Crece la presencia guaraní en los museos de Buenos Aires

domingo 12 de junio de 2016 | 6:00hs.
La primera imprenta misionera se encuentra en el museo del Cabildo.
La primera imprenta misionera se encuentra en el museo del Cabildo.
La cultura guaraní que nutrió las raíces del pueblo de Misiones tiene cada vez más presencia en los museos de la ciudad de Buenos Aires, donde es notable el aumento de exposiciones de pinturas, esculturas y todo tipo de piezas de arte originarias de la tierra colorada de siglos pasados.
Esta revalorización de las culturas nativas que poblaron nuestro país antes de la llegada de los europeos a América se puede notar en algunos lugares emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, como el Museo Histórico Nacional del barrio de San Telmo y el museo del Cabildo, ubicado frente a la Plaza de Mayo. En ambos lugares hay colecciones de arte que muestran obras de la cultura guaraní.
En el caso del Museo Histórico Nacional, como consecuencia del traslado a ese sitio del sable corvo del General San Martín que se concretó en las festividades patrias del año pasado, fue necesario hacer una serie de remodelaciones en sus instalaciones, que incluyeron la creación de nuevos espacio de exposición entre los que figura uno dedicado a los pueblos originarios de Argentina.
En ese contexto, la historia que forjaron guaraníes y jesuitas hace 400 años en lo que hoy es la provincia de Misiones, ahora cuenta con una vitrina e información específica que se muestra en el Museo Histórico Nacional. Se trata de pilas bautismales, puertas, columnas y diversos adornos tallados en madera que se exponen como muestra de esa época.
Según explicaron desde la oficina de prensa del mencionado museo, el objetivo de ubicar a los pueblos originarios en las salas de inicio del recorrido que hacen los visitantes por este tradicional paseo cultural, “es el de ofrecer una gran variedad de objetos y elementos pertenecientes a las diversas culturas, grupos étnicos y organizaciones sociales que vivieron y viven en Argentina como riquezas de la cultura nacional”.

El mural de San Ignacio
Pero además de la nueva colección de objetos de guaraníes y jesuitas que forman parte de la exposición del Museo Histórico Nacional, en ese mismo sitio también se encuentra un mural de piedra que hace más de 100 años fue sacado de uno de los portales de la reducción jesuíticas de San Ignacio.
La pieza en cuestión fue reclamada por el Gobierno de Misiones para que sea regresada a su sitio original, pero a juzgar por la antigüedad del mural y porque ya se encuentra partido en casi cinco pedazos, es poco probable que pueda ser movido del lugar donde fue amurado en una de las paredes de las escaleras que conducen a los talleres de restauración del museo.
Se trata de una reliquia arquitectónica de piedra de aproximadamente dos metros y medio de alto por dos de ancho, que tiene en sobre relieve el monograma de la Compañía de Jesús, la congregación católica fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola.
Este sello distintivo, utilizado por los jesuitas que se asentaron en lo que hoy es la provincia de Misiones, está compuesto por la imagen de una cruz y las letras iniciales de 'Iesus Hominum Salvador', que en latín quiere decir Jesús Salvador de los Hombres.
Esa placa fue construida por jesuitas y guaraníes para decorar una de las puertas de entrada al templo de la reducción de San Ignacio Miní. En esos muros permaneció hasta fines del año 1901, cuando visitó el lugar el ex presidente argentino, Carlos Pellegrini, que decidió trasladar ese pedazo de historia misionera a Buenos Aires y donarlo al Museo Histórico Nacional.

Huella guaraní en el Cabildo
Otro histórico lugar porteño al que también llegó la huella guaraní es el Museo del Cabildo, donde actualmente se muestra una exposición referida al próximo Bicentenario de la Independencia de la patria, que muestra cómo era el antiguo Virreinato del Río de la Plata y en ese contexto relata la lucha del comandante Andrés Guacurarí.
La muestra se llama 1816. Un país en construcción y permanecerá abierta hasta fines de agosto en la sala Jorge Hardoy, ubicada en la planta baja del museo del Cabildo.
En la mencionada exposición, se cuenta que al momento de la declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816 en el Congreso de Tucumán, el extenso territorio de lo que hoy es Argentina era mucho más amplio y en cada región había situaciones específicas de marchas y contramarchas que buscaban la liberación de toda potencia extranjera.
Y en lo que actualmente es la provincia de Misiones, la muestra resalta la figura del comandante Andrés Guacurarí, “que luchó por reunir a los 30 pueblos de la antigua provincia jesuítica bajo mando guaraní sin obedecer a paraguayos, porteños o portugueses”.

La imprenta misionera
En la sala colonial del museo del Cabildo, se encuentra la imprenta tipográfica que hace cuatro años reclamó el Gobierno misionero porque entiende que se trata de una obra realizada en la misión jesuítica de Loreto, pero que sigue siendo parte de la colección de este tradicional sitio argentino.
La histórica máquina se exhibe en el Museo del Cabildo y todo hace suponer que seguirá en ese sitio.
Su cartel de referencia no hace ningún tipo de mención a su origen en la tierra colorada, sino que la presenta como “una prensa de reconstrucción histórica realizada en 1942, con partes originales de una imprenta de fines del siglo XVIII”.
Cabe recordar que, hasta el año 2013, al frente de esa imprenta había un cartel de referencia en el que se decía que “probablemente se trate de la primera prensa que funcionó en el Río de la Plata. Una creación local construida y manejada por los padres jesuitas e indígenas guaraníes en la reducción Nuestra Señora de Loreto, actual provincia de Misiones. Realizada en el año 1700 a partir de madera, hierro y piedra con tipos de estaño y plomo”.
Pero, a partir de la disputa que tuvieron hace cuatro años la Nación y Misiones por la tenencia de esta pieza histórica, las autoridades del museo del Cabildo modificaron la etiqueta identificatoria de la pieza donde ya no figura ninguna información que pueda relacionar la imprenta con su origen, en tierras de guaraníes y jesuitas.