La producción sustentable, una herramienta para combatir la pobreza y preservar el ambiente

Genera beneficios sociales, ambientales y económicos. Misiones tiene recursos únicos. Pero advierten que el Gobierno debe ofrecer capacitación, apoyo financiero y técnico e incorporar los proyectos al circuito de exportación.
lunes 28 de junio de 2004 | 2:00hs.

La producción sustentable se perfila como uno de los principales recursos para mejorar la calidad de vida de los pequeños y medianos agricultores argentinos, y es este sector el que, fortalecido, confiere solidez a la economía de una provincia o país. Contundente y real, la situación se multiplica en Brasil, varias provincias de la Argentina y sirve de ejemplo para Misiones.
Jorge Cappato, coordinador nacional de la Fundación Proteger-Amigos de la Tierra,  e impulsor de este fenómeno en comunidades ribereñas del litoral fluvial argentino, explica a El Territorio detalles de la producción sustentable en el noroeste argentino: 

¿Cuáles son los beneficios económicos, ambientales y sociales de una producción sustentable?
Está comprobado que la producción sustentable genera beneficios económicos, ambientales y sociales. Estos aspectos están estrechamente relacionados. En este sentido, hay que entender que no habrá protección del medio ambiente si no se mantiene y genera trabajo mediante el uso racional de los recursos, con el objetivo de terminar con la pobreza.
Cuando digo esto pienso por ejemplo en lo que ocurre en las comunidades ribereñas del litoral fluvial argentino, donde el 68,5 por ciento de la población se encuentra debajo de la línea de pobreza. La mera extracción de recursos de los humedales no sólo amenaza la sustentabilidad de estos sistemas irremplazables. Simultáneamente debe atenderse a la necesidad de crear trabajo, mejorando la calidad de vida y el ingreso, a través de actividades productivas amigables con el ambiente. El desafío es mejorar los modos tradicionales de uso racional y buscar otros nuevos agregando valor a los productos primarios para colocarlos en mercados interesados en productos orgánicos o cuya venta sirva a la sustentabilidad de ecosistemas, comunidades y culturas.

¿Hablamos de proteger el ambiente y con ello fuentes de trabajo?
Cuando hablamos de beneficios de la producción sustentable estamos hablando de generación, mejora de condiciones y protección del trabajo, específicamente a escala pequeña, mediana y familiar. Pero también hablamos de reciclar residuos, usar racionalmente el agua y promover energías alternativas y tecnología socialmente apropiada. Así la producción sustentable favorece también el mejoramiento del ambiente y la salud pública debido a la reducción de la contaminación ambiental y la garantía de la seguridad alimentaria con la adopción de los productos orgánicos.

También hay ventajas económicas, ¿puede citar ejemplos?
En Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón los productos certificados con criterio ambiental hoy son parte del mercado más dinámico. Es una tendencia a nivel mundial; entonces la producción sustentable representa una fuente de ingresos y divisas potencialmente muy importante. Más interesante aún si se implementaran mecanismos para que los pequeños y medianos productores puedan ingresar al circuito de exportación. Debemos considerar además el significativo ahorro de energía y los procesos de mejora de la calidad y comercialización de los productos regionales.

¿Cuál es la situación de la Argentina hoy en este tema en comparación con otros países de Latinoamérica?
Comparando los avances de la producción sustentable en Argentina con otros países de América Latina, podríamos decir que en los últimos años hubo un crecimiento muy importante, pero falta mucho por hacer. Algunas iniciativas en países vecinos son ejemplos a tener en cuenta, ya que están dando trabajo y ayudando a enfrentar el avance de la pobreza con actividades productivas sustentables y a escala humana.Según la Dirección Nacional de Alimentación, la producción orgánica en Argentina se extendía unas 5.000 hectáreas y hoy supera los tres millones. Lo interesante es que el 90 por ciento de la producción orgánica en el país está en manos de pequeños productores con no más de cuatro empleados por emprendimiento. Debemos recordar que la solidez económica de varios países europeos radica en el fortalecimiento de la empresa pequeña, mediana y familiar con alto valor agregado.
En Latinoamérica quienes están más avanzados en la materia son Brasil, Ecuador y Bolivia, por ejemplo, que vienen trabajando con proyectos importantes como “Bolsa Amazonia” que, solamente en el Estado de Pará da trabajo a más de 18.000 campesinos.

¿Cuáles son los grandes países consumidores de estos productos?
Los países de la Unión Europea concentran actualmente la mayor demanda en el mercado de la producción sustentable. Pero cada vez más los importadores están exigiendo la certificación ambiental de los productos para su comercialización. También Norteamérica, Canadá y Japón generan demanda. Lo que no debe desdeñarse es el mercado interno y regional. Un caso muy interesante está representado por la yerba mate orgánica cultivada en Misiones, para un creciente grupo de consumidores que busca adquirir productos sin restos de agroquímicos.
¿Hay buenas expectativas en el mercado para los próximos años en ese sentido?
Todo indica que indudablemente sí. El número de consumidores que buscan productos libres de contaminantes crece de la mano de la conciencia ambiental y de entender que muchas enfermedades pueden prevenirse optando por productos orgánicos. Incluso hay una corriente que va más allá: la de los consumidores que por ejemplo compran sólo madera que no se corte en bosques nativos y en general mercaderías fabricadas en empresas que certifiquen “producción limpia”. Además de otro grupo importante de consumidores que castigan a empresas “sucias” responsables de contaminar o de producir degradación ambiental con prácticas inadecuadas, sean agrícolas o industriales.

En Misiones, ¿es posible la producción sustentable rentable? ¿Con qué productos?
¿Cómo puede el Gobierno potenciar esta posibilidad?
Por supuesto, todas las ventajas de la producción sustentable pueden ser aprovechadas en Misiones. De hecho, por sus recursos naturales y humanos es una de las provincias del país con mayor potencial para el desarrollo de la producción sustentable. La selva misionera y su biodiversidad es el mayor capital en este sentido. Tiene meliponas, unas abejas silvestres sin aguijón que sólo viven en bosques nativos, cada día más escasos… en Santa Cruz, Bolivia, hay comunidades que trabajan con meliponas sabiendo que la miel, de propiedades medicinales, llega a pagarse 300 dólares el kilo en Italia y Japón. Y esto es sólo un ejemplo. En Misiones hay propuestas interesantes, como la de la Región de las Flores, donde el ecoturismo es un motor importante. También podría considerarse la integración de un componente de producción sustentable al “Corredor Verde”, cuestión que podría sacar a esta iniciativa del estancamiento en el que parece estar sumergida. Pero hasta que la sociedad, los productores y los tomadores de decisión no palpen los beneficios de la producción sustentable no hay muchas perspectivas. Por eso es fundamental detectar, mostrar y apoyar experiencias exitosas incluyendo las de redes o movimientos de productores capaces de comercializar eficazmente para que haya ganancias visibles y éstas se reinviertan en las propias comunidades locales.

¿Y el rol del Gobierno?
En este camino el Gobierno debe ser un aliado, generando políticas concretas de apoyo técnico y financiero, y en capacitación, y hacerlo en forma participativa y sostenida en el tiempo. La producción sustentable será exitosa en la medida en que intervengan coordinadamente todos los actores y sectores; con metas consensuadas para el corto, mediano y largo plazo.

Cristina Besold

Ejemplos a imitar
nLa Fundación Proteger trabaja en un diagnóstico sobre producción sustentable a pequeña y mediana escala, enfocado en las comunidades ribereñas del Paraná. La idea es seleccionar y potenciar experiencias de puesta en valor y comercio sustentable de recursos naturales, incluidos productos de los humedales (por ejemplo, pesquería artesanal, iniciativas ecoturísticas, producción orgánica y agroecología.

* “Naturaleza Viva” es un emprendimiento familiar agroecológico cercano a Reconquista (Santa Fe), donde se producen frutas, cereales, panificación y lácteos orgánicos para el mercado regional, además de exportar aceite orgánico de girasol a Europa.

* “Proyecto Yacaré”, conducido por Alejandro Barriera, genera artesanías de exportación y puestos de trabajo y permitió recuperar la población del yacaré overo.

* También son potencialmente interesantes las iniciativas de “Micro-Regiones Ecológicas”, como las de Corrientes y del norte santafesino.