Piero Della Francesca
domingo 05 de marzo de 2017 | 6:00hs.
Piero Della Francesca
Hace seiscientos años nacía en Borgo San Sepolcro (Italia) este artista que en su tiempo propuso la perspectiva y el espacio, las relaciones matemáticas de los cuerpos, las proporciones del ser humano y de la naturaleza, la ciencia y el color. Su obra cumbre, los frescos que narran la Leyenda de la Vera Cruz (imagen) se destacan por su belleza, pero además por el ambicioso y complejo programa iconográfico. No se conoce con seguridad (ya no hay manera) el año exacto del nacimiento de Pietro di Benedetto dei Franceschi (conocido en el mundo de los artistas y sus seguidores como Piero della Francesca). Los historiadores lo sitúan entre 1415 y 1418, porque un documento de 1436 nos dice que actuó como testigo de un testamento, con al menos 18 años. Se formó artísticamente en Florencia, aunque en esa época Borgo Sansepolcro reunió a un nutrido grupo de pintores de los que han quedado importantes obras, como el famoso Políptico de San Francisco de Sassetta; La gloria de santa Catalina de Pietro Giovanni di Ambrogio, o el Políptico de la Resurrección de Francesco di Segna (Maestro di Borgo Sansepolcro). Todas estas obras resultan tardías en relación con la etapa de formación nuestro pintor. Las obras suyas que se han conservado son de datación posterior o bien de cronología incierta. En las escenas de la Leyenda de la Vera Cruz, en San Francisco (Arezzo), Piero della Francesca sigue una secuencia establecida por La Leyenda Dorada. En ellas las historias están ordenadas según el calendario litúrgico, y así “encontramos los episodios relativos a la Vera Cruz en dos festividades distintas: la Invención (el redescubrimiento de la Cruz de Cristo por santa Elena), y la Exaltación (la devolución de la Cruz a Jerusalén por el emperador Heraclio después de que el persa Coroes la hubiera robado)”. Considerado el “símbolo de la modernidad”) murió el 12 de octubre de 1492.