Cuestión de tamaño: miní y guazú
Lo mismo sucede también con los afluentes más importantes de la cuenca del Uruguay, como son el Yabotí Miní, el Yabotí Guazú, el Soberbio, el Chafariz, el Saltito, el Alegre, el Acaraguá y el Itacuararé.
Misiones se sitúa en el extremo noreste de la Argentina y con sólo 30.719 kilómetros cuadrados de extensión, constituye una de las provincias de mayor biodiversidad de la Argentina.
Su límite oriental son los ríos San Antonio, Pepirí Guazú y Uruguay; el norte el río Iguazú; y el noroccidental el Alto Paraná. El Chimiray forma parte de la frontera sudoriental de Corrientes y el Itaembé la sudoccidental.
La sierra de Misiones marca una divisoria de aguas. Unos 120 cursos de agua desembocan en el Iguazú - San Antonio, 400 en el Pepirí Guazú - Uruguay y 270 en el Paraná - Itaembé.
Llevan además el nombre de arroyo Grande los que se sitúan en los municipios de El Soberbio, El Alcázar, Oberá y San Pedro.
Hasta aparece un arroyo Corto, afluente del río Uruguay, en el municipio de Itacaruaré.
De Mocoi a más de quinientos
A los buenos apostadores quizás les llame la atención la cantidad de afluentes que llevan como nombre sólo una cifra, como sucede en el municipio de Tres Capones, donde se registran los arroyos número Uno, Dos, Tres, Cuatro y Seis.
En tanto, el arroyo número Cinco se encuentra, como los demás, en el mismo departamento de Apóstoles, pero en la localidad aledaña de Colonia Azara.
Hay un par con la denominación de arroyo Nueve (uno en San Pedro y otro en el municipio de Alba Posse).
También tiene la denominación Mocoi (dos en guaraní) un arroyo emplazado en el municipio de Garuhapé.
Las cifras sirven, a su vez, para determinar el kilometraje original, como sucede en la ruta nacional 101. En su mayoría situados en el municipio de Andresito, los arroyos Quinientos Cuatro, Quinientos Ocho, Quinientos Once, Quinientos Doce, Quinientos Catorce, Quinientos Quince, Quinientos Dieciséis y Quinientos Diecinueve cumplen con tal fin. Se suman Diez y Dieciséis, arroyos de El Soberbio.
A ello se añade el arroyo denominado Cuatrocientos Noventa y Seis, entre San Antonio y Andresito.
Por la cantidad de lotes mensurados también lleva similares denominaciones el arroyo Ciento Treinta, en San Antonio.
Los nombres más argeles
POSADAS. Una palabra bien regional es argel (antipático), y así se llama un curso de agua en el municipio de San Antonio. En Posadas está el arroyo Pelado, al parecer no por falta de cabellera de sus pobladores, sino seguramente por la carencia de vegetación en el lugar.
Está además el Patotí, en Andresito. Sobre este nombre, aseguran que a la orilla del arroyo vivía una persona con pronunciada “nariz de pato”. Así quedaron bautizados el arroyo y el barrio.
También aparece Papudo, en San Pedro, no se sabe si por presumir algo o en referencia a la papada o buche.
Se destacan además Pesado, un arroyo en San Antonio, y De las Brujas, en Campo Viera.
En Montecarlo, San Pedro y Campo Ramón surca el Aterrado, y La Yeta en Leandro N. Alem.
Hay seis cursos de agua con el nombre Bugre: en El Soberbio, Candelaria, Campo Viera, Panambí e Hipólito Yrigoyen (con dos del mismo nombre). La denominación haría alusión a una tribu de indios brasileños. Se conocía de esa manera a los prisioneros esclavos tomados por los tupís.
Bicudo y Bayo Troncho
El nombre Bicudo es de origen brasileño y significa difícil, complicado. Según el profesor e investigador José Alejandro Mercanti, “realmente hace honor a su nombre”, en referencia al salto del mismo nombre.
Está ubicado a seis kilómetros del mástil de Oberá y es afluente del arroyo Grande, tributario del Yabebiry.
Mercanti, profesional de la Universidad Nacional de Misiones de la Facultad de Ciencias Económicas, hizo un relevamiento y publicó una primera parte sobre los cien saltos de agua existentes en Misiones. En ese sentido, llama la atención que en gran número, estas cascadas lleven el nombre o el apellido de los propietarios o ex propietarios, como los saltos Carlitos, Pepe, Lucía, Natalio, Paulina, Laura, Krysiuk, Zocalski, Sak y Hruska, entre otros.
En dicho trabajo, al explicar las características de los saltos, también añade los orígenes de los nombres de algunos arroyos, como el caso de Bayo Troncho, afluente del Carijo y tributario del arroyo Ramón. Explica Mercanti sobre Bayo Troncho (también el salto lleva la misma denominación) que su nombre proviene de bayo (caballo de color blanco amarillento), que tenía rota (troncha) la pata y se arrastró hasta el arroyo, donde luego murió.
Un pez grande y un puente peligroso
ELDORADO. Quizás uno de los arroyos más mencionados en la provincia sea el Piray Guazú (pez grande). Es porque sobre este curso de agua está uno de los más peligrosos puentes existentes en Misiones. En los últimos diez años se registraron más de 50 muertes. El puente, rebautizado como Banana a raíz de su pronunciada curvatura, fue construido a principios de 1969. Los pobladores aseguran que fue diseñado de esta forma para soportar la fuerte presión del agua del arroyo, cuyo caudal terminaba depositándose a unos diez kilómetros en el río Paraná. Sin embargo, para los especialistas no tendrían ninguna consistencia tales fundamentos.
Se asegura que su forma tenía por fin evitar el derrumbe o el arrastre del puente producto de la fuerza del agua. De hecho, en el pasado, pese a su altura, que ronda los 10 metros, fueron numerosos los casos en que los departamentos de Eldorado y Montecarlo quedaban aislados a raíz de las repetidas crecientes de este arroyo.
Efectivamente, todos los aumentos del caudal fueron soportados por este puente, como no sucedía con otro similar ubicado en el actual balneario del Piray Guazú, que conecta al barrio de Santa Teresa. En lo que hay acuerdo es en que no debería haber más muertes.
Otros atractivos
Además, Eldorado tiene una particular riqueza natural y cultural reflejada en sus orígenes. De allí surgen increíbles epopeyas de sus pioneros, transformadores de picadas en caminos, montes en cultivos y progresos.
El salto Küppers es una importante área natural municipal de 68 hectáreas, donde pueden apreciarse dos saltos. El primero, de 4,50 metros de altura y 15 metros de ancho, se da sobre roca natural. El segundo, de 6 metros de altura y 13 de ancho, no puede observarse al estar cubierto de selva y próximo a la desembocadura en el Paraná.
El salto Elena es uno de los tantos pequeños afluentes del río. Tiene unos 10 metros de altura, originado por un importante desnivel en el basalto que aflora en la zona.