Norberto "Pappo" Napolitano murió ayer en un accidente de tránsito
Próximo a cumplir 55 años, el guitarrista falleció a la madrugada a 80 kilómetros de Buenos Aires, al ser atropellado por un auto cuando fue despedido de su motocicleta Harley Davidson
sábado 26 de febrero de 2005 | 2:00hs.
Una historia.
Motos, filas de automóviles y cientos de seguidores desfilaron durante toda la mañana y parte de la tarde de ayer en las inmediaciones de la casa de sepelios del barrio porteño de La Paternal para despedir al músico Pappo Napolitano y acompañarlo hasta su última morada en el panteón de Sadaic en el cementerio La Chacarita.
En la oscura madrugada de ayer, en una ruta de la Argentina, el cuerpo sin vida de Norberto “Pappo” Napolitano quedó tendido en el asfalto, apagando toda una historia del rock nacional y uno de los principales detonadores del rock pesado local, mixturado por el blues.
Pappo, que estaba próximo a cumplir 55 años, viajaba en motocicleta acompañado por su hijo y su nuera, que iban en otra motocicleta, en una ruta a 80 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires. Las dos motocicletas se rozaron, Pappo fue despedido, cayó sobre el pavimento y fue atropellado por un automóvil que avanzaba en la misma dirección y que le produjo lesiones mortales, según el informe policial.
El músico
Desde su extensa carrera, “El Carpo”, dominó las diferentes tonalidades del blues, boggie, rockabilly e incluso las baladas.
Siempre mostró un gran fanatismo por los autos (tenía un taller mecánico en su vieja casona del barrio porteño de La Paternal) y las motos, y justamente ayer, en su Harley Davidson, entregó su vida.
Tocó en la primera formación de Los Abuelos de la Nada, cuando en Plaza Francia, allá por el año 1967, el recordado Miguel Abuelo y el periodista Pipo Lernoud buscaban músicos para integrar aquella histórica formación.
También participó en Los Gatos de Litto Nebbia (se alejó por no sentir ese tipo de rock), luego naufragó por “Conexión Número 5” de Carlos Bisso, “La Pesada del Rock” de Billy Bond y un breve paso por el “Manal” de Javier Martínez y Claudio Gabis.
Fue con Pappo's Blues, integrada por el “ruso” David Lebón y el batero Black Amaya, que comenzó su verdadera música: el rock pesado se entremezcló perfectamente con el blues. De aquella emblemática formación hay varios álbumes, como toda la serie “Pappo's Blues”, del volumen 1 al 7, que quedaron registrados como clásicos del rock local. Aeroblus fue su próximo destino, junto al “negro” Alejandro Medina, con quien produjo un álbum en el año 1977.
Las giras
Pappo realizó viajes constantes por Europa y los Estados Unidos, lugar donde gestó, debido a las influencias del rock pesado que había escuchado en esas tierras en los umbrales de los 80, la mítica y nunca disuelta formación de Riff (pese a las idas y venidas), junto a Vitico, Michel y Danny Peyronell (este último en los comienzos) y Boff.
“Chau Pappo's Blues, hola Riff”, era el lema. “Basta de cadenas, basta de violencia, los tiempos han cambiado para todos, y para mí también”, decía allá por 1989, el “Carpo”. Paralelamente a Riff, comenzó su carrera solista y también sus contactos permanentes con la música internacional y los conciertos en la Argentina y en los Estados Unidos, junto al guitarrista blusero B. B. King.
Otros de los grandes sucesos internacionales de su carrera fueron el show junto a B.B. King en Obras Sanitarias y el concierto como telonero de los Guns N'Roses en River Plate, pero al frente de “Riff vivo”. En 1995 retornó con Pappo's Blues, al presentar “Caso cerrado”.
Su trágico deceso en la madrugada de este 25 de febrero pasa a engrosar la lista de caídos dentro del rock nacional, como Miguel Abuelo, Tanguito, Luca Prodan, Federico Moura, Willy Gardi (El Reloj).
Sus deseos siempre fueron: “Cuando me muera, no quiero que me lloren, ni me velen, sencillamente recuerdénme con mi música, porque donde haya una guitarra, el sonido del rock estará presente”.
En la oscura madrugada de ayer, en una ruta de la Argentina, el cuerpo sin vida de Norberto “Pappo” Napolitano quedó tendido en el asfalto, apagando toda una historia del rock nacional y uno de los principales detonadores del rock pesado local, mixturado por el blues.
Pappo, que estaba próximo a cumplir 55 años, viajaba en motocicleta acompañado por su hijo y su nuera, que iban en otra motocicleta, en una ruta a 80 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires. Las dos motocicletas se rozaron, Pappo fue despedido, cayó sobre el pavimento y fue atropellado por un automóvil que avanzaba en la misma dirección y que le produjo lesiones mortales, según el informe policial.
El músico
Desde su extensa carrera, “El Carpo”, dominó las diferentes tonalidades del blues, boggie, rockabilly e incluso las baladas.
Siempre mostró un gran fanatismo por los autos (tenía un taller mecánico en su vieja casona del barrio porteño de La Paternal) y las motos, y justamente ayer, en su Harley Davidson, entregó su vida.
Tocó en la primera formación de Los Abuelos de la Nada, cuando en Plaza Francia, allá por el año 1967, el recordado Miguel Abuelo y el periodista Pipo Lernoud buscaban músicos para integrar aquella histórica formación.
También participó en Los Gatos de Litto Nebbia (se alejó por no sentir ese tipo de rock), luego naufragó por “Conexión Número 5” de Carlos Bisso, “La Pesada del Rock” de Billy Bond y un breve paso por el “Manal” de Javier Martínez y Claudio Gabis.
Fue con Pappo's Blues, integrada por el “ruso” David Lebón y el batero Black Amaya, que comenzó su verdadera música: el rock pesado se entremezcló perfectamente con el blues. De aquella emblemática formación hay varios álbumes, como toda la serie “Pappo's Blues”, del volumen 1 al 7, que quedaron registrados como clásicos del rock local. Aeroblus fue su próximo destino, junto al “negro” Alejandro Medina, con quien produjo un álbum en el año 1977.
Las giras
Pappo realizó viajes constantes por Europa y los Estados Unidos, lugar donde gestó, debido a las influencias del rock pesado que había escuchado en esas tierras en los umbrales de los 80, la mítica y nunca disuelta formación de Riff (pese a las idas y venidas), junto a Vitico, Michel y Danny Peyronell (este último en los comienzos) y Boff.
“Chau Pappo's Blues, hola Riff”, era el lema. “Basta de cadenas, basta de violencia, los tiempos han cambiado para todos, y para mí también”, decía allá por 1989, el “Carpo”. Paralelamente a Riff, comenzó su carrera solista y también sus contactos permanentes con la música internacional y los conciertos en la Argentina y en los Estados Unidos, junto al guitarrista blusero B. B. King.
Otros de los grandes sucesos internacionales de su carrera fueron el show junto a B.B. King en Obras Sanitarias y el concierto como telonero de los Guns N'Roses en River Plate, pero al frente de “Riff vivo”. En 1995 retornó con Pappo's Blues, al presentar “Caso cerrado”.
Su trágico deceso en la madrugada de este 25 de febrero pasa a engrosar la lista de caídos dentro del rock nacional, como Miguel Abuelo, Tanguito, Luca Prodan, Federico Moura, Willy Gardi (El Reloj).
Sus deseos siempre fueron: “Cuando me muera, no quiero que me lloren, ni me velen, sencillamente recuerdénme con mi música, porque donde haya una guitarra, el sonido del rock estará presente”.