Palabras admitidas por la RAE que no imaginabas
1. Amigovio.
Así es. En octubre de 2014, la nueva edición del DRAE incorporó el término amigovio, ese híbrido entre compañero de noches y acompañante de la mano por la calle.
2. Almóndiga.
Te reías cuando oías a tu vecina decir que iba a hacer “almóndigas”. Pero resulta que la buena mujer usa un término recogido por el DRAE, si bien el propio diccionario señala que está en desuso y es un vulgarismo. Ay, amigo, tu compañera de charlas no es ninguna erudita, pero no cometió un error.
3. Culamen o pompis.
Culamen es una incorporación reciente al diccionario de la RAE para referirse al trasero. Una palabra que ya tiene unos cuantos sinónimos: pandero, posaderas, nalgas, pompis... Todas ellas recogidas en el DRAE. Sí, también pompis.
4. Jonrón.
Aunque suene extraño, el término jonrón (de “home run”) no resulta tan exótico en países donde el béisbol es un deporte popular, como Venezuela o Cuba. ¿El plural? Jonrones.
5. Toballa.
Cuando tenías 3 años y te referías a la tela con la que te secabas como toballa, en realidad lo estabas diciendo bien. Toballa está admitida.
6. Bluyín.
Al reparar en que en buena parte de Hispanoamérica nadie habla de pantalones vaqueros, sino de “blue jeans”, la RAE decidió incorporar el término, eso sí, adaptando la grafía al español. Y ése es el resultado: bluyín.