Una velada íntima en la Escuela de Música
martes 05 de agosto de 2008 | 0:00hs.
La cantante española Carmen Flores -hermana de Lola Flores- se presentó por primera vez en esta ciudad el domingo en el auditorio de la Escuela de Música. El espectáculo forma parte de la gira “Carmen Flores, por siempre. Despedida” que continuará hoy a las 21 en el Cine Teatro Oberá. En lo que resta del año actuará en las provincias de Corrientes y Chaco. Luego continuará por Uruguay, Chile, Colombia, Venezuela, Miami y las principales ciudades españolas, para cantar por última vez en Jerez de la Frontera donde nació un 18 de agosto.
A sala llena, la “embajadora de la copla” deleitó a sus seguidores en una velada íntima que incluyó un repertorio canciones como Vendedora de coplas y 13 de mayo, Dime que me quieres, Agua de lluvia -de autoría de su nieto José Flores-. También cantó Las cinco farolas, Desde un rincón del alma, Si te vas y un popurrí con las mejores coplas de todos los tiempos. Dueña de una vigorosa presencia y ataviada con diferentes vestidos de corte hispano, acompañó cada pieza con pasos de bailadora. “Gracias mi querido público”, reiteró al finalizar cada canción y solicitó a los presentes que “acompáñenme con palmas y los que quieran cantar, lo pueden hacer porque seguro que se saben la letra de estas canciones tradicionales que son muy conocidas”. Entre las canciones, dedicó llena de emoción algunas en homenaje a su hermana Lola Flores, quien “a los 15 años me empujó al escenario” y fue allí donde comenzó su carrera artística.
Cada salida a escena, estuvo precedida por la actuación del Ballet Español. En uno de los primeros cuadros, las tres parejas de bailarines formaron una ronda de baile español con el zapateo tradicional acompañados por el guitarrista flamenco, Gonzalo Gainza, un bombo y cajones peruanos. Con Lunita tucumana, un clásico del folclore del norte argentino, e instrumentos de diferentes procedencias, los bailarines y músicos pintaron una escena que sintetizó la multiculturalidad hispanoamericana, a la vez que desató el aplauso eufórico del público. Más tarde bailaron una versión del tango Adiós Nonino al que también incorporaron movimientos propios del baile flamenco.
Final de un ciclo
La española, se retira del mundo de la canción por considerar que su ciclo como cantante está cumplido y lo quiere hacer en el apogeo de sus condiciones, para dar al público siempre lo mejor de ella, de su arte, de su tronío.
A sala llena, la “embajadora de la copla” deleitó a sus seguidores en una velada íntima que incluyó un repertorio canciones como Vendedora de coplas y 13 de mayo, Dime que me quieres, Agua de lluvia -de autoría de su nieto José Flores-. También cantó Las cinco farolas, Desde un rincón del alma, Si te vas y un popurrí con las mejores coplas de todos los tiempos. Dueña de una vigorosa presencia y ataviada con diferentes vestidos de corte hispano, acompañó cada pieza con pasos de bailadora. “Gracias mi querido público”, reiteró al finalizar cada canción y solicitó a los presentes que “acompáñenme con palmas y los que quieran cantar, lo pueden hacer porque seguro que se saben la letra de estas canciones tradicionales que son muy conocidas”. Entre las canciones, dedicó llena de emoción algunas en homenaje a su hermana Lola Flores, quien “a los 15 años me empujó al escenario” y fue allí donde comenzó su carrera artística.
Cada salida a escena, estuvo precedida por la actuación del Ballet Español. En uno de los primeros cuadros, las tres parejas de bailarines formaron una ronda de baile español con el zapateo tradicional acompañados por el guitarrista flamenco, Gonzalo Gainza, un bombo y cajones peruanos. Con Lunita tucumana, un clásico del folclore del norte argentino, e instrumentos de diferentes procedencias, los bailarines y músicos pintaron una escena que sintetizó la multiculturalidad hispanoamericana, a la vez que desató el aplauso eufórico del público. Más tarde bailaron una versión del tango Adiós Nonino al que también incorporaron movimientos propios del baile flamenco.
Final de un ciclo
La española, se retira del mundo de la canción por considerar que su ciclo como cantante está cumplido y lo quiere hacer en el apogeo de sus condiciones, para dar al público siempre lo mejor de ella, de su arte, de su tronío.