Pelea gitana: familia Milano se va de Posadas para dar fin a los problemas
El domingo a la noche se juntaron las familias y lo decidieron. Los Milano llegaron hace cuatro meses. “No queremos más problemas entre nosotros”, dijo el gitano Miguel Yani. Y agregó: “Una mujer cuesta 15 mil pesos”.
martes 09 de junio de 2009 | 0:00hs.
Está decidido: la familia Milano, que apenas hace cuatro meses desembarcó en esta ciudad, se va. El conflicto por la nieta del clan Marco, de 17 años, produjo muchos daños a las seis familias ubicadas por la avenida Quaranta, Francisco de Haro, Lavalle y Cocomarola y casi una muerte. Entonces, el pastor y las cabezas de familia se reunieron el domingo por la noche y, con consentimiento de los Milano, decidieron que los más nuevos se vayan a otra parte.
Según dijo ayer el gitano Miguel Yani, el problema fue porque los abuelos de la joven se opusieron al matrimonio con Milano, aunque el padre de la muchacha y el de Milano ya estaban de acuerdo.
En un principio se informó que el “pago” de esta bella joven era de 500 mil pesos y que el problema con los Milano comenzó porque no querían pagar.
Pero ayer el gitano Miguel Yani, que es parte del grupo que regula a la comunidad, dijo que el “pago” vale 15 mil pesos actualmente.
Por su parte, el herido Walter Marco, lesionado de un puntazo en la espalda, salió de peligro y se recupera favorablemente en el sanatorio Posadas. Su agresor, Pedro Milano (58), está detenido en la Octava pero será liberado si el muchacho se recupera.
Supuesta resolución del conflicto
El Territorio dialogó con Miguel Yani, uno de los gitanos que suele mediar en los conflictos y que vive con su familia por la avenida Francisco de Haro, a 50 metros de la avenida Santa Cruz.
¿Por qué empezó el conflicto?
Esta chica de 17 años es hija de la familia Gallardo Marco y hace unos 20 días se escapó con el chico Milano, y cuando volvieron estaban contentos para casarse. Pero el abuelo de la chica, Gallardo no quería y la devolvieron a su familia.
Las cosas quedaron mal y esa misma noche, los Marco fueron a la casa de los Milano, situada a la vera de la colectora de la ruta 12 e incendiaron un camión 608 y un Fiat Duna.
¿Por qué los Marco atacaron?
Porque ellos se creen que son los dueños del pueblo. Son los mismos que el año pasado mataron a mi hermana Irma Márquez (54) y a Joaquín Marco (27).
Los Marco están hace 30 años acá en Posadas.
¿Hace cuánto vinieron a Posadas los Milano?
Ellos vinieron desde Mar del Plata hace cuatro meses, a trabajar y a vivir. Primero vivían por la Colectora de la ruta 12, pero después del 24 de mayo que tuvieron este problema con los Marco, se mudaron por la avenida Cocomarola.
¿Qué desató otra vez el problema el sábado?
Las familias se encontraron en la estación de servicios y los Milano le reclamaron que le paguen el 608 y el Duna que le quemaron, pero de ahí se fueron los Milano a su casa y los Marco los siguieron.
Fueron como unas 20 personas a atropellar la casa por Cocomarola, con los rostros tapados y eran gitanos algunos, pero otros no eran gitanos, eran de afuera, y tenían palos y piedras.
Entonces salió Pedro Milano y defendió a su familia y lastimó a Marco con un cuchillo.
Nosotros damos gracias que llegó la Policía a tiempo, porque si no, iban a morir varios.
Queremos agradecer a la Octava que ayudó mucho en el conflicto y después y porque metió preso a Milano, porque está bien lo que hicieron, porque así se calmó todo.
¿Cómo está Walter Marco?
El chico está bien, lo atendieron muy bien en la guardia del hospital Madariaga y también queremos agradecer a los médicos del Hospital Posadas.
Hablando de las costumbres gitanas, ¿Es cierto que pidieron 500 mil pesos por la chica?
No, lo que le pedían los Milano era que los Marco paguen los autos que quemaron, que dañaron y que arreglen la casa, pero ellos no quieren.
¿Cuánto tiene que pagar un gitano para tener a una mujer gitana?
15 mil pesos cuesta, no más.
Acá el papá de la chica estaba de acuerdo, no sé por qué se metieron los abuelos y los tíos, si ya estaba todo. Y ahí comenzó el problema.
¿Cuántas familias hay en Posadas?
Están los Traico, Miguel, Jacovichi, Yani, Marco y los Milano.
¿Se van a reunir con las autoridades de la Policía para solucionar el problema?
No, el problema ya lo solucionamos nosotros. Ayer nos juntamos en el templo de la casa de los Traico, por la ruta 12. Y ahí decidimos que los Milano se vayan, para no tener más problemas entre nosotros.
No queremos más problemas entre nosotros. Yo le quiero pedir a los jueces que frenen a la comunidad de gitanos Marco.
La pelea Marco-Milano
La familia Marco, a la cual pertenece la bella joven de 17 años, vive sobre la colectora Juan Manuel de Rosas, a unos 100 metros de la rotonda con la avenida Uruguay, del lado Oeste. Enfrente, del lado Este en la esquina de la colectora y la calle Isla de los Estados, está el local donde funcionaba La Rueda, que ahora pertenece a los Marco.
Del otro lado de la calle Isla de los Estados, en la esquina, vivían los Milano, pero luego del 24 de mayo se mudaron por Cocomarola.
El primer capítulo de la pelea fue el 24 de mayo pasado en cercanías del ex restaurante La Rueda.
Esa noche, cuando los abuelos de la muchacha manifestaron su disconformidad, tres hombres comenzaron a incendiar vehículos y a destrozar otros que se hallaban estacionados en las inmediaciones, en exhibición para la venta. Un camión Mercedes-Benz 608 y un Fiat Duna blanco terminaron en llamas.
Finalmente, los Milano devolvieron a la joven, que volvió con los Marco. Es decir, suspendieron el casamiento.
La segunda batalla
El sábado antes de las 15, un grupo de jóvenes de la familia Marco se encontró con los Milano en una estación de servicio y discutieron.
Así llegaron a la casa de los Milano, por avenida Cocomarola, entre calle Alondra y la avenida Jesús de Nazareno.
Dos de los Marco agarraron un camión Fiat Iveco blanco de los Milano, dominio AJA 384, que estaba en el lugar para la venta y chocaron primero a un Renault Mégane, dominio VXN 654, que iba por la Cocomarola al mando de César Oscar Leve (40).
Este hombre sólo pasaba por el lugar y nada tenía que ver con el conflicto.
Luego el Iveco chocó a otros rodados que estaban en exposición para la venta: un Renault Mégane, chapa patente GFY 407 y una pick up Ford F-100, dominio TTO 498.
Casi en simultáneo, Walter Marco (23) se enfrentó con Franco Milano (20) y lo agredió con una piedra. Entonces intervino Pedro Milano (58), dueño de esa casa, quien con un cuchillo en mano habría lesionado a Walter Marco en la espalda.
El “pago” y el conflicto familiar
La comunidad gitana tiene sus códigos de conducta y sus costumbres. Y una de ellas es el monto que la familia de un gitano debe pagar cuando éste quiere desposar a una gitana de otra familia.
El fundamento de esta norma es que como consideran a las mujeres sagradas, el hombre paga a la familia para asegurar que va a dar una buena vida a la mujer y que la va a respetar.
Desde un principio, la Policía supo que el conflicto fue porque el precio de esta joven de 17 años, proveniente del adinerado linaje de la familia Marco-Gallardo, muy bella y aún virgen, era de 500 mil pesos.
El problema según la Policía surgió porque el joven Milano se fue con la chica, pero no pagó.
Pero ayer el gitano Miguel Yani, que integra el grupo que regula la comunidad, dijo que el problema surgió porque los abuelos de la muchacha no estaban de acuerdo y que en realidad el precio está regulado y vale 15 mil pesos.
Lo cierto es que la comunidad gitana tiene sus códigos y quizás nunca se sepa realmente cuál fue el verdadero motivo del conflicto.
Según dijo ayer el gitano Miguel Yani, el problema fue porque los abuelos de la joven se opusieron al matrimonio con Milano, aunque el padre de la muchacha y el de Milano ya estaban de acuerdo.
En un principio se informó que el “pago” de esta bella joven era de 500 mil pesos y que el problema con los Milano comenzó porque no querían pagar.
Pero ayer el gitano Miguel Yani, que es parte del grupo que regula a la comunidad, dijo que el “pago” vale 15 mil pesos actualmente.
Por su parte, el herido Walter Marco, lesionado de un puntazo en la espalda, salió de peligro y se recupera favorablemente en el sanatorio Posadas. Su agresor, Pedro Milano (58), está detenido en la Octava pero será liberado si el muchacho se recupera.
Supuesta resolución del conflicto
El Territorio dialogó con Miguel Yani, uno de los gitanos que suele mediar en los conflictos y que vive con su familia por la avenida Francisco de Haro, a 50 metros de la avenida Santa Cruz.
¿Por qué empezó el conflicto?
Esta chica de 17 años es hija de la familia Gallardo Marco y hace unos 20 días se escapó con el chico Milano, y cuando volvieron estaban contentos para casarse. Pero el abuelo de la chica, Gallardo no quería y la devolvieron a su familia.
Las cosas quedaron mal y esa misma noche, los Marco fueron a la casa de los Milano, situada a la vera de la colectora de la ruta 12 e incendiaron un camión 608 y un Fiat Duna.
¿Por qué los Marco atacaron?
Porque ellos se creen que son los dueños del pueblo. Son los mismos que el año pasado mataron a mi hermana Irma Márquez (54) y a Joaquín Marco (27).
Los Marco están hace 30 años acá en Posadas.
¿Hace cuánto vinieron a Posadas los Milano?
Ellos vinieron desde Mar del Plata hace cuatro meses, a trabajar y a vivir. Primero vivían por la Colectora de la ruta 12, pero después del 24 de mayo que tuvieron este problema con los Marco, se mudaron por la avenida Cocomarola.
¿Qué desató otra vez el problema el sábado?
Las familias se encontraron en la estación de servicios y los Milano le reclamaron que le paguen el 608 y el Duna que le quemaron, pero de ahí se fueron los Milano a su casa y los Marco los siguieron.
Fueron como unas 20 personas a atropellar la casa por Cocomarola, con los rostros tapados y eran gitanos algunos, pero otros no eran gitanos, eran de afuera, y tenían palos y piedras.
Entonces salió Pedro Milano y defendió a su familia y lastimó a Marco con un cuchillo.
Nosotros damos gracias que llegó la Policía a tiempo, porque si no, iban a morir varios.
Queremos agradecer a la Octava que ayudó mucho en el conflicto y después y porque metió preso a Milano, porque está bien lo que hicieron, porque así se calmó todo.
¿Cómo está Walter Marco?
El chico está bien, lo atendieron muy bien en la guardia del hospital Madariaga y también queremos agradecer a los médicos del Hospital Posadas.
Hablando de las costumbres gitanas, ¿Es cierto que pidieron 500 mil pesos por la chica?
No, lo que le pedían los Milano era que los Marco paguen los autos que quemaron, que dañaron y que arreglen la casa, pero ellos no quieren.
¿Cuánto tiene que pagar un gitano para tener a una mujer gitana?
15 mil pesos cuesta, no más.
Acá el papá de la chica estaba de acuerdo, no sé por qué se metieron los abuelos y los tíos, si ya estaba todo. Y ahí comenzó el problema.
¿Cuántas familias hay en Posadas?
Están los Traico, Miguel, Jacovichi, Yani, Marco y los Milano.
¿Se van a reunir con las autoridades de la Policía para solucionar el problema?
No, el problema ya lo solucionamos nosotros. Ayer nos juntamos en el templo de la casa de los Traico, por la ruta 12. Y ahí decidimos que los Milano se vayan, para no tener más problemas entre nosotros.
No queremos más problemas entre nosotros. Yo le quiero pedir a los jueces que frenen a la comunidad de gitanos Marco.
La pelea Marco-Milano
La familia Marco, a la cual pertenece la bella joven de 17 años, vive sobre la colectora Juan Manuel de Rosas, a unos 100 metros de la rotonda con la avenida Uruguay, del lado Oeste. Enfrente, del lado Este en la esquina de la colectora y la calle Isla de los Estados, está el local donde funcionaba La Rueda, que ahora pertenece a los Marco.
Del otro lado de la calle Isla de los Estados, en la esquina, vivían los Milano, pero luego del 24 de mayo se mudaron por Cocomarola.
El primer capítulo de la pelea fue el 24 de mayo pasado en cercanías del ex restaurante La Rueda.
Esa noche, cuando los abuelos de la muchacha manifestaron su disconformidad, tres hombres comenzaron a incendiar vehículos y a destrozar otros que se hallaban estacionados en las inmediaciones, en exhibición para la venta. Un camión Mercedes-Benz 608 y un Fiat Duna blanco terminaron en llamas.
Finalmente, los Milano devolvieron a la joven, que volvió con los Marco. Es decir, suspendieron el casamiento.
La segunda batalla
El sábado antes de las 15, un grupo de jóvenes de la familia Marco se encontró con los Milano en una estación de servicio y discutieron.
Así llegaron a la casa de los Milano, por avenida Cocomarola, entre calle Alondra y la avenida Jesús de Nazareno.
Dos de los Marco agarraron un camión Fiat Iveco blanco de los Milano, dominio AJA 384, que estaba en el lugar para la venta y chocaron primero a un Renault Mégane, dominio VXN 654, que iba por la Cocomarola al mando de César Oscar Leve (40).
Este hombre sólo pasaba por el lugar y nada tenía que ver con el conflicto.
Luego el Iveco chocó a otros rodados que estaban en exposición para la venta: un Renault Mégane, chapa patente GFY 407 y una pick up Ford F-100, dominio TTO 498.
Casi en simultáneo, Walter Marco (23) se enfrentó con Franco Milano (20) y lo agredió con una piedra. Entonces intervino Pedro Milano (58), dueño de esa casa, quien con un cuchillo en mano habría lesionado a Walter Marco en la espalda.
El “pago” y el conflicto familiar
La comunidad gitana tiene sus códigos de conducta y sus costumbres. Y una de ellas es el monto que la familia de un gitano debe pagar cuando éste quiere desposar a una gitana de otra familia.
El fundamento de esta norma es que como consideran a las mujeres sagradas, el hombre paga a la familia para asegurar que va a dar una buena vida a la mujer y que la va a respetar.
Desde un principio, la Policía supo que el conflicto fue porque el precio de esta joven de 17 años, proveniente del adinerado linaje de la familia Marco-Gallardo, muy bella y aún virgen, era de 500 mil pesos.
El problema según la Policía surgió porque el joven Milano se fue con la chica, pero no pagó.
Pero ayer el gitano Miguel Yani, que integra el grupo que regula la comunidad, dijo que el problema surgió porque los abuelos de la muchacha no estaban de acuerdo y que en realidad el precio está regulado y vale 15 mil pesos.
Lo cierto es que la comunidad gitana tiene sus códigos y quizás nunca se sepa realmente cuál fue el verdadero motivo del conflicto.