Rituales umbanda alrededor del cementerio La Piedad

Sucede desde hace meses sobre la avenida Martín Fierro. Los vecinos se quejan por los restos de animales que quedan en la vía pública. Velas, rosas y alcohol, como ofrendas.
domingo 16 de marzo de 2014 | 0:00hs.
Variado.
Variado.

Los rituales que se le atribuyen al umbandismo continúan dejando rastros en distintos sectores de las veredas del cementerio La Piedad y los frentistas de la avenida Martín Fierro afirman que cada vez son más las prácticas de ese tipo a lo largo del muro perimetral.
Velas multicolores, cintas verdes, rojas, blancas, papas, pochoclos, manzanas, naranjas, flores y restos de animales sacrificados son los vestigios de los rituales que terminan con casi todos esos elementos quemados, se observan a diario entre el pasto. En varios sectores más incluso, el césped tiene manchones negros producto de las constantes fogatas que serían por los ritos que se suceden de noche y de madrugada.
“Todas las noches creemos que pasa, desde hace meses ocurre y si bien nunca los vemos, siempre nos encontramos hasta con animales muertos”, dijo Mirta Silva, una de las vecinas frentistas de la avenida Martín Fierro.
Según esta mujer, días atrás hasta una botella de champán con dos copas estaban sobre la vereda, casi en la esquina con la Tomás Guido. “El problema es que dejan animales muertos y siempre son gallinas coloradas”, relató.
La mayoría de los vecinos no quiere asegurar sin son rituales “negros” o “blancos”, pero creen que se trata de prácticas umbandistas. Lo que sí aseguraron que “los pochoclos son lo más clásico”.
En otro punto de la vereda, incluso, fue posible observar un recipiente similar a una palangana con restos de lo que sería sangre, a escasos metros de otros restos de donde evidentemente también se concretó otro rito similar.

Las prácticas
Según se explica en el sitio digital La Gazeta de Antropología, entre la forma de ejecutar los actos religiosos están los de danzar, orar, cantar y hacer sacrificios. El culto ritual, en términos generales, considera la posesión, los ritos de iniciación, los sacrificios y ofrendas.
Si bien se cree que son actos similares a los que se practican, en este caso frente al cementerio La Piedad, se explica que en los ritos de iniciación, el individuo se convierte en “hijo de religión”. El rito es extenso y se deben comprar y alimentar animales por semanas o meses, hasta que el pai considera que ha llegado el día de la iniciación. El rito, de profundos simbolismos, establece la muerte de la persona y su renacimiento como miembro del grupo.
En cuanto a los sacrificios, toman prácticamente todo el día, inmolándose animales cuya sangre se vierte sobre la cabeza del hijo que ofrece el sacrificio. Los restos (extremidades, plumas de un ave, etc.) se colocan sobre una bandeja, donde se quedan en ofrenda al orisha (espíritus sobrenaturales) al que se le pidió “algo”.
Se asegura que el culto no se aleja de la Iglesia Católica. La doctrina y el ritual umbanda aceptan una gran mayoría de sus prescripciones, comulgando de este modo con la iglesia.