Misiones ocupada por el Paraguay

domingo 11 de agosto de 2013 | 2:00hs.
Historia.
Historia.
Hacia 1830, una década después de los frustrados intentos de Andrés Guacurarí por restaurar para Misiones el antiguo territorio de los tiempos jesuíticos, la provincia guaranítica había expirado. Sus pueblos habían sido premeditadamente destruidos e incendiados tanto por tropas luso-brasileñas como paraguayas y los escasos moradores que habían sobrevivido, se dispersaron por todo el Litoral rioplatense. El territorio entonces quedó vacío y sujeto a las disputas por su dominio por parte de Corrientes y el Paraguay.
Hasta la Guerra de la Triple Alianza el territorio misionero se fragmentó en dos partes. Al sur del río Aguapey ocupado por el estado correntino. Al norte de este curso fluvial, el Paraguay ejerció un dominio militar para proteger la única ruta comercial de exportación de sus productos. Efectivamente, ese estado, que mantuvo un sostenido aislamiento bajo el Gobierno de Gaspar Rodríguez de Francia retuvo bajo su control los antiguos departamentos de Candelaria y Concepción, es decir prácticamente lo que es hoy la provincia de Misiones. Durante las luchas de Andresito contra los luso-brasileños Francia había ordenado incendiar y destruir los pueblos del departamento de Candelaria en dos oportunidades, en 1817 y 1821. El control de ese espacio lo ejerció desde Encarnación de Itapúa. A partir de 1823, ya sin población efectiva, comenzó a usar esa área como zona protegida para el intercambio con Brasil. Desde San Borja, un activo tráfico de carretas comunicaba ese punto con la vieja Rinconada de San José (hoy Posadas), que había sido una estancia en la época jesuítica. Más tarde, en la década de 1830 el Paraguay amplió su dominio hacia la Tranquera de Loreto (hoy Rincón de Santa María, en Ituzaingó) donde se creó una guardia militar permanente. De hecho esa tranquera ofició de límite occidental con Corrientes. Por otra parte, en 1838, en la Rinconada de San José los paraguayos también establecieron un campamento permanente levantando una muralla semicircular con bloques de piedra extraídos de los antiguos pueblos jesuíticos. Este lugar fue conocido como Trinchera de San José.
Las frecuentes tensiones entre Corrientes y Paraguay durante el Gobierno de Francia, que hasta motivó escaramuzas de mayor o menor medida entre ambos países, entre 1832 y 1833, se transformaron en acuerdos durante la presidencia de Carlos Antonio López, sucesor de aquel. En 1841 se firmaron tratados de amistad, comercio y navegación e incluso de límites, en especial respecto al territorio misionero. En ese sentido el Gobierno de Corrientes declaró que “sólo provisionalmente” la Rinconada de San José y el resto del territorio podían ser ocupados por el Paraguay. Más tarde, en 1845, urgido por el enfrentamiento con Rosas, Corrientes ratificó su alianza con el Paraguay reafirmando lo declarado en 1841 respecto al territorio misionero. Pero, una vez derrotada Corrientes en Vences por las tropas rosistas de Urquiza en noviembre de 1847, las relaciones con Paraguay volvieron a agravarse, especialmente porque Rosas no quería reconocer la independencia de aquel estado, independencia que sí había sido reconocida por el imperio del Brasil en 1844.
Los hechos posteriores a 1847 siguieron siendo muy tensos. Paraguay continuó con su tráfico a través de Itapúa y San Borja e incluso ocupó militarmente la isla de Apipé lo cual agravó la situación. Sin embargo no hubo, en ese momento, enfrentamientos militares. Entre 1849 y 1851 Paraguay reforzó sus tropas en la Tranquera de Loreto y en la Trinchera de San José. Esta situación perduró hasta la caída de Rosas en 1852. Urquiza inmediatamente reconoció la independencia paraguaya ese mismo año, pero en el acuerdo bilateral la cuestión de límites no se pudo arreglar postergándose para otro momento.
Hasta 1865 la situación en Misiones se mantuvo estable. Paraguay mantuvo sus guarniciones militares en Tranquera de Loreto y Trinchera de San José, pero, al permitirse la exportación de sus productos por el Paraná, la ruta comercial por Misiones dejó de existir. Corrientes fijó un asiento militar en Santo Tomé donde se designó Jefe Militar de Misiones. En 1863 faeneros correntinos explotaban yerbales en Ñu guazú y Campo Grande. Un año después también se explotaban yerbales en San Javier, Santa María e Itacaruaré.
La guerra de la Triple Alianza frenó todos estos pacíficos intentos de convivencia entre correntinos y paraguayos en Misiones. La rendición de las tropas paraguayas al mando de Estigarribia el 18 de septiembre de 1865 en Uruguaiana obligó a las tropas de ese país acantonadas en Misiones a trasladarse al otro lado del Paraná, a Itapúa. La Trinchera de San José fue ocupada por fuerzas brasileñas, que se mantuvieron allí hasta 1869. Desde ese momento el territorio de Misiones quedó en jurisdicción de la provincia de Corrientes. El límite internacional determinado por el río Paraná se conformó definitivamente a partir del tratado de paz acordado entre la República Argentina y la del Paraguay en 1876.

 Por Alfredo Poenitz
Historiador