Butler, el héroe de “300”, es un vengador en el filme “Días de Ira”
domingo 09 de mayo de 2010 | 0:00hs.
En la película llamada “Días de Ira” (Law Abiding Citizen, en su título original) un ciudadano aparentemente común y silvestre, llamado Clyde Shelton (interpretado por Gerard Butler, el mismo de 300, Rockonrolla, La cruda verdad, P.D. Te Amo) es asaltado en la tranquilidad de su hogar.
Allí es atado y acuchillado, al mismo tiempo que ve cómo ultrajan y matan a su esposa y asesinan a su pequeña hija. Clarence Darby (Christian Stolte, de Enemigo Público) es un criminal desquiciado y sin límites que comete todas estas aberraciones, y es acompañado por su co-equiper, que lo único que hace es asistir atónito y asustado a los increíbles desajustes mentales de su socio.
La causa penal recae en el Fiscal de Distrito Nick Rice (Jamie Foxx, actor de Ray y El solista) quien amparándose en un artilugio legal, le cae con todo el peso de la ley al criminal que en realidad sólo fue el testigo y deja libre al verdadero autor del despropósito.
Ante tamaña injusticia Clyde decide tomar la venganza con sus manos y se transforma en la mente criminal nunca antes enfrentada por los policías, abogados y jueces involucrados en la causa.
La forma en que Clyde se va encargando de hacerle pagar las deudas a cada uno es de lo más interesante del film y es aquello que mantiene el interés del espectador en gran parte de la cinta.
Gracias a la atrayente primera parte de la película, la cinta logra atrapar y entretener, con una gran dosis de intriga y con un par de labores sólidas a cargo de Butler y del premiado Foxx.
Este filme de suspenso y thriller es dirigido por Gary Gray, quien tiene vasta experimentación en este tipo de géneros que cuentan con suficiente acción, como en “El Negociador” (de 1998, con Samuel L. Jackson y Kevin Spacey) altas dosis de humor, como en “Be Cool”, con John Travolta, Uma Thurman y Vince Vaughn, entre otros.
Allí es atado y acuchillado, al mismo tiempo que ve cómo ultrajan y matan a su esposa y asesinan a su pequeña hija. Clarence Darby (Christian Stolte, de Enemigo Público) es un criminal desquiciado y sin límites que comete todas estas aberraciones, y es acompañado por su co-equiper, que lo único que hace es asistir atónito y asustado a los increíbles desajustes mentales de su socio.
La causa penal recae en el Fiscal de Distrito Nick Rice (Jamie Foxx, actor de Ray y El solista) quien amparándose en un artilugio legal, le cae con todo el peso de la ley al criminal que en realidad sólo fue el testigo y deja libre al verdadero autor del despropósito.
Ante tamaña injusticia Clyde decide tomar la venganza con sus manos y se transforma en la mente criminal nunca antes enfrentada por los policías, abogados y jueces involucrados en la causa.
La forma en que Clyde se va encargando de hacerle pagar las deudas a cada uno es de lo más interesante del film y es aquello que mantiene el interés del espectador en gran parte de la cinta.
Gracias a la atrayente primera parte de la película, la cinta logra atrapar y entretener, con una gran dosis de intriga y con un par de labores sólidas a cargo de Butler y del premiado Foxx.
Este filme de suspenso y thriller es dirigido por Gary Gray, quien tiene vasta experimentación en este tipo de géneros que cuentan con suficiente acción, como en “El Negociador” (de 1998, con Samuel L. Jackson y Kevin Spacey) altas dosis de humor, como en “Be Cool”, con John Travolta, Uma Thurman y Vince Vaughn, entre otros.