“Los distanciamientos resultan ser positivos en la pareja”
L a palabra impasse que en realidad es “L’ impasse”, es un término francés que refiere a un callejón sin salida, y se emplea para aludir a un período de distancia que asume la pareja cuando se siente estancada o han sufrido alguna desilusión. Más que nada es la necesidad de tomarse un tiempo para hacer un stop, analizar y evaluar que está sucediendo tanto con uno mismo, con el otro o con la pareja; es un momento de duda e incertidumbre que se necesita atravesar en soledad. Cuando surge en la pareja este pedido genera angustia, tensión y diversos sentimientos relacionados a la sensación de abandono.
Casi siempre se llega a este momento por la falta de diálogo, la falta de comunicación efectiva que se necesita día a día con la pareja; es algo que realmente asusta, ya que el distanciamiento puede marcar tanto el retorno como la ruptura definitiva de la relación. Es algo inevitable y lo menos sugerente ante este momento es forzar la situación a favor de uno de los miembros de la pareja.
Los distanciamientos resultan ser positivos, pero siempre y cuando se establezcan en la pareja, previamente, ciertas pautas y códigos a cumplir. En primer lugar es necesario que se determine claramente el motivo de la distancia que se toma, el para qué de la misma y cuál es el fin, de esta manera se calman “las aguas” y baja el nivel de incertidumbre. En segundo lugar es necesario fijar pautas, como por ejemplo si se permite salir y mantener relaciones sexuales o conocer a otras personas, seguir siendo o no amigos en Facebook, llamarse o no por teléfono, no controlar los estados o la conexión de WathsApp, etcétera. En tercer lugar, es bueno fijar una fecha de reencuentro, para poder hablar y analizar de lo ocurrido en este lapso, aquí se puede plantear el reinicio de la relación o el cese definitivo.
Cada distanciamiento que asuma la pareja va a ser percibida, evaluada y experimentada según las características personales y emocionales de cada uno de los miembros. Puede ayudar a la relación como no, y eso va a depender de varios factores como la paciencia, la pasión, el extrañarse y la valoración afectiva que se otorga a cada uno. Es necesario respetar al otro en sus decisiones, aceptar las diferencias y no obligar, no insistir a que permanezca al lado de uno, ya que esto genera mayor angustia y sensación de soledad.
Lic. Rosana Aranchuk
Psicóloga – M. P. 352 - Postgrado de Especialización en Psicosomática. aranchukrosana@gmail.com