Lleno de turistas, El Gran Capitán tardó 51 horas en llegar
La formación del tren El Gran Capitán sigue sumando horas récord para el recorrido Buenos Aires-Posadas. El último viaje lo realizó en 51 horas, llegando a las 25 horas de retraso, una menos que el tiempo establecido como promedio para el recorrido, al arribar ayer a esta capital provincial a las 13:40.
viernes 01 de agosto de 2008 | 0:00hs.
La formación del tren El Gran Capitán sigue sumando horas récord para el recorrido Buenos Aires-Posadas. El último viaje lo realizó en 51 horas, llegando a las 25 horas de retraso, una menos que el tiempo establecido como promedio para el recorrido, al arribar ayer a esta capital provincial a las 13:40.
El convoy, operado por la empresa Trenes Especiales Argentinos, había partido desde Buenos Aires el martes a las 10:50, en el horario previsto.
La última odisea de Trenes Especiales Argentinos había sucedido en los primeros días del pasado mes de febrero, al partir el domingo 3 desde Posadas y llegar a la estación Federico Lacroze 47 horas después, 21 horas más tarde de lo programado.
Esa tardanza récord por entonces, concitó la atención de los medios nacionales y, además, motivó que el Gobierno nacional comunicara que El Gran Capitán no cuenta con la habilitación para circular y acusara a la empresa concesionaria y a la provincia de Corrientes por la situación, ya que la formación circulaba con un permiso provisorio otorgado por la Justicia correntina.
Pero días después y en medio de varias polémicas y pedidos de anulación del servicio, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), dependiente de la Secretaría de Transporte de la Nación, se vio obligada a expedirle una autorización oficial para que siga cumpliendo con el recorrido a través del Litoral argentino.
Varados en Corrientes
El destino malicioso parece haberse casado con El Gran Capitán. El domingo pasado fue el día en el que nuevamente todo empezó a salir para atrás, o mejor dicho, a retrasarse. Ese día el tren salió a horario desde Posadas, a las 19. En la localidad entrerriana de Concordia, varios vagones del tren de cargas de la empresa América Latina Logística (ALL), volvieron a descarrilarse, frenando de ese modo el lento andar de El Gran Capitán, en la mañana del lunes. Tras horas de espera, los empresarios del servicio de pasajeros decidieron contratar varios ómnibus de larga distancia, para que los pasajeros pudieran llegar a la Capital Federal de la manera más inmediata posible. Los ya demorados usuarios arribaron a Buenos Aires alrededor de las 17.
Una vez liberada las vías, la locomotora y su formación vacía continuaron viaje hacia Lacroze, en donde al día siguiente debía partir de nuevo hacia la capital misionera.
El martes lo hizo finalmente a horario y empezó a marchar exactamente a las 10:50, con unos 700 pasajeros a bordo.
El viaje se concretó con regularidad pero sólo hasta prácticamente la mitad del trayecto, uno de los más largos que realiza un tren en Sudamérica. Superada la provincia de Entre Ríos, en Monte Caseros, Corrientes, el maquinista y sus operarios fueron informados que en Paso de Los Libres, nuevamente el tren de cargas de ALL, había sufrido el descarrilamiento de sus vagones. Según se informó extraoficialmente, fueron 11 en total.
La formación quedó a la espera de la luz verde en Monte Caseros. La resignación se adueñó de los pasajeros, pero pocos fueron los que sospecharon de tamaña espera, de semejante fastidio. La noche le ganó otra vez al día y aparecieron choripanes para calmar los estómagos. La demora acumulaba más de diez horas. Se hizo de día nuevamente y las horas sumaron 18, hasta que finalmente se retomó la marcha.
Con menos vagones
Demasiadas horas perdidas y ya las cuentas para los siguientes viajes repletos de turistas eran alarmantes. Costaría semanas recuperar la normalidad de las dos frecuencias semanales. La decisión fue, entonces, sacar vagones de la formación para liberar a la locomotora de todo el peso posible y ponerle más rapidez a El Gran Capitán.
El viaje hacia Posadas tuvo un buen aliado, al menos no hacía calor. Primero se informó que llegaría alrededor de las 8 de ayer, pero desde TEA se informó que ALL demoró en retirar los vagones de las vías.
El Gran Capitán llegó poco antes de las 14, arrancando aplausos, gritos y hasta llantos, pero no por alegría sino porque se terminaba el hastío.
Javier Canteros, gerente de TEA en Posadas, no dudó en sospechar de los descarrilamientos, siempre en temporada turística.
Los pasajeros que descendieron también de manera récord, parecían estar sedados por tanto surrealismo y muy pocos quisieron recuperar el pasaje. Pero aunque todos quisieran, nadie pudo hacerlo porque la boletería estaba cerrada. Nadie a quien pedirle explicaciones.
Las explicaciones por parte de TEA siguen siendo las mismas que cuando empezaron los tristes viajes récord. Que la empresa ALL no cumple con el mantenimiento de las vías, las cuales por esa misma razón, parece ser la causa del vuelco de sus vagones.
Hubo quejas y lamentos, pero todos se apuraron en huir de una estación vacía y abandonada, para ganar la calle y olvidarse de otro trauma argentino.
Último tramo de vías se levantaría
El mal estado de las vías por falta de mantenimiento son, según la empresa TEA, la razón por la cual El Gran Capitán no puede marchar a mayor velocidad. En algunos tramos, inclusive, lo hace hasta a cinco kilómetros por hora. Y esos tramos son los comprendidos entre Apóstoles, Garupá y Posadas.
Precisamente, el tendido Garupá-Posadas, es el que ahora corre peligro.
Extraoficialmente se supo que por las obras que la Entidad Binacional Yacyretá lleva a cabo para la construcción del Acceso Sur y el último tramo de la costanera, el próximo 8 de agosto se levantarían las vías y el tren tendrá su terminal provisoria en Garupá.
El convoy, operado por la empresa Trenes Especiales Argentinos, había partido desde Buenos Aires el martes a las 10:50, en el horario previsto.
La última odisea de Trenes Especiales Argentinos había sucedido en los primeros días del pasado mes de febrero, al partir el domingo 3 desde Posadas y llegar a la estación Federico Lacroze 47 horas después, 21 horas más tarde de lo programado.
Esa tardanza récord por entonces, concitó la atención de los medios nacionales y, además, motivó que el Gobierno nacional comunicara que El Gran Capitán no cuenta con la habilitación para circular y acusara a la empresa concesionaria y a la provincia de Corrientes por la situación, ya que la formación circulaba con un permiso provisorio otorgado por la Justicia correntina.
Pero días después y en medio de varias polémicas y pedidos de anulación del servicio, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), dependiente de la Secretaría de Transporte de la Nación, se vio obligada a expedirle una autorización oficial para que siga cumpliendo con el recorrido a través del Litoral argentino.
Varados en Corrientes
El destino malicioso parece haberse casado con El Gran Capitán. El domingo pasado fue el día en el que nuevamente todo empezó a salir para atrás, o mejor dicho, a retrasarse. Ese día el tren salió a horario desde Posadas, a las 19. En la localidad entrerriana de Concordia, varios vagones del tren de cargas de la empresa América Latina Logística (ALL), volvieron a descarrilarse, frenando de ese modo el lento andar de El Gran Capitán, en la mañana del lunes. Tras horas de espera, los empresarios del servicio de pasajeros decidieron contratar varios ómnibus de larga distancia, para que los pasajeros pudieran llegar a la Capital Federal de la manera más inmediata posible. Los ya demorados usuarios arribaron a Buenos Aires alrededor de las 17.
Una vez liberada las vías, la locomotora y su formación vacía continuaron viaje hacia Lacroze, en donde al día siguiente debía partir de nuevo hacia la capital misionera.
El martes lo hizo finalmente a horario y empezó a marchar exactamente a las 10:50, con unos 700 pasajeros a bordo.
El viaje se concretó con regularidad pero sólo hasta prácticamente la mitad del trayecto, uno de los más largos que realiza un tren en Sudamérica. Superada la provincia de Entre Ríos, en Monte Caseros, Corrientes, el maquinista y sus operarios fueron informados que en Paso de Los Libres, nuevamente el tren de cargas de ALL, había sufrido el descarrilamiento de sus vagones. Según se informó extraoficialmente, fueron 11 en total.
La formación quedó a la espera de la luz verde en Monte Caseros. La resignación se adueñó de los pasajeros, pero pocos fueron los que sospecharon de tamaña espera, de semejante fastidio. La noche le ganó otra vez al día y aparecieron choripanes para calmar los estómagos. La demora acumulaba más de diez horas. Se hizo de día nuevamente y las horas sumaron 18, hasta que finalmente se retomó la marcha.
Con menos vagones
Demasiadas horas perdidas y ya las cuentas para los siguientes viajes repletos de turistas eran alarmantes. Costaría semanas recuperar la normalidad de las dos frecuencias semanales. La decisión fue, entonces, sacar vagones de la formación para liberar a la locomotora de todo el peso posible y ponerle más rapidez a El Gran Capitán.
El viaje hacia Posadas tuvo un buen aliado, al menos no hacía calor. Primero se informó que llegaría alrededor de las 8 de ayer, pero desde TEA se informó que ALL demoró en retirar los vagones de las vías.
El Gran Capitán llegó poco antes de las 14, arrancando aplausos, gritos y hasta llantos, pero no por alegría sino porque se terminaba el hastío.
Javier Canteros, gerente de TEA en Posadas, no dudó en sospechar de los descarrilamientos, siempre en temporada turística.
Los pasajeros que descendieron también de manera récord, parecían estar sedados por tanto surrealismo y muy pocos quisieron recuperar el pasaje. Pero aunque todos quisieran, nadie pudo hacerlo porque la boletería estaba cerrada. Nadie a quien pedirle explicaciones.
Las explicaciones por parte de TEA siguen siendo las mismas que cuando empezaron los tristes viajes récord. Que la empresa ALL no cumple con el mantenimiento de las vías, las cuales por esa misma razón, parece ser la causa del vuelco de sus vagones.
Hubo quejas y lamentos, pero todos se apuraron en huir de una estación vacía y abandonada, para ganar la calle y olvidarse de otro trauma argentino.
Último tramo de vías se levantaría
El mal estado de las vías por falta de mantenimiento son, según la empresa TEA, la razón por la cual El Gran Capitán no puede marchar a mayor velocidad. En algunos tramos, inclusive, lo hace hasta a cinco kilómetros por hora. Y esos tramos son los comprendidos entre Apóstoles, Garupá y Posadas.
Precisamente, el tendido Garupá-Posadas, es el que ahora corre peligro.
Extraoficialmente se supo que por las obras que la Entidad Binacional Yacyretá lleva a cabo para la construcción del Acceso Sur y el último tramo de la costanera, el próximo 8 de agosto se levantarían las vías y el tren tendrá su terminal provisoria en Garupá.