Rovira propuso como jueza a una hermana de la ministra Cristina Leiva
Se trata de Marcela Leiva, hermana la integrante del STJ y allegada al principal asesor del Gobernador, Daniel “Fonchi” Duarte. El pliego ingresó en la Cámara el jueves. Sería designada antes del 10 de diciembre.
lunes 19 de noviembre de 2007 | 0:01hs.
En los pasillos de la Legislatura, el jueves último, todas las discusiones giraban en torno a las modificaciones que a último momento filtraron los diputados renovadores para otorgarle a Maurice Closs las mismas “herramientas operativas” que hoy ostenta Rovira.
Pero en el fragor de la batalla dialéctica, un expediente pasó desapercibido: el saliente mandatario provincial, cuando restan 22 días para que deje su puesto, propuso a Marcela Alejandra Leiva como jueza en lo Correccional y de Menores N°1, en reemplazo del jubilado José Domingo Rotela.
Como adelantó este medio a fines de octubre, la postulante es hermana de Cristina Leiva, ministra del Superior Tribunal de Justicia, presidenta del Tribunal Electoral y de estrechas relaciones con el operador político más influyente del rovirismo, Daniel “Fonchi” Duarte. El pliego descansa en los despachos de los diputados que integran la Comisión de Poderes, que mayoritariamente responden al Frente Renovador y los que decidan si Leiva será o no jueza.
Saquen una hoja I
El Concurso N° 30 del Consejo de la Magistratura contó con diez participantes, de los cuales Liliam Teresita Inés Belloni, Miguel Ángel Varela y Marcela Alejandra Leiva resultaron ternados para ocupar el cargo de magistrado en el Juzgado Correccional y de Menores N°1.
Las evaluaciones curriculares estuvieron a cargo de los consejeros, al tiempo que docentes de universidades nacionales tomaron los exámenes de carácter técnico. El 11 de octubre, Carlos Rovira fue anoticiado de los tres nombres en pugna.
En el ámbito de la Justicia, es un secreto a voces que Leiva habría recibido “una mano” por los integrantes del cuestionado Consejo gracias a sus vinculaciones políticas con Fonchi Duarte: los consejeros habrían cambiado los criterios de puntuación para aquellos concursantes que integraron otras ternas y que gozan de una trayectoria. Por ende, los beneficiados fueron los de menor experiencia y que no fueron seleccionados en ternas anteriores, como sucedió con Marcela Leiva.
Los puntajes del examen supervisado por los profesores universitarios, Liliam Belloni obtuvo 135 puntos (85 escrito y 50 oral), Miguel Varela alcanzó los 105 (70 escrito y 35 oral) y Marcela Leiva recibió 120 (75 escrito y 45 oral). En el cuarto lugar se ubicó el fiscal Ricardo Walter Balor, con 95 puntos (60 escrito y 35 oral).
El Consejo de la Magistratura de Misiones, a su vez, evaluó los antecedentes profesionales y entrevistó a todos los postulantes. Allí, Belloni alcanzó 46.2 puntos, Balor 40.25, Varela 34.55, y Leiva 17.5. Con esos resultados, ¿cómo se explica que la hermana de la magistrada del STJ fuera ternada por el Consejo?
Saquen una hoja II
Por los puntajes obtenidos, Belloni (181.2) y Varela (139.55) tenían un lugar asegurado en la terna; el problema era quién ocuparía el puesto restante, disputado entre Leiva y Balor, con 137.15 y 135.25 puntos cada uno.
El fiscal Balor, que se postuló en ternas anteriores y posee un currículum más destacado que el de Leiva, paradójicamente fue el más perjudicado porque cinco de los consejeros ordenaron otorgar menos puntos por los antecedentes personales.
La increíble medida se contradijo con las aplicadas en otros concursos anteriores donde, por ejemplo, los postulantes que participaron en una terna recibieron tres puntos por tal concepto.
En otra ocasión, Ricardo Balor integró un trío para ocupar un lugar como camarista, por lo que le correspondían, para el Concurso N° 30, tres puntos por antecedentes. Sin embargo, la cuestionada mayoría del Consejo de la Magistratura arbitrariamente le dio solamente 0.6 puntos.
Balor también fue perjudicado, y en consecuencia beneficiada Marcela Leiva, en otros aspectos de la calificación por antecedentes.
La ministra de Gobierno, Claudia Gauto, el presidente del STJ, Jorge Rojas, el borocotizado Antenor Boher, la legisladora ultrarrovirista Celia Giuliani y el abogado Nicolás Chemes, coincidieron en las apreciaciones sobre la trayectoria profesional del aspirante y lo calificaron con un puntaje de 21.75.
El abogado Fernando Acosta y el camarista Luis Diblasi, en tanto, sostuvieron el criterio de evaluación anterior y decretaron que Balor merecía 25.15 puntos.
La diferencia de 3.4 puntos dejó a Ricardo Balor afuera de la terna, de la que finalmente Marcela Leiva resultó elegida por el saliente mandatario provincial.
Después del escándalo del Concurso N° 28 (ver aparte), donde se modificó sin razón el criterio de asignación de puntos por antecedentes, parece que a los consejeros que responden al oficialismo les gustó la práctica de congraciarse con funcionarios allegados al poder. Ese sorpresivo régimen evaluatorio cayó muy mal entre destacados integrantes de la denominada “familia judicial”, quienes puertas adentro no ahorran furiosas críticas contra los integrantes del polémico Consejo de la Magistratura.
Siga, siga
Para los concursos 32 y 33, destinados a cubrir vacantes en los Juzgados de Instrucción N° 3 de Posadas y N° 4 de Apóstoles programados para los primeros días de noviembre, Marcela Alejandra Leiva no perdió la oportunidad y se inscribió nuevamente.
También lo hizo Cristian Miguel Mendoza Spaciuk, una persona que estaría muy relacionada con una hija del ministro del STJ, Jorge “Kiko” Rojas, al igual que Fernando Luis Verón, director de Asuntos Jurídicos de la Gobernación y Enrique Daniel de la Fuente, sobrino de Mario Losada y recientemente trasladado del Juzgado San Vicente a la capital provincial.
De acuerdo a informaciones provenientes de la cocina tribunalicia, las nuevas ternas ya estarían armadas.
Carbone, de la mano de Fonchi Duarte
La abogada Carmen Carbone fue ternada por el Consejo de la Magistratura y seleccionada por Rovira después de rendir examen en el polémico Concurso N° 28, donde hubo sospechas de manipulación de los puntajes. Varios letrados reaccionaron y presentaron pedidos de impugnaciones que fueron ignorados.
Al igual que el Concurso N°30, los mismos cinco consejeros cambiaron el criterio de puntuación y aplicaron uno desconocido hasta el momento, lo que derivó en la sospecha de puntajes digitados.
La decisión nunca fue fundamentada por los integrantes del Consejo.
En medio de los debates, también se hicieron públicas las relaciones de la afortunada Carbone con la ministra del STJ, Cristina Leiva, la ex socia de Fonchi Duarte.
Pero en el fragor de la batalla dialéctica, un expediente pasó desapercibido: el saliente mandatario provincial, cuando restan 22 días para que deje su puesto, propuso a Marcela Alejandra Leiva como jueza en lo Correccional y de Menores N°1, en reemplazo del jubilado José Domingo Rotela.
Como adelantó este medio a fines de octubre, la postulante es hermana de Cristina Leiva, ministra del Superior Tribunal de Justicia, presidenta del Tribunal Electoral y de estrechas relaciones con el operador político más influyente del rovirismo, Daniel “Fonchi” Duarte. El pliego descansa en los despachos de los diputados que integran la Comisión de Poderes, que mayoritariamente responden al Frente Renovador y los que decidan si Leiva será o no jueza.
Saquen una hoja I
El Concurso N° 30 del Consejo de la Magistratura contó con diez participantes, de los cuales Liliam Teresita Inés Belloni, Miguel Ángel Varela y Marcela Alejandra Leiva resultaron ternados para ocupar el cargo de magistrado en el Juzgado Correccional y de Menores N°1.
Las evaluaciones curriculares estuvieron a cargo de los consejeros, al tiempo que docentes de universidades nacionales tomaron los exámenes de carácter técnico. El 11 de octubre, Carlos Rovira fue anoticiado de los tres nombres en pugna.
En el ámbito de la Justicia, es un secreto a voces que Leiva habría recibido “una mano” por los integrantes del cuestionado Consejo gracias a sus vinculaciones políticas con Fonchi Duarte: los consejeros habrían cambiado los criterios de puntuación para aquellos concursantes que integraron otras ternas y que gozan de una trayectoria. Por ende, los beneficiados fueron los de menor experiencia y que no fueron seleccionados en ternas anteriores, como sucedió con Marcela Leiva.
Los puntajes del examen supervisado por los profesores universitarios, Liliam Belloni obtuvo 135 puntos (85 escrito y 50 oral), Miguel Varela alcanzó los 105 (70 escrito y 35 oral) y Marcela Leiva recibió 120 (75 escrito y 45 oral). En el cuarto lugar se ubicó el fiscal Ricardo Walter Balor, con 95 puntos (60 escrito y 35 oral).
El Consejo de la Magistratura de Misiones, a su vez, evaluó los antecedentes profesionales y entrevistó a todos los postulantes. Allí, Belloni alcanzó 46.2 puntos, Balor 40.25, Varela 34.55, y Leiva 17.5. Con esos resultados, ¿cómo se explica que la hermana de la magistrada del STJ fuera ternada por el Consejo?
Saquen una hoja II
Por los puntajes obtenidos, Belloni (181.2) y Varela (139.55) tenían un lugar asegurado en la terna; el problema era quién ocuparía el puesto restante, disputado entre Leiva y Balor, con 137.15 y 135.25 puntos cada uno.
El fiscal Balor, que se postuló en ternas anteriores y posee un currículum más destacado que el de Leiva, paradójicamente fue el más perjudicado porque cinco de los consejeros ordenaron otorgar menos puntos por los antecedentes personales.
La increíble medida se contradijo con las aplicadas en otros concursos anteriores donde, por ejemplo, los postulantes que participaron en una terna recibieron tres puntos por tal concepto.
En otra ocasión, Ricardo Balor integró un trío para ocupar un lugar como camarista, por lo que le correspondían, para el Concurso N° 30, tres puntos por antecedentes. Sin embargo, la cuestionada mayoría del Consejo de la Magistratura arbitrariamente le dio solamente 0.6 puntos.
Balor también fue perjudicado, y en consecuencia beneficiada Marcela Leiva, en otros aspectos de la calificación por antecedentes.
La ministra de Gobierno, Claudia Gauto, el presidente del STJ, Jorge Rojas, el borocotizado Antenor Boher, la legisladora ultrarrovirista Celia Giuliani y el abogado Nicolás Chemes, coincidieron en las apreciaciones sobre la trayectoria profesional del aspirante y lo calificaron con un puntaje de 21.75.
El abogado Fernando Acosta y el camarista Luis Diblasi, en tanto, sostuvieron el criterio de evaluación anterior y decretaron que Balor merecía 25.15 puntos.
La diferencia de 3.4 puntos dejó a Ricardo Balor afuera de la terna, de la que finalmente Marcela Leiva resultó elegida por el saliente mandatario provincial.
Después del escándalo del Concurso N° 28 (ver aparte), donde se modificó sin razón el criterio de asignación de puntos por antecedentes, parece que a los consejeros que responden al oficialismo les gustó la práctica de congraciarse con funcionarios allegados al poder. Ese sorpresivo régimen evaluatorio cayó muy mal entre destacados integrantes de la denominada “familia judicial”, quienes puertas adentro no ahorran furiosas críticas contra los integrantes del polémico Consejo de la Magistratura.
Siga, siga
Para los concursos 32 y 33, destinados a cubrir vacantes en los Juzgados de Instrucción N° 3 de Posadas y N° 4 de Apóstoles programados para los primeros días de noviembre, Marcela Alejandra Leiva no perdió la oportunidad y se inscribió nuevamente.
También lo hizo Cristian Miguel Mendoza Spaciuk, una persona que estaría muy relacionada con una hija del ministro del STJ, Jorge “Kiko” Rojas, al igual que Fernando Luis Verón, director de Asuntos Jurídicos de la Gobernación y Enrique Daniel de la Fuente, sobrino de Mario Losada y recientemente trasladado del Juzgado San Vicente a la capital provincial.
De acuerdo a informaciones provenientes de la cocina tribunalicia, las nuevas ternas ya estarían armadas.
Carbone, de la mano de Fonchi Duarte
La abogada Carmen Carbone fue ternada por el Consejo de la Magistratura y seleccionada por Rovira después de rendir examen en el polémico Concurso N° 28, donde hubo sospechas de manipulación de los puntajes. Varios letrados reaccionaron y presentaron pedidos de impugnaciones que fueron ignorados.
Al igual que el Concurso N°30, los mismos cinco consejeros cambiaron el criterio de puntuación y aplicaron uno desconocido hasta el momento, lo que derivó en la sospecha de puntajes digitados.
La decisión nunca fue fundamentada por los integrantes del Consejo.
En medio de los debates, también se hicieron públicas las relaciones de la afortunada Carbone con la ministra del STJ, Cristina Leiva, la ex socia de Fonchi Duarte.