Remedios genéricos vs. originales

¿Son los medicamentos  genéricos tan eficaces como los medicamentos de marca o innovadores?¿Realmente sirven?¿Para todas las enfermedades por igual, aún ante cuadros complejos?¿Por qué son más baratos que los remedios originales? Son algunas de las consultas más frecuentes   que hacen las personas al médico o bien, receta en mano al farmaceútico.
domingo 21 de junio de 2009 | 6:00hs.
¿Son los medicamentos  genéricos tan eficaces como los medicamentos de marca o innovadores?¿Realmente sirven?¿Para todas las enfermedades por igual, aún ante cuadros complejos?¿Por qué son más baratos que los remedios originales? Son algunas de las consultas más frecuentes   que hacen las personas al médico o bien, receta en mano al farmaceútico.
Mario Luis Castelli, asesor de la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) explicó que “el genérico es un medicamento exactamente igual al producto original”, no solamente en la dosis y en la forma farmacéutica, sino en su biodisponibilidad. Teniendo en cuenta esa definición, el médico advirtió que en la Argentina “no existen medicamentos genéricos sino una política de prescripción por nombre genérico”.
En diálogo con El Territorio señaló que “el mercado argentino es un mercado de segundas marcas, todas se parecen al producto original pero no son exactamente iguales, recién con la puesta en marcha de patentes están apareciendo los genéricos”.
Por su parte, el presidente del Colegio Médico de Misiones, Luis Flores, se mostró como un ferviente defensor de los genéricos y consideró que “filosóficamente esta muy bien” porque además de ser igual de efectivos que los medicamentos éticos, económicamente están al alcance de todos.
Los medicamentos genéricos surgieron con la crisis que estalló en el país en 2001 y, desde entonces, significaron un alivio para los bolsillos de los argentinos. Además, su bajo costo obligó a los remedios de marca a reducir sus precios. Los porcentajes son la prueba más fidedigna. En 2002, durante los primeros meses de la sanción de la Ley de Prescripción por nombre Genérico las farmacias registraron una baja de entre el 30 y 50 por ciento en el valor de los medicamentos originales.
Instalar una política de estas características fue uno de los pilares de la gestión del ministro Ginés González García. Aún con la legislación vigente, muchos médicos se resistieron a prescribir por nombre genérico, ya sea por desconfianza a lo desconocido o bien por costumbre a lo ya conocido. Sin embargo, hubo otro sector de los profesionales de la salud que aceptaron la normativa.
La pelea en el mercado farmacéutico se había instalado y a ocho años de aquel primer combate perduran todavía: Tensiones, interrogantes y dudas. La deuda sigue siendo un debate de fondo que procure más y mejor salud.

Ciencia y sentido común
Si los genéricos no existen en el país sino las segundas marcas, que no son iguales a los originales ¿se puede presuponer que no tienen los mismos resultados en los pacientes?
“La diferencia en la concentración no quiere decir que no sirvan, sino que es distinto. Se han dado productos que no respondieron a la necesidad del paciente”, explicó el médico  Mario Luis Castelli.
“No se puede generalizar -agregó Castelli- hay que tener en cuenta el tiempo, la dosis, el horario en el que se debe tomar el remedio son absolutamente trascendentes y el farmacéutico está en condiciones de asesorar”.
El uso racional del medicamento es vital para cualquier tratamiento o ante alguna circunstancia puntual. Pero hay una cuestión cultural que parece indisoluble. En tiempos de crisis, las personas creen que en una pastilla se encuentra la solución a todos sus problemas. Los propios médicos aseguran que el paciente asiste al consultorio esperando una receta. Imposible marcharse sin la prescripción de un remedio.
“La gente tiene que entender que el medicamento es un veneno con dosis terapéutica”, apuntó Castelli.
En la Argentina se producen 100 mil internaciones al año a consecuencia del uso indebido. “Es un producto maravilloso si lo uso bien o altamente tóxico si lo uso mal, no es una lata de conserva, no es un artículo más en la casa”, definió Castelli.
El directivo de la Cofa depositó en el Estado la responsabilidad de garantizar la calidad de los medicamentos. Por supuesto, que la regulación de precios es un ítem no menos importante dado que en Argentina los fármacos están siete veces más caros que en los países del primer mundo.
“El Estado es el responsable de garantizar los medicamentos que consumimos los argentinos. De ahí que cuando uno tiene un país con esas garantías la sustitución funciona muy bien. Es importante que el Estado controle y los medicamentos no estén repartidos por lugares insólitos, sino que estén en las farmacias”, expresó Castelli.
Que evidenció que el Estado Argentino ha mejorado mucho el control de la calidad de los medicamentos, luego que una intoxicación con caramelos y jarabes a base de propóleo y contaminados con una sustancia tóxica causaron la muerte de 25 personas entre agosto y septiembre de 1992 (Ver nota en página 10).
Según Castelli, la diferencia en los costos es evidente porque “la promoción de los genéricos es mucho menor, no tienen gastos de publicidad” y aconsejó denunciar al laboratorio cuando un producto - sea genérico u original - no da el resultado esperado o bien tiene consecuencias colaterales.

Negocio y encariñamiento
Luis Flores, presidente del Colegio Médico de Misiones, se manifestó como fiel escudero de la política de prescripción por nombre genérico. “Es el mismo componente químico lo que varía es la manufactura, claro que los detractores de los genéricos dicen que las marcas de laboratorio son mas confiables”, dijo.
“Yo los uso, los genéricos dan  una gran libertad de elección al paciente”, agregó el médico, que no se cansa de denunciar públicamente el “negocio de los medicamentos”.
Invita a contrastar sus dichos con la realidad. “Hay más farmacias que médicos”, manifestó Flores.
Sólo basta con ver la ciudad de Posadas: de las casi 400 farmacias que hay en la provincia, 270 están ubicadas en la capital misionera.
“Seguro que puede haber un genérico malo, como también puede haber uno de marca que sea  malo”, indicó.
“Seguir este razonamiento es lo mismo que juzgar a toda la iglesia por el comportamiento de uno de sus curas”, advirtió.
 Y no tardó en añadir “no me cabe la menor duda de que seguirá siendo resistida la prescripción por genérico porque la industria farmacéutica es la más rentable después de las armas”.
“Hay ciertos medicamentos con los que uno se encariña porque ya sabe el resultado, en mi caso que soy ginecólogo hay unos óvulos que los receto hace 30 y pico de años, es más por costumbre”, admitió el titular del Colegio Médico en la provincia.

Médicos que resisten
En las farmacias de Posadas,  los farmacéuticos revelaron una realidad que los médicos, muchas veces, no dejan trascender. “Acá las recetas vienen con el nombre ético, no con la monodroga como dice la ley”, señaló una farmacéutica.
Según manifestó la mayoría de los farmacéuticos, los profesionales de la salud no recetan por el nombre genérico y son los propios pacientes quienes piden variables de costos, aunque esto signifique prescindir de la firma de un prestigioso laboratorio.
“La elección del genérico es una cuestión de bolsillo, algo meramente económico”, advirtieron. En ninguna de las farmacias consultadas registraron denuncias, posteriores a la venta, por medicamentos genéricos “truchos”.


Venta libre o venta liberada
Según la Confederación Farmacéutica Argentina, el 20 por ciento de los medicamentos que se consumen en la Argentina se adquieren fuera de las farmacias: quioscos, supermercados, estaciones de servicio, gimnasios, internet y hasta hoteles alojamiento. En ocasiones esto se aplica también para los medicamentos de venta bajo receta.
Al respecto, el doctor Mario Castelli, asesor y ex presidente de Cofa, contó que, según la Organización Mundial de la Salud, “tenemos un 10 por ciento de medicamentos ilegales”. Esto engloba a los falsificados, adulterados y robados.
El principal problema de este mercado trucho, es que al separarse del canal de venta original, el seguimiento de la calidad se vuelve imposible, porque entre otras cosas la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) no tiene competencia sobre establecimientos que no estén habilitados por el Ministerio de Salud.
La compra por unidades es riesgosa ya que se carece de prospecto y fecha de  vencimiento, “el riesgo se potencia muchísimo”, finalizó.


Lo que dice la ley 25.649
La ley N°25.649, sancionada el 28 de agosto de 2002, establece que toda receta y/o prescripción médica u odontológica debe efectuarse expresando el nombre genérico del medicamento, seguida de forma farmacéutica, cantidad de unidades por envase y concentración.
Asimismo, el profesional farmacéutico deberá informar al público sobre todas las marcas comerciales que contengan el mismo principio activo, con la misma cantidad de unidades, forma farmacéutica y concentración, y los distintos precios de cada uno de esos productos.
De este modo, el consumidor puede elegir la marca y precio del medicamento recetado por el médico. En ningún momento autoriza la sustitución de la droga prescripta por el profesional médico u odontólogo.

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