El primer escudo de Misiones

Recordar el símbolo sólo pretende aportar a la verdad histórica, como lo señala el autor de este artículo, quien también destaca la actuación de los legisladores de entonces, entre ellos Francisco de Haro.
lunes 02 de agosto de 2004 | 2:00hs.

El 4 de julio de 1955 la Cámara de Representantes de la Provincia sancionaba la ley que determinaba la creación del primer escudo del reciente Estado que se había constituido dos años antes.  Los colores predominantes fueron el verde, el rojo, el amarillo y el blanco.
El artículo primero de la normativa decía textualmente: Artículo primero: Créase el Escudo Oficial de la provincia de Misiones, con lo atributos y características determinadas en la presente Ley. Artículo segundo: el Escudo tendrá la forma de un rectángulo de contorno dorado, con el corte quebrado de tres vértices exteriores en la parte superior izquierda y curvado en la derecha, con ligero declive curvo en la base y terminado en una concavidad en el ángulo inferior izquierdo en el que se encierran los símbolos. El campo principal divididos en dos mitades, una de color verde, la superior y blanco la inferior, en la parte media obstante entrecruzado un báculo, un arco y una flecha en dorado; a todo lo largo de lado derecho, y cortando verticalmente los dos campos, una franja de un tercero del total, de color rojo bermellón y sobre la misma, una rama estilizada de yerba mate de seis pares de hojas y una en la parte superior en color verde oscuro. En la parte superior del escudo está coronada con medio sol dorado con cinco rayos rectos y seis ondulados.
Existen otros articulados de exigencias y otros de forma. Como un reconocimiento a las Misiones Jesuíticas parecen el arco, la flecha y bastón del mando de los nativos que intervinieron activamente en la construcción de todo un modelo que hoy cobra vigencia con el Tratado que se firmara en Asunción en el año 1991, creando el Mercosur.
Es importante señalar que los legisladores como un homenaje al "paisano" tenían una visión mucho más amplia sobre la reivindicación de que deberían ser objeto esta etnias que en su tiempo fueron amos y señores de toda la comarca y que posteriormente fueron avasalladas sin piedad ni miramientos de ninguna naturaleza. El primer escudo de la provincia recrea espacios para el estudio y la comprensión del curso de la historia argentina desde entonces hasta la fecha.
Como fuimos, en alguna medida, protagonistas de los hechos que acontecieron, es difícil despojarnos de nuestros prejuicios y con actitud objetiva mirar el actual cuadro de situación de la Patria.
Sin embargo, debemos convenir que los prolegómenos de la creación del primer escudo de la provincia, sirvió de base para fortalecer la democracia, las instituciones y fundamentalmente la fijación de posiciones ideológicas imperantes en aquellos tiempos. Misiones se ponía de pie para asumir su rol protagónico dentro del concierto nacional en materia de gestión en el marco de una auténtica vocación de servicio.
Rendir nuestro homenaje sincero a los primeros legisladores, no importa a qué partido representaban, interesa hacer saber que ejercieron con honestidad, capacidad y lealtad sus funciones y lo más importante sirvieron a la provincia apuntando al bien común.
Aquella primera Cámara conducida por el patrialcal político y médico de pueblo, que ejercía su profesión con vocación de servicio, y su amabilidad y cintura de conductor nato, hacía desaparecer los espacios de confrontaciones. Doctor Francisco de Haro, vicegobernador y presidente de la Cámara, armonizaba, coordinaba y convertía las discusiones, como en el caso del primer escudo de la provincia, con total soltura de tal forma que los vientos que soplaban en el recinto eran de paz, de trabajo y de solvencia y de gran altura política.
Consecuentemente y al solo efecto de aportar a la verdad histórica, debemos señalar que los primeros legisladores que votaron, no importa si era por la afirmativa o negativa, por la sanción de la ley que determinaba que el primer escudo de la provincia debería ser como lo indicado en el gráfico que figura ene esta nota.
Vaya pues, señores legisladores -además de ser primeros representantes del pueblo de la provincia- Raúl Justo Lozano, Aníbal Héctor Belloni, Celestina Lidubina De Boni de Amores, Eulalio González, Manuel Ríos, Carlota Jara, Alberto Bejar, Fidel Jorge Pérez, Ana Lizousky, Alejandro Warenycia, Silvio Adolfo Mendez, catalina Machado, Alam Stevenson, Eugenio López, Matilde Ramos, Miguel Angel Alterach, Francisco Solano Bono, Lilia Ana Benítez, Juan Bautista Basterra, Juan Ramón Encina, Clotilde Mattos de Benítez, Raúl Juan Menocchio, Apolinario Béveda, María Francisca Collman, Bruno Emilio Branchessi, Daniel Ayrault, Mario Losada, Marcial Quijano y Pedro Domingo Rebo llo, nuestro más sincero agradecimiento y los que han fallecido, nuestra intención de que descansen en paz en la Gloria del Señor.

Ex secretario legislativo de la Cámara de Representantes y ex concejal de la Ciudad de Posadas.