Méndez fue procesado por matar a su hija de 5 años y abusar de otros hijos

• El joven está preso desde enero, acusado de matar a golpes a su hija Agustina (5). La Justicia  estableció además que abusó de los otros chicos. Podría ser condenado a la pena de prisión perpetua
sábado 09 de abril de 2011 | 2:00hs.
El 19 de enero de este año un crimen conmocionó a los misioneros. Diego Méndez (21) mató a golpes a su hija de 5 años, porque lo despertó al sentir hambre. Poco después se supo las condiciones en las que vivían y los maltratos cotidianos que la pequeña Agustina soportaba junto a sus cuatro hermanitos, quienes contaron que el hombre era muy violento y que abusaba sexualmente de ellos.
En un primer momento, el joven de 21 años que registra una historia delictiva iniciada a los 15 años, con una causa por tentativa de homicidio, robos, hurtos calificados y violencia, había negado en reiteradas oportunidades su paternidad, pero las pruebas de ADN demostraron que Méndez era el padre biológico de Agustina.
Ayer, a dos meses y medio del asesinato, la Justicia lo procesó por “homicidio calificado en concurso real con abuso sexual con acceso carnal, cuatro hechos”.

La mató a golpes
El crimen de Agustina se conoció el miércoles 19 de enero cerca de las 9.30 cuando uno de sus hermanos de 10 años salió corriendo de su casa, una precaria vivienda ubicada en inmediaciones de la calle Avellaneda, cerca de la avenida Cocomarola, en el barrio San Onofre, donde vive junto a su padrastro Diego Méndez (21), su madre de 27 años y cuatro hermanitos de un 1 año y 7 meses, de 5 años, otra nena de 7 años y un chico de 9 años.
Ese día, el pequeño estaba asustado, algunos de sus vecinos lo vieron correr sin descanso y desesperado hasta el barrio A-4, donde vive su abuela, Rosa Fernández (46).
Al llegar a la vivienda de la mujer, el pequeño contó que su hermana estaba muerta sobre la cama cucheta. “Mi nieto me dijo que el papá mató a su hermanita Agustina, que la golpeó cuando estaba en el suelo”, contó Fernández, la madre de Méndez.
Después de relatar el hecho, el niño de 10 años se encerró en una de las habitaciones de la casa de su abuela y le suplicó que lo deje con ella.
Sin demoras, la mujer salió en dirección a la vivienda de su hijo Diego Méndez (21), padre de Agustina (5). En el camino se encontró con la pareja de Méndez, madre de Agustina, quien momentos antes se había ido de compras al mercado junto a su hijo de 9 años.
“La mamá llegó corriendo y la encontró muerta. Cuando lo buscó a él, ya no estaba, se había fugado”, explicó con bronca Cristina De Olina (51), abuela materna de Agustina.  Alrededor de la niña muerta estaban llorando sus hermanitos. En cuestión de segundos los vecinos rodearon la vivienda y uno de ellos se comunicó telefónicamente con la Policía y denunció el hecho.
Según las observaciones médicas, Agustina presentaba desgarro en corazón, en pulmón y el abdomen lleno de sangre debido a una arteria que reventó como consecuencia de los violentos golpes que sufrió.
Méndez fue detenido ese mismo día en horas de la tarde por efectivos de la Policía cuando caminaba en inmediaciones de las avenidas Quaranta y Jauretche.
Luego del crimen, el juez de Instrucción Uno Marcelo Cardozo, tomó testimonio en Cámara Gesell a los hermanos de Agustina, quienes contaron el hecho y además relataron cómo vivían con sus padres. Los niños contaron que el hombre era muy violento y que abusaba sexualmente de ellos.


El dato
2
meses y medio del crimen de Agustina, la Justicia responsabilizó a Diego Méndez del aberrante hecho.


Su ex mujer y su madre lo acusan
Una vez conocido el caso, la madre de la víctima, su ex mujer, y la madre del acusado, dialogaron con El Territorio y dijeron que no merecía perdón por lo que hizo. “Yo soy la madre del asesino y me arrepiento de haberlo parido, siento mucho dolor, vergüenza, indignación e impotencia”, dijo Rosa Fernández (46), la madre de Méndez.
Por su parte, Johana Paola (27), madre de Agustina (5), contó que Diego era muy violento y que le pegaba a los hijos y al bebé. También contó que a ella le apretaba el cuello hasta que se desmayaba y luego la revivía con agua.
Acerca de los abusos sexuales a los que los niños eran sometidos por parte de Méndez, la mujer dijo que no sabía nada pero que después de la muerte de Agustina, sus hijos le contaron.
Johana también declaró que Méndez le pegó a Agustina hasta matarla porque lo había despertado cuando dormía.