Guantánamo, el campo de concentración del siglo XXI
Sin juicio y sin condena. Más de 500 personas están en la cárcel estadounidense de Guantánamo.
domingo 24 de julio de 2005 | 2:00hs.
A partir de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y el Pentágono, y el comienzo de la guerra denominada contra el terrorismo emprendida por Estados Unidos con las invasiones a Afganistán e Irak, la base militar estadounidense en la bahía de Guantánamo, en Cuba, se ha convertido desde en un campo de detención de supuestos terroristas de la red Al-Qaeda y del ejército Talibán.
Desde entonces, la comunidad internacional y los organismos de derechos humanos junto con la ONU, no han dejado de denunciar las condiciones en que se encuentran los detenidos, acusando a Estados Unidos de privar de la libertad a personas que están prisioneras sin una sentencia clara, e incluso bajo informes de que son sometidos a torturas y todo tipo de maltratos.
En la actualidad se encuentran detenidos 540 prisioneros de unas 40 nacionalidades. Una docena de ellos compareció ante tribunales militares especiales bajo la acusación de crímenes de guerra y solamente cuatro fueron procesados. El llamado Campo Delta es la prisión principal y una subsidiaria de la ex empresa del vicepresidente estadounidense, Dick Cheney esta construyendo una nueva base militar en la bahía por valor de 135 millones de dólares.
Después de la invasión estadounidense a Afganistán, donde la mayoría de los denominados "combatientes enemigos" fueron capturados, 167 sospechosos fueron liberados y otros 67 entregados a sus respectivos gobiernos.
No sólo debe discutirse sobre las condiciones en las que se encuentran los prisioneros. El tema de fondo y más importante es determinar qué derecho le cabe a Estados Unidos para mantener detenidos a personas por el solo hecho de ser potenciales enemigos o personas peligrosas para la seguridad de ese país.
La cuestión esencial son las nuevas legislaciones sobre antiterrorismos sancionadas en Estados Unidos e Inglaterra. En Gran Bretaña, por ejemplo, bajo la llamada Ley sobre Antiterrorismo, Delincuencia y Seguridad, las autoridades tienen el poder de ordenar la detención indefinida sin cargos ni juicio a cualquier ciudadano extranjero. Entendiendo a esa persona como un riesgo para la seguridad nacional y declarándola sospechosa de ser un terrorista.
La ley antiterrorista de Estados Unidos amplía los poderes del gobierno y otorga mayor autoridad a los servicios de seguridad para realizar operaciones de vigilancia, intervenir comunicaciones e investigar en secreto a sospechosos de terrorismo. Al mismo tiempo que sanciona a quienes alberguen terroristas o los financien.
Bahía cubana
La Bahía de Guantánamo, donde se encuentra establecida la base naval estadounidense y el campo de detención militar, es un enclave de la isla de Cuba bajo soberanía de Estados Unidos. Este país obtuvo la concesión perpetua del estuario luego de conquistarla en 1898 durante la guerra hispano -americana por la independencia de la isla. Luego de esa guerra, EE.UU. obtuvo el control de Cuba hasta la revolución de 1959.
Con la llegada al poder de Fidel Castro, se rechazó el alquiler que el gobierno estadounidense pagaba a la república de Cuba por la propiedad de la bahía, por considerarla una posesión ilegítima. La base en la actualidad, debe abastecerse de manera autosuficiente, ya que el gobierno comunista le ha cortado el acceso de agua y electricidad.
El gobierno de George W. Bush, ha argumentado en repetidas ocasiones, que la bahía de Guantánamo se encuentra legalmente fuera de Estados Unidos por ser de soberanía cubana, y que por ello, los prisioneros no tienen los derechos constitucionales que tendrían si estuvieran detenidos en territorio estadounidense.
Sin embargo, la Corte Suprema de ese país, falló en junio del año pasado a favor de que los prisioneros detenidos como presuntos terroristas en Cuba, puedan disputar su captura en los tribunales estadounidenses. Pero resoluciones posteriores de tribunales de menor jerarquía han hecho que pocos casos se resuelvan, y en la actualidad se cuestionan dichos procedimientos judiciales militares, por considerarlos inconstitucionales.
"Estos procesos son espectáculos políticos", expresó un comandante en una oportunidad. "No se trata de un sistema judicial autónomo que aplica una ley a todos los que la infringen. El encarcelador define las reglas y dirige el proceso y eso no da apariencia de justicia".
El Departamento de Defensa estadounidense posee una categoría para justificar las detenciones en Cuba. Ha calificado de "combatientes enemigos" a los detenidos de Guantánamo, donde permanecen encerrados aquellos que Washington considera como sospechosos de terrorismo.
Impunidad e inmunidad
Expertos de la ONU, han solicitado en repetidas ocasiones este año, peticiones para tener libre acceso a la base de detención y poder inspeccionar sobre las condiciones en que se encuentran los prisioneros. El pedido esta basado en información de fuentes confiables que sostienen la existencia de torturas graves, tratamiento cruel, inhumano y degradante; detenciones arbitrarias, y violaciones de los derechos de los detenidos a tener cuidados médicos y un proceso judicial justo e imparcial.
El pasado mes de mayo cuatro especialistas de la ONU, comunicaron que muchas de estas denuncias han sido conocidas mediante documentos gubernamentales (estadounidenses) desclasificados, y agregaron que Washington no ha respondido a su último pedido -formulado a mediados de abril- para que puedan examinar las condiciones de los presuntos terroristas detenidos en Guantánamo.
Los investigadores del organismo mundial, que han intentado visitar Guantánamo desde el 2002, enviaron una nueva y detallada petición en abril de este año al gobierno estadounidense solicitando una respuesta para mediados de mayo.
Uno de los especialistas, el austriaco Manfred Nowak, dijo que por ahora las autoridades norteamericanas se niegan a garantizarle el derecho de hablar con los detenidos en privado un "requisito absoluto'' para efectuar la visita.
Nowak, investigador especial de la ONU de los casos de tortura, insiste que su equipo necesitará pleno acceso a todas las instalaciones y a la totalidad de los presos.
"Lamentamos profundamente que el gobierno de Estados Unidos no nos ha invitado aún a visitar a esas personas detenidas o juzgadas por presunto terrorismo u otras violaciones'', dijo la nota de los especialistas, que informan a varios organismos de la ONU sobre la tortura, la salud mental y física, la independencia de los jueces y las detenciones arbitrarias.
También grupos internacionales de derechos humanos han criticado el trato a los prisioneros y las políticas implementadas en Guantánamo.
Amnistía Internacional, por ejemplo, ha expresado que la prisión es el "gulag de nuestro tiempo'' , mientras que los ex presidentes estadounidenses, James Carter y Bill Clinton reclaman su cierre.
Defender lo injustificable
El gobierno del presidente George W. Bush ha tratado en numerosas ocasiones justificar el centro de prisioneros en Guantánamo.
El vicepresidente Dick Cheney defendió el tratamiento que reciben los prisioneros argumentando que son bien atendidos, bien alimentados e incluso que viven en el trópico, agregando que no existe ningún otro país del mundo que pueda tratar a la gente que estaba decidida a matar a estadounidenses de la manera en que lo hace su país.
Por su parte, Bush expresó en una oportunidad que el informe de Amnistía Internacional es "absurdo'' y desafió públicamente a los periodistas a viajar a la bahía para que vean que los detenidos son tratados de manera humana.
Desde el Departamento de Justicia argumentan que la detención preventiva de combatientes enemigos nunca ha sido considerado como un asunto delictivo, y que Estados Unidos tiene el derecho, bajo las Convenciones de Ginebra, de retener a los combatientes enemigos en la medida de que sea una necesidad militar hacerlo.
El contralmirante James M. McGarrah, que supervisa el programa de "combatientes enemigos'' de la armada, defiende dicho programa, argumentando que de los 558 detenidos que recibieron audiencias en Guantánamo, 520 fueron "clasificados idóneamente'' como combatientes enemigos.
Mientras tanto, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld aseguró que la cárcel de la base naval de Guantánamo operará durante años hasta que la guerra contra el terrorismo llegue a su fin.
Un día en la bahía del infierno
En mayo de 2005, una agencia internacional de noticias pudo tener accesos a la documentación oficial de las transcripciones judiciales sobre testimonios de prisioneros en Guantánamo.
"Los estadounidenses me golpearon tanto y tan fuerte que creo que no puedo tener relaciones sexuales", dijo uno de los detenidos, según consta en transcripciones judiciales. El Pentágono salió a defenderse y afirmó que a esas personas les enseñaron a mentir.
Un prisionero de la base naval de Guantánamo dijo a un panel militar que los soldados estadounidenses lo golpearon tanto y tan fuerte que todavía se orina en los pantalones.
"No sé si voy a poder tener relaciones con mi esposa", declaró el detenido, para luego agregar: "No puedo controlar mi vejiga y a veces me pongo papel sanitario allá abajo para no orinarme en los pantalones".
Otro prisionero afirmó que los soldados de Estados Unidos desnudaban a los prisioneros de Afganistán y los intimidaban con perros para que admitieran su participación en actividades terroristas.
Las historias de presuntos abusos y confesiones forzadas figuran entre las mil páginas de transcripciones judiciales que las autoridades suministraron a la agencia de noticias en respuesta a una demanda basada en la Ley de Libertad de Información.
Esos testimonios permiten dar una mirada insólita al mundo resguardado de la base naval norteamericana en la bahía de Guantánamo, en la costa oriental de Cuba, donde unos 520 individuos de 40 países continúan retenidos por acusaciones de estar vinculados al gobierno depuesto del Talibán en Afganistán o a la red terrorista al-Qaeda de Osama bin Laden. Muchos han estado presos allí desde hace tres años.
Un detenido, cuyo nombre y nacionalidad fueron tachados como la mayoría de los otros que aparecen en las transcripciones, aseguró que sus problemas médicos debido a presuntos abusos no fueron tomados en serio.
El presidente del tribunal prometió ocuparse de la queja médica del individuo, pero en cinco páginas de interrogatorio nunca mencionó el presunto abuso.
Los miembros del tribunal tenían la tarea de determinar si los reclusos eran combatientes enemigos, no de investigar acusaciones de abusos, señaló una portavoz militar, la capitana de corbeta, Beci Brenton.
En una declaración, el Pentágono afirmó que a muchos de esos detenidos les enseñaron a mentir. “Los soldados de Estados Unidos tratan a los detenidos de manera humanitaria y la política norteamericana condena y prohíbe la tortura", sostuvo la declaración. Y agregó que las autoridades norteamericanas toman en serio las denuncias de abusos.
Fuentes:
Agencias AFP, AP, Télam y DyN
Desde entonces, la comunidad internacional y los organismos de derechos humanos junto con la ONU, no han dejado de denunciar las condiciones en que se encuentran los detenidos, acusando a Estados Unidos de privar de la libertad a personas que están prisioneras sin una sentencia clara, e incluso bajo informes de que son sometidos a torturas y todo tipo de maltratos.
En la actualidad se encuentran detenidos 540 prisioneros de unas 40 nacionalidades. Una docena de ellos compareció ante tribunales militares especiales bajo la acusación de crímenes de guerra y solamente cuatro fueron procesados. El llamado Campo Delta es la prisión principal y una subsidiaria de la ex empresa del vicepresidente estadounidense, Dick Cheney esta construyendo una nueva base militar en la bahía por valor de 135 millones de dólares.
Después de la invasión estadounidense a Afganistán, donde la mayoría de los denominados "combatientes enemigos" fueron capturados, 167 sospechosos fueron liberados y otros 67 entregados a sus respectivos gobiernos.
No sólo debe discutirse sobre las condiciones en las que se encuentran los prisioneros. El tema de fondo y más importante es determinar qué derecho le cabe a Estados Unidos para mantener detenidos a personas por el solo hecho de ser potenciales enemigos o personas peligrosas para la seguridad de ese país.
La cuestión esencial son las nuevas legislaciones sobre antiterrorismos sancionadas en Estados Unidos e Inglaterra. En Gran Bretaña, por ejemplo, bajo la llamada Ley sobre Antiterrorismo, Delincuencia y Seguridad, las autoridades tienen el poder de ordenar la detención indefinida sin cargos ni juicio a cualquier ciudadano extranjero. Entendiendo a esa persona como un riesgo para la seguridad nacional y declarándola sospechosa de ser un terrorista.
La ley antiterrorista de Estados Unidos amplía los poderes del gobierno y otorga mayor autoridad a los servicios de seguridad para realizar operaciones de vigilancia, intervenir comunicaciones e investigar en secreto a sospechosos de terrorismo. Al mismo tiempo que sanciona a quienes alberguen terroristas o los financien.
Bahía cubana
La Bahía de Guantánamo, donde se encuentra establecida la base naval estadounidense y el campo de detención militar, es un enclave de la isla de Cuba bajo soberanía de Estados Unidos. Este país obtuvo la concesión perpetua del estuario luego de conquistarla en 1898 durante la guerra hispano -americana por la independencia de la isla. Luego de esa guerra, EE.UU. obtuvo el control de Cuba hasta la revolución de 1959.
Con la llegada al poder de Fidel Castro, se rechazó el alquiler que el gobierno estadounidense pagaba a la república de Cuba por la propiedad de la bahía, por considerarla una posesión ilegítima. La base en la actualidad, debe abastecerse de manera autosuficiente, ya que el gobierno comunista le ha cortado el acceso de agua y electricidad.
El gobierno de George W. Bush, ha argumentado en repetidas ocasiones, que la bahía de Guantánamo se encuentra legalmente fuera de Estados Unidos por ser de soberanía cubana, y que por ello, los prisioneros no tienen los derechos constitucionales que tendrían si estuvieran detenidos en territorio estadounidense.
Sin embargo, la Corte Suprema de ese país, falló en junio del año pasado a favor de que los prisioneros detenidos como presuntos terroristas en Cuba, puedan disputar su captura en los tribunales estadounidenses. Pero resoluciones posteriores de tribunales de menor jerarquía han hecho que pocos casos se resuelvan, y en la actualidad se cuestionan dichos procedimientos judiciales militares, por considerarlos inconstitucionales.
"Estos procesos son espectáculos políticos", expresó un comandante en una oportunidad. "No se trata de un sistema judicial autónomo que aplica una ley a todos los que la infringen. El encarcelador define las reglas y dirige el proceso y eso no da apariencia de justicia".
El Departamento de Defensa estadounidense posee una categoría para justificar las detenciones en Cuba. Ha calificado de "combatientes enemigos" a los detenidos de Guantánamo, donde permanecen encerrados aquellos que Washington considera como sospechosos de terrorismo.
Impunidad e inmunidad
Expertos de la ONU, han solicitado en repetidas ocasiones este año, peticiones para tener libre acceso a la base de detención y poder inspeccionar sobre las condiciones en que se encuentran los prisioneros. El pedido esta basado en información de fuentes confiables que sostienen la existencia de torturas graves, tratamiento cruel, inhumano y degradante; detenciones arbitrarias, y violaciones de los derechos de los detenidos a tener cuidados médicos y un proceso judicial justo e imparcial.
El pasado mes de mayo cuatro especialistas de la ONU, comunicaron que muchas de estas denuncias han sido conocidas mediante documentos gubernamentales (estadounidenses) desclasificados, y agregaron que Washington no ha respondido a su último pedido -formulado a mediados de abril- para que puedan examinar las condiciones de los presuntos terroristas detenidos en Guantánamo.
Los investigadores del organismo mundial, que han intentado visitar Guantánamo desde el 2002, enviaron una nueva y detallada petición en abril de este año al gobierno estadounidense solicitando una respuesta para mediados de mayo.
Uno de los especialistas, el austriaco Manfred Nowak, dijo que por ahora las autoridades norteamericanas se niegan a garantizarle el derecho de hablar con los detenidos en privado un "requisito absoluto'' para efectuar la visita.
Nowak, investigador especial de la ONU de los casos de tortura, insiste que su equipo necesitará pleno acceso a todas las instalaciones y a la totalidad de los presos.
"Lamentamos profundamente que el gobierno de Estados Unidos no nos ha invitado aún a visitar a esas personas detenidas o juzgadas por presunto terrorismo u otras violaciones'', dijo la nota de los especialistas, que informan a varios organismos de la ONU sobre la tortura, la salud mental y física, la independencia de los jueces y las detenciones arbitrarias.
También grupos internacionales de derechos humanos han criticado el trato a los prisioneros y las políticas implementadas en Guantánamo.
Amnistía Internacional, por ejemplo, ha expresado que la prisión es el "gulag de nuestro tiempo'' , mientras que los ex presidentes estadounidenses, James Carter y Bill Clinton reclaman su cierre.
Defender lo injustificable
El gobierno del presidente George W. Bush ha tratado en numerosas ocasiones justificar el centro de prisioneros en Guantánamo.
El vicepresidente Dick Cheney defendió el tratamiento que reciben los prisioneros argumentando que son bien atendidos, bien alimentados e incluso que viven en el trópico, agregando que no existe ningún otro país del mundo que pueda tratar a la gente que estaba decidida a matar a estadounidenses de la manera en que lo hace su país.
Por su parte, Bush expresó en una oportunidad que el informe de Amnistía Internacional es "absurdo'' y desafió públicamente a los periodistas a viajar a la bahía para que vean que los detenidos son tratados de manera humana.
Desde el Departamento de Justicia argumentan que la detención preventiva de combatientes enemigos nunca ha sido considerado como un asunto delictivo, y que Estados Unidos tiene el derecho, bajo las Convenciones de Ginebra, de retener a los combatientes enemigos en la medida de que sea una necesidad militar hacerlo.
El contralmirante James M. McGarrah, que supervisa el programa de "combatientes enemigos'' de la armada, defiende dicho programa, argumentando que de los 558 detenidos que recibieron audiencias en Guantánamo, 520 fueron "clasificados idóneamente'' como combatientes enemigos.
Mientras tanto, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld aseguró que la cárcel de la base naval de Guantánamo operará durante años hasta que la guerra contra el terrorismo llegue a su fin.
Un día en la bahía del infierno
En mayo de 2005, una agencia internacional de noticias pudo tener accesos a la documentación oficial de las transcripciones judiciales sobre testimonios de prisioneros en Guantánamo.
"Los estadounidenses me golpearon tanto y tan fuerte que creo que no puedo tener relaciones sexuales", dijo uno de los detenidos, según consta en transcripciones judiciales. El Pentágono salió a defenderse y afirmó que a esas personas les enseñaron a mentir.
Un prisionero de la base naval de Guantánamo dijo a un panel militar que los soldados estadounidenses lo golpearon tanto y tan fuerte que todavía se orina en los pantalones.
"No sé si voy a poder tener relaciones con mi esposa", declaró el detenido, para luego agregar: "No puedo controlar mi vejiga y a veces me pongo papel sanitario allá abajo para no orinarme en los pantalones".
Otro prisionero afirmó que los soldados de Estados Unidos desnudaban a los prisioneros de Afganistán y los intimidaban con perros para que admitieran su participación en actividades terroristas.
Las historias de presuntos abusos y confesiones forzadas figuran entre las mil páginas de transcripciones judiciales que las autoridades suministraron a la agencia de noticias en respuesta a una demanda basada en la Ley de Libertad de Información.
Esos testimonios permiten dar una mirada insólita al mundo resguardado de la base naval norteamericana en la bahía de Guantánamo, en la costa oriental de Cuba, donde unos 520 individuos de 40 países continúan retenidos por acusaciones de estar vinculados al gobierno depuesto del Talibán en Afganistán o a la red terrorista al-Qaeda de Osama bin Laden. Muchos han estado presos allí desde hace tres años.
Un detenido, cuyo nombre y nacionalidad fueron tachados como la mayoría de los otros que aparecen en las transcripciones, aseguró que sus problemas médicos debido a presuntos abusos no fueron tomados en serio.
El presidente del tribunal prometió ocuparse de la queja médica del individuo, pero en cinco páginas de interrogatorio nunca mencionó el presunto abuso.
Los miembros del tribunal tenían la tarea de determinar si los reclusos eran combatientes enemigos, no de investigar acusaciones de abusos, señaló una portavoz militar, la capitana de corbeta, Beci Brenton.
En una declaración, el Pentágono afirmó que a muchos de esos detenidos les enseñaron a mentir. “Los soldados de Estados Unidos tratan a los detenidos de manera humanitaria y la política norteamericana condena y prohíbe la tortura", sostuvo la declaración. Y agregó que las autoridades norteamericanas toman en serio las denuncias de abusos.
Fuentes:
Agencias AFP, AP, Télam y DyN