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El arroyo Ramón que abastece a Oberá está prácticamente seco

viernes 18 de febrero de 2005 | 2:00hs.
El arroyo Ramón que abastece a Oberá está prácticamente seco
OBERÁ. El arroyo Ramón que abastece de agua a toda la población de la Capital del Monte está prácticamente al límite de su caudal y desde la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) instaron a los vecinos a que minimicen el conssumo del vital líquido ante la poca probabilidad de lluvia para los próximos días. Los habitantes de los barrios obereños están preocupados por las complicaciones que podrían generarse próximamente debido al factor climático actual.
Los conglomerados que más hacen oír su reclamo en relación al abastecimiento de agua son Cien Hectáreas, San Miguel, Osorio, Villa Torneus, Villa Martos, Villa Cristen y Villa Stemberg, todos son asistidos actualmente por la comuna con medidas para paliar la situación. Se suma al problema, la localidad de San Martín, a quien también la Municipalidad obereña abastece con tres camiones de agua diariamente.
La sequía también castiga a los colonos de la zona centro, según informó Eugenio Kasalaba, presidente de las Ferias Francas de la provincia. El maíz y cebolla de verdeo prácticamente desaparecieron. También la ganadería se ve afectada ya que no existe pastura suficiente para los animales, lo que repercute en la producción de lácteos.
Mucha polvareda y pozos secos son otras de las consecuencias que deben soportar los vecinos ante la falta de agua.

Más demanda
La Municipalidad suministra diariamente del vital líquido a distintos barrios de Oberá ya que la red de agua potable a cargo de la Celo no llega a todos los conglomerados.
El director de Obras Públicas de la Municipalidad, Rubén Villordo, aseguró que existe un 20 por ciento más de demanda de agua en los barrios en los últimos tiempos. Esto se debe a que los pozos de las viviendas se han secado, por lo que ahora solicitan a la comuna que se les facilite el fluido.
En total, unas 35 mil personas de esta ciudad son abastecidas actualmente con agua por la comuna, afirmó el funcionario. El servicio funciona de mañana y tarde, ahora se agregaron los días sábados y domingos para esta tarea.
Villordo admitió que desde otros municipios pidieron a Oberá que los provea de agua pero “nosotros no podemos asumir ese compromiso porque no vamos a dar a basto. Hasta el momento solo ayudamos a San Martín con tres camiones de agua diariamente”.     
Asimismo, advirtió que “de llegar a prolongarse la sequía no sé cómo vamos a  satisfacer toda la demanda que hay porque se duplicaron los pedidos. Hasta el momento tenemos controlada la situación. Hay veces en que algunos barrios se quedan medio día sin agua, pero no se quedan todo el día sin el líquido, pero si no llueve se agravará la situación”,  señaló preocupado.

Desesperados
María Rodríguez, que vive en el humilde barrio San Miguel con seis hijos se quejó : “hay veces que no tenemos para tomar o para hacer la comida, la verdad que cuando habilitan la bomba hacemos cola y llevamos a nuestra casa lo que podemos”.
“Ahora con la sequía que hay tampoco nos permiten sacar agua de los pozos. En realidad yo no tengo, sí mi vecino que hasta mezquina porque no tiene ni siquiera para su uso”, indicó.
José Sandoval, también del barrio san Miguel comentó que “el agua nunca alcanza, siempre tenemos problemas. La municipalidad viene y nos trae agua, pero siempre falta, más ahora con el calor”.
María Élida Ruiz (32), es la encargada del comedor municipal en Villa Lindström y también sabe de los inconvenientes que acarrea no contar con agua potable.
“Acá la Municipalidad nos trae el agua, tenemos que cuidar mucho. Cuando nos falta vamos a reclamar a la Cantera, tenemos un tanque en el comedor, y después cada uno en su casa. Ellos nos traen gratuitamente el agua, pero siempre hace falta, tengo seis chicos y no alcanza”, recalcó.
Especificó que cuando se le acaba el líquido, para cocinar y lavar ropas recurre al arroyo que existe en la zona, pero “ahora con la sequía prácticamente no se puede hacer mucho, está bastante bajo. El mismo comedor no lavamos todos los días, pasamos un trapo porque cuidamos el agua”.
Del mismo barrio, Guillermo Álvez (70) contó que “cuando no hay agua tengo que ir con carretilla a buscar a la cárcel porque es más cerca que ir a otros lugares. Una vez no vino como tres semanas el camión de la municipalidad, mientras nos arreglamos con los vecinos que tienen pozos, pero ahora se están secando”.
En villa Osorio, un barrio ubicado a la vera de la ruta 103, la familia Márquez expresó que hace 14 años reside en el lugar y es la primera vez que se secó su pozo.
La preocupación ante la escasez del vital líquido aumenta porque los pronósticos indican que tardarán en llegar las lluvias.


Pérdidas en la producción
El presidente de las Ferias Francas de la provincia, Eugenio Kasalaba, dijo que hay productos que se perdieron totalmente en distintas localidades de Misiones como ser el maíz y la cebolla de verdeo.
“En una reunión de feriantes en Bernardo de Irigoyen se habló de que no hay lácteos para llevar, no hay más cebolla de verdeo, hay gente que hace tres meses no está llevando producción porque no tiene”, alertó.
Según el dirigente agrario, es preocupante la situación y en ese sentido, estimó que se tomará alguna medida para paliar la problemática.
El gran condicionante para lograr volumen en la producción es el agua. "En la cooperativa de Tamanduá llegan muchas personas a ofrecer sus animales porque no tienen pastura para el invierno, saben que los pocos pesos que tienen ahora lo perderán si no hay pastura o si llega el frío temprano. Estamos desesperados”, manifestó.


En busca de aguas termales
La extensión de la red de agua potable en esta ciudad es una las prioridades que tiene la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) durante el 2005. Para avanzar en ello deben esperar los resultados de la perforación en busca de aguas termales que se lleva adelante en la actualidad.
“Esperamos que el 2005 sea el año del agua potable. El arroyo Ramón no está para grandes compromisos, así lo dicen los estudios”, observaba a fines del año pasado, el titular de la Celo, Héctor Albea.
Sostuvo que son conscientes de la demanda de agua potable pero "para atenderlas hay que tener el agua y el recurso para hacer las extensiones y así satisfacer la importante demanda".
En declaraciones a El Territorio, Albea prefirió no alarmar a la población por la visible baja del arroyo Ramón, que es el que abastece de agua a la población de Oberá. Sí en cambio, pidió a la gente que cuide el vital líquido.
Sostuvo que de no llover en los próximos días, Oberá tendrá serios problemas. No obstante, remarcó que aún se aporta el líquido necesario a la ciudad, "no tenemos nada de reserva, estamos al límite".
"La gente mucho nos podría ayudar si cuidara el agua, no regara las calles, no lavara los autos, tiene que tomar conciencia de la situación, tendrá que soportar algunas molestias, pero es por el bien de todos", apuntó.
Por otra parte, contó que para proveer de agua a algunas familias en la localidad de Panambí deberán trasladar mas hacia adentro la toma en el Río Uruguay porque sino la misma quedará al descubierto.
Luego confirmó hasta ayer llegaron a los 970 metros de la perforación de aguas termales, aunque en el estudio se especifica que se debe llegar a los 1125 metros.
"Estamos en un nivel de profundidad por el que estimamos que en cualquier momento se tiene que producir la aparición del agua. Una vez que se termine la perforación, se verificará que el agua es como dice el estudio, chequear el caudal, los metros cúbicos que en definitiva nos aporte el pozo para el servicio de agua potable. A partir de allí quedaría pendiente unir a la planta a través de un acueducto, que también tiene su costo”, precisó.
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