miércoles 27 de octubre de 2021
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Perdió un ojo la mujer atacada en el acceso Sur de Posadas

domingo 16 de febrero de 2014 | 0:00hs.
Sin control.
La zona no tiene iluminación facilitando los ataques de vándalos.
La zona no tiene iluminación facilitando los ataques de vándalos.
La mujer que durante la madrugada del viernes recibió un piedrazo arrojado en el acceso Sur que une Posadas con Garupá, perdió la visión del ojo derecho a raíz del vándalico suceso, fue confirmado ayer.
Pese a los intensos y denodados esfuerzos de los profesionales del Hospital Madariaga, se confirmó, ayer por la tarde, que Patricia Correa de 41 años, no podrá recuperar la vista, ya que el impacto del proyectil, arrojado cuando viajaba juntos a sus hijos rumbo a su hogar en Garupá, le produjo el desprendimiento del globo ocular.
Si bien su familia rescató que la desgracia pudo haber sido fatal, no deja de producir sentimientos directamente relacionados a la bronca y el hartazgo, el hecho que en menos de cinco horas, entre las 21 del jueves y las 2 de la mañana del viernes, fueron denunciados al servicio de vigilancia 911 de la Policía, tres ataques similares y en el mismo lugar. De haberse respondido al requerimiento de la función pública de un agente de seguridad, la agresión a Patricia Correa se habría evitado.

"Destrozados"
Andrés Correa es esposo de Patricia, pero también es un destacado periodista que cumple su profesión en Radio Provincia y Canal 12. Anoche en diálogo con El Territorio, sostuvo "que sólo el ministro de Salud Pública (Oscar Herrera Ahuad) fue el funcionario que estuvo desde que se produjo el ataque al lado nuestro, después del Ministerio de Gobierno (organismo responsable de la Policía) nadie se contactó conmigo para brindarme ayuda o alguna explicación de por qué tiran piedras a los automóviles en movimiento y no se detiene a nadie (...) mi esposa y mis hijos pudieron morir accidentados".
El comunicador admitió: "Estamos destrozados, pero voy a hacer todo lo posible para que en Buenos Aires la puedan ayudar a Patricia (...) con ella hace siete meses pudimos montar un maxiquiosco con librería y fotocopiadoras, que estaba a su cargo, ahora vamos a tener que tenerlo cerrado hasta que se recupere, el dolor que sentimos es inexplicable y se mezcla con mucha bronca porque se pudo haber evitado que esto suceda".
Durante la madrugada del viernes cerca del arroyo Laguna, límite físico entre Posadas y Garupá, Néstor Correa manejaba el Volkswagen Fox de la familia retornando a su hogar de un cumpleaños familiar.
Lo acompañaba Patricia en el asiento del acompañante y su hermana de 20 años en la parte posterior. Por el acceso Sur a medio kilómetro del puente aérero de la avenida Juan Domingo Perón, próximo a la toma de agua de Samsa, el conductor sintió el impacto de la piedra y el grito de dolor de Patricia.
La fortuna del episodio estuvo en los reflejos del joven, quien reaccionó de inmediato, controló el rodado, frenó, giró y regresó a Posadas, hacia el Hospital Madariaga.
Allí la atendieron e intentaron bajar la inflamación del impacto en el cráneo. Cuando lograron hacerlo, se pudo establecer que había perdido la visión del ojo derecho.
En cuanto a las respuestas con hechos, de la fuerza de seguridad sobre los ataques en la zona de Miguel Lanús, se pudieron observar pequeños operativos horas posteriores al hecho que sufrió Patricia Correa, pero que poco resultado lograron ya que no hubo detenidos ni demorados al respecto, y en la noche posterior, viernes y sábado, la ausencia de patrullajes en el oscuro tramo de la transitada arteria volvió a ser denunciada por los automovilistas.