Descubrieron en Puerto Piray un sitio histórico que tendría fines rituales
Luego del hallazgo de una vasija por parte de un vecino, ahora unos niños que recorrían la zona dieron con una cueva en la que encontraron valiosas piezas. Algunos elementos fueron sustraídos del lugar
domingo 11 de diciembre de 2016 | 6:00hs.
La familia Benítez donó el valioso objeto guaraní.
A solo días de concretarse la donación de la urna hallada por Jorge Benítez, el vecino de Puerto Piray que encontró la pieza arqueológica en su terreno, se notificaron otros descubrimientos en el mismo pueblo.
En esta oportunidad, el hallazgo fue realizado por un grupo de niños, que, según relataron, recorrían el terreno en cuestión cuando dieron con un tatú y, con el afán de atraparlo, lo persiguieron. El animal, al escapar, se introdujo en una cueva, donde los jóvenes que intentaban alcanzarlo descubrieron unas vasijas.
En ese momento, comenzaron a excavar y lograron extraer tres ejemplares similares, de los cuales dos se encontraban en excelentes condiciones, y uno se destruyó en el proceso de extracción.
Todo esto ocurrió semanas atrás, pero integrantes del museo de Eldorado tomaron conocimiento cuando se dirigieron a hablar con los que tenían las piezas rescatadas.
Al hablar con los niños, contaron que, al momento de hallar estas piezas, notaron que una más grande se encontraba en el mismo lugar pero enterrada más profundamente. Ante la situación de estar frente a otro sitio arqueológico, el coordinador del Museo de Prehistoria de Eldorado, David Pau, informó a las autoridades provinciales para determinar la intervención del lugar.
Por esto, se acercaron la responsable de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos, Zulma Pittau, acompañada de Lorena Salvatelli, arqueóloga y asesora del Museo Guacurarí y, en colaboración con Pau, visitaron el lugar de los hallazgos. Esperaban encontrarse con la urna mencionada, pero ya no estaba. La tierra removida del suelo indicaba claramente que, luego de las de la primera visita, otra persona se presentó en el lugar para extraer esta urna, pero al hacerlo destruyó muchos otros objetos.
Recolección
“Recolectamos todo lo que había en la superficie del lugar e hicimos un sondeo donde nos indicaron que estaba la urna, que la habrá sacado un tercero, del cual no tenemos conocimiento”, aseguró Pau.
Con los fragmentos recolectados, se determinó que había al menos diez elementos, entre urnas vasijas y utensilios que fueron destruidos.
Con esta información, se pudo apreciar que el sitio tiene las mismas características de los lugares estudiados en la zona de Victoria y Esperanza, “pero no lo que sería una aldea, sino como lugar que puede estar vinculado al uso funerario o de depósito de elementos con fines rituales”. Estos elementos quedaron a resguardo de un vecino de Puerto Piray hasta que desde la Dirección de Patrimonio determinen su destino. Una de las posibilidades es trasladarlas hasta el museo de Eldorado, donde serán lavadas, analizadas y pasarán por la tarea de remontajes con las piezas encontradas para poder sacar la mayor información posible.
Más donaciones
Por lo pronto, Pau explicó que uno de los niños decidió donar la vasija que encontró al museo de Eldorado, gracias al pedido de Pittau, para que el patrimonio quede en el Alto Paraná, ya que Piray ni Montecarlo cuentan con un lugar en condiciones para resguardar las piezas.
El coordinador del museo comentó que los pasos a seguir con respecto a este descubrimiento son que la Dirección de Patrimonio, que depende de la Subsecretaría de Cultura, notifique a las autoridades de Piray sobre las tareas que se realizaron en estos sitios arqueológicos y sobre el material que está en Eldorado.
Luego de esclarecer esta cuestión con las autoridades, la provincia deberá determinar los pasos a seguir con estos sitios, ya que la principal preocupación es que vuelvan a ser saqueados.
“Ahora es importante informar y concientizar a los vecinos sobre el cuidado y resguardo de estos sitios y elementos y determinar el abordaje de los sitios en materia de investigación. Saber si la Provincia va a iniciar un estudio o si se pude anexar esta zona al área de estudio del doctor Daniel Loponte”, arqueólogo que realizó los estudios en la zona de Victoria.
“Nos preocupa mucho el saqueo sistemático de los sitios, por el grado de destrucción que producen, la pérdida de información y la pérdida de patrimonio. Si ese lugar se excavaba correctamente, los objetos se hubieran sacado intactos, pero los vecinos tienen que entender lo importante del cuidado de estos lugares”, finalizó Pau.
La vasija gigante está resguardada Una gran polémica se había suscitado a raíz de un importante hallazgo arqueológico en Puerto Piray. Luego de que el pescador Jorge Benítez, de manera casual, encontrara una vasija de la época guaraní en el patio trasero de su casa, distintos grupos y direcciones de patrimonio alzaron la voz para reclamar la pieza.
Se trata de una vasija tallada de enorme tamaño, que obraría como urna funeraria de las comunidades guaraníes asentadas en la zona del Alto Paraná.
En principio, fue el arqueólogo David Pau, director del Museo de Prehistoria de Eldorado, quien supo del hallazgo del pescador y entabló diálogo con él, aunque las primeras negociaciones resultaron nulas, puesto que el vecino quería cobrar por la vasija.
Tras la publicación del informe de El Territorio, denominado Al rescate del tesoro prehistórico, la directora de Patrimonio Cultural y Museos, Zulma Pittau, realizó un reclamo a Pau y los demás investigadores por esa pieza de Piray y otras encontradas en Colonia Victoria, que fueron trasladadas a Buenos Aires a fines de proceder a su análisis.
Según dijo, “no tenían los permisos para sacar las piezas de la provincia”.
Por su parte, el investigador Daniel Loponte, quien se encuentra al frente del estudio arqueológico, respondió las acusaciones y explicó que siempre contaron con todos los permisos para trabajar, pero que Pittau asumió como directora después de iniciada esa exploración.
La pieza de Piray
En lo que respecta a la vasija hallada en Puerto Piray, finalmente y tras varias negociaciones, el pescador decidió donar la pieza a la Provincia. Fue Pittau quien decidió que la urna sea preservada en el museo Aníbal Cambas de Posadas, teniendo en cuenta que Puerto Piray carece de los medios e infraestructura necesarios para el cuidado, restauración y preservación de este tipo de piezas y el museo de Prehistoria de Eldorado -que inició las gestiones para su preservación- no tiene jurisdicción sobre Piray, ya que pertenece al departamento de Montecarlo.
La directora del Museo Regional Aníbal Cambas, Liliana Rojas, se acercó hasta Puerto Piray, acompañada de la secretaria de la Junta de Estudios Históricos de Misiones, María Angélica Amable, para recibir la donación con los familiares de Benítez.
La directora indicó que la urna quedará al resguardo del museo, donde más adelante podría formar parte de la exhibición de la Sala Guaraní, que se inaugurará en marzo del próximo año.
En esta oportunidad, el hallazgo fue realizado por un grupo de niños, que, según relataron, recorrían el terreno en cuestión cuando dieron con un tatú y, con el afán de atraparlo, lo persiguieron. El animal, al escapar, se introdujo en una cueva, donde los jóvenes que intentaban alcanzarlo descubrieron unas vasijas.
En ese momento, comenzaron a excavar y lograron extraer tres ejemplares similares, de los cuales dos se encontraban en excelentes condiciones, y uno se destruyó en el proceso de extracción.
Todo esto ocurrió semanas atrás, pero integrantes del museo de Eldorado tomaron conocimiento cuando se dirigieron a hablar con los que tenían las piezas rescatadas.
Al hablar con los niños, contaron que, al momento de hallar estas piezas, notaron que una más grande se encontraba en el mismo lugar pero enterrada más profundamente. Ante la situación de estar frente a otro sitio arqueológico, el coordinador del Museo de Prehistoria de Eldorado, David Pau, informó a las autoridades provinciales para determinar la intervención del lugar.
Por esto, se acercaron la responsable de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos, Zulma Pittau, acompañada de Lorena Salvatelli, arqueóloga y asesora del Museo Guacurarí y, en colaboración con Pau, visitaron el lugar de los hallazgos. Esperaban encontrarse con la urna mencionada, pero ya no estaba. La tierra removida del suelo indicaba claramente que, luego de las de la primera visita, otra persona se presentó en el lugar para extraer esta urna, pero al hacerlo destruyó muchos otros objetos.
Recolección
“Recolectamos todo lo que había en la superficie del lugar e hicimos un sondeo donde nos indicaron que estaba la urna, que la habrá sacado un tercero, del cual no tenemos conocimiento”, aseguró Pau.
Con los fragmentos recolectados, se determinó que había al menos diez elementos, entre urnas vasijas y utensilios que fueron destruidos.
Con esta información, se pudo apreciar que el sitio tiene las mismas características de los lugares estudiados en la zona de Victoria y Esperanza, “pero no lo que sería una aldea, sino como lugar que puede estar vinculado al uso funerario o de depósito de elementos con fines rituales”. Estos elementos quedaron a resguardo de un vecino de Puerto Piray hasta que desde la Dirección de Patrimonio determinen su destino. Una de las posibilidades es trasladarlas hasta el museo de Eldorado, donde serán lavadas, analizadas y pasarán por la tarea de remontajes con las piezas encontradas para poder sacar la mayor información posible.
Más donaciones
Por lo pronto, Pau explicó que uno de los niños decidió donar la vasija que encontró al museo de Eldorado, gracias al pedido de Pittau, para que el patrimonio quede en el Alto Paraná, ya que Piray ni Montecarlo cuentan con un lugar en condiciones para resguardar las piezas.
El coordinador del museo comentó que los pasos a seguir con respecto a este descubrimiento son que la Dirección de Patrimonio, que depende de la Subsecretaría de Cultura, notifique a las autoridades de Piray sobre las tareas que se realizaron en estos sitios arqueológicos y sobre el material que está en Eldorado.
Luego de esclarecer esta cuestión con las autoridades, la provincia deberá determinar los pasos a seguir con estos sitios, ya que la principal preocupación es que vuelvan a ser saqueados.
“Ahora es importante informar y concientizar a los vecinos sobre el cuidado y resguardo de estos sitios y elementos y determinar el abordaje de los sitios en materia de investigación. Saber si la Provincia va a iniciar un estudio o si se pude anexar esta zona al área de estudio del doctor Daniel Loponte”, arqueólogo que realizó los estudios en la zona de Victoria.
“Nos preocupa mucho el saqueo sistemático de los sitios, por el grado de destrucción que producen, la pérdida de información y la pérdida de patrimonio. Si ese lugar se excavaba correctamente, los objetos se hubieran sacado intactos, pero los vecinos tienen que entender lo importante del cuidado de estos lugares”, finalizó Pau.
La vasija gigante está resguardada Una gran polémica se había suscitado a raíz de un importante hallazgo arqueológico en Puerto Piray. Luego de que el pescador Jorge Benítez, de manera casual, encontrara una vasija de la época guaraní en el patio trasero de su casa, distintos grupos y direcciones de patrimonio alzaron la voz para reclamar la pieza.
Se trata de una vasija tallada de enorme tamaño, que obraría como urna funeraria de las comunidades guaraníes asentadas en la zona del Alto Paraná.
En principio, fue el arqueólogo David Pau, director del Museo de Prehistoria de Eldorado, quien supo del hallazgo del pescador y entabló diálogo con él, aunque las primeras negociaciones resultaron nulas, puesto que el vecino quería cobrar por la vasija.
Tras la publicación del informe de El Territorio, denominado Al rescate del tesoro prehistórico, la directora de Patrimonio Cultural y Museos, Zulma Pittau, realizó un reclamo a Pau y los demás investigadores por esa pieza de Piray y otras encontradas en Colonia Victoria, que fueron trasladadas a Buenos Aires a fines de proceder a su análisis.
Según dijo, “no tenían los permisos para sacar las piezas de la provincia”.
Por su parte, el investigador Daniel Loponte, quien se encuentra al frente del estudio arqueológico, respondió las acusaciones y explicó que siempre contaron con todos los permisos para trabajar, pero que Pittau asumió como directora después de iniciada esa exploración.
La pieza de Piray
En lo que respecta a la vasija hallada en Puerto Piray, finalmente y tras varias negociaciones, el pescador decidió donar la pieza a la Provincia. Fue Pittau quien decidió que la urna sea preservada en el museo Aníbal Cambas de Posadas, teniendo en cuenta que Puerto Piray carece de los medios e infraestructura necesarios para el cuidado, restauración y preservación de este tipo de piezas y el museo de Prehistoria de Eldorado -que inició las gestiones para su preservación- no tiene jurisdicción sobre Piray, ya que pertenece al departamento de Montecarlo.
La directora del Museo Regional Aníbal Cambas, Liliana Rojas, se acercó hasta Puerto Piray, acompañada de la secretaria de la Junta de Estudios Históricos de Misiones, María Angélica Amable, para recibir la donación con los familiares de Benítez.
La directora indicó que la urna quedará al resguardo del museo, donde más adelante podría formar parte de la exhibición de la Sala Guaraní, que se inaugurará en marzo del próximo año.
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