Crece la indignación en la Unam por el millonario autopago de los directivos

Por la Emergencia se debían suspender los pagos extraordinarios
domingo 17 de febrero de 2008 | 0:00hs.
POSADAS Y ELDORADO. Los más altos funcionarios políticos de la Universidad Nacional de Misiones se repartieron 2,5 millones de pesos el 10 de enero y por más legalidad que encubra a la medida, el revuelo que despertó la noticia en la comunidad universitaria parece ir creciendo con el acercamiento del inicio del período.
Muchos integrantes de la gran familia de la Unam se mostraron indignados por la decisión del Consejo Superior, algunos derraparon su bronca por lo bajo, otros la hicieron pública. Como el ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas Raúl Karaben, quien en declaraciones a la prensa consideró “absolutamente vergonzoso” el hecho. Remarcó la contradicción del autopago con las necesidades que sufre la Casa de Estudios.
Docentes de la Facultad de Ciencias Forestales también se animaron a despotricar contra sus jefes y calificaron “como un mal ejemplo para los alumnos y para la sociedad” el autopago.
“Que se reparta la plata entre los que más ganan no es saludable para nadie, no es ejemplo de nada, ni didáctico, ni pedagógico ni ético, es un mal ejemplo para nuestros alumnos y para la sociedad que seguramente esperan lo mejor de nuestra universidad”, reflexionó a su turno Juan Domingo Perié, docente de la Cátedra de Ecología de la Facultad de Ciencias Forestales.
Unos cien funcionarios de la actual y de la anterior gestión fueron los beneficiados con la medida. Cada uno percibió entre 40 y 110 mil pesos. Todos eran funcionarios políticos, lo que quiere decir que asumen los cargos mediante elecciones y los dejan por la misma vía. Fueron el rector y el vice - Aldo Caballero y Aldo Montini -, todos los decanos y vice decanos, los secretarios y otros funcionarios.
El dinero había llegado en diciembre como un refuerzo enviado por la Nación para los sueldos de diciembre. En total fueron seis millones de pesos de los que 2,5 quedaron como “ahorro presupuestario” luego de la liquidación. Sin embargo, sorpresivamente, en enero, con todo el personal de licencia, los directivos decidieron aplicar una resolución del año 2005 por la cual se incrementaba 15% el adicional a todos los cargos políticos.
La resolución no se aplicó antes porque no hubo fondos pero esta vez se aprovechó el “ahorro” y se autopagaron juntos todos los meses adeudados.
El vicerrector de la Unam, Aldo Montini, realizó una conferencia de prensa el viernes y consideró “justa” la decisión, advirtiendo que se tomó después de cumplir todos los compromisos económicos.
Sin embargo Montini no mencionó que la Unam se encuentra bajo declaración de Emergencia Económica dictada hace tres meses, por lo cual se deberían suspender todos los pagos extraordinarios.
Además, hay problemas financieros que no pudo negar en la Agrotécnica de Eldorado, en Ciencias Exactas se debe la luz desde noviembre, en Apóstoles se adeudan dos meses al proveedor del comedor de los alumnos y hay deficiencias edilicias graves en todas las facultades.
Con respecto a cuando se tomó la resolución - en 2005 - Karaben agregó que “el Consejo Superior anterior que estaba en contra del ex rector (Fernando) Jaume para embromarlo se otorgó a sí mismo y a las autoridades de las Facultades aumentos que el ex rector nunca aplicó, evidentemente por falta de fondos”. Montini integraba ese Consejo.
“Desde el punto de vista legal están cubiertos los que tomaron esta decisión, pero en mi opinión lo que hicieron es absolutamente vergonzoso, viendo las necesidades de la Universidad”, agregó el ex decano.
Además de la Emergencia por la que se debió haber suspendido el pago extraordinario, la Unam perdió toda la posibilidad de iniciar el nuevo período con un “ahorro”, teniendo en cuanta que hace varios años el presupuesto se termina antes que el ciclo. Otra queja es que el pago pudo haber sido parcial o en cuotas, no efectivo de una sola oportunidad.
Un docente jubilado de la Unam recordó a este diario que Montini había tomado una decisión similar, y también polémica, entre fines de 1990 y principios de 1991, siendo secretario general de Economía y Finanzas de la Universidad.