Bicicletas vacías, memoria presente

Sábado 6 de abril de 2013

A principios de este siglo, la imagen de una bicicleta comenzó a aparecer por diferentes lugares: en el umbral de la puerta de un amigo desaparecido, en el asfalto cerca de una movilización o en la pared de lo que fue un centro clandestino de detención. Si bien esa imagen tomó distintos significados, siempre buscó comunicar lo mismo: un cuerpo ausente y la construcción de una memoria presente.
El próximo miércoles, esta bicicleta también llegará a las paredes de Posadas, de la mano de su creador: el artista plástico rosarino Fernando Traverso, reconocido internacionalmente por su compromiso con los Derechos Humanos y su trabajo en el ámbito del arte urbano y político. “Me parece muy halagador que hagan suyo mi trabajo. Yo simplemente voy a dar una mano. Me considero un sobreviviente homenajeando a los que se quedaron en el camino”, expresó Traverso a El Territorio.
Su participación será en las jornadas Pedaleando Memorias, que se realizarán en la ciudad los días 10 y 11 de abril, en el marco del 40º aniversario de la fundación de la Unam y los 30 años de la recuperación democrática.
La obra que lo distingue -y que traerá a Misiones- consiste en pintadas de figuras con formas de bicicletas y sobres de cartas en tamaño real en espacios urbanos, con técnica de stencil, intervenciones con las que este artista se propone visibilizar y recordar a víctimas de crímenes de lesa humanidad, perpetrados durante el Terrorismo de Estado en Argentina.
“Pero también es otra cosa- aclaró el artista-, no quedarse solamente con el recuerdo, con la memoria y el dolor, sino transformarlo en una actividad, que nos impulse y nos dé ganas de seguir adelante. A nosotros no nos mataron, tenemos que seguir y esta es una manera”, dijo.

¿Cómo surgió la idea de la bicicleta vacía?
Empecé a trabajar esta imagen de la bicicleta vacía en cuadros y en las pinturas, porque yo provengo de ahí. Nació por la necesidad de dialogar con todo el mundo y de intervenir los espacios urbanos para que la gente que va a trabajar todos los días pueda armar una poesía con eso, no solamente para la gente que va a las galerías, que por lo general son la minoría.

¿Cómo te sentís por venir a Posadas?
Muy orgulloso, que la gente tome el trabajo y lo resignifique como en este caso que sirva para recordar o para homenajear a un compañero que usó su bicicleta y que repartía sobres; un compañero militante, porque yo también militaba en la juventud peronista, como Arturo Franzen (Ver El proyecto). Cuando me llamó la hermana para invitarme, me sentí muy orgulloso de poder participar.

¿Por dónde anduvieron las bicicletas?
Por Ciudad Juárez (México), por ejemplo, un lugar que nunca había pensado que me iban a invitar. Ahí las bicicletas se hicieron para hablar del femicidio, una palabra que se inventó ahí. Ahí las bicicletas estaban estampadas sobre telas floreadas y significaban otra cosa. También pinté 22 bicicletas en Margarita Belén, Resistencia, junto con la Asociación Hijos. Tengo muchos amigos exiliados. Por eso la bicicleta viajó a Grecia, España, Inglaterra, Canadá, y en muchos lugares. Porque creo que las ausencias de las desapariciones forzadas es una práctica en todo el mundo, desgraciadamente.

¿Estuviste presente en todas las intervenciones?
No, necesariamente. En el sitio web (http://www.00350.com.ar/manualestencil) hay un apartado donde se pueden descargar las instrucciones para hacerlo. Así me encontré con la sorpresa que varios jóvenes en diferentes partes del mundo han hecho un stencil en otra actividad, representando lo que ellos quisieron. Ahora voy con esa idea, de entusiasmarlos a jóvenes de la facultad, a ver si se animan a hacer un molde y que quede en Posadas.

¿Por qué elegiste la bicicleta?
Hasta el día de hoy la utilizo para trabajar. Esa imagen se disparó porque realmente en mi juventud, en la época de militancia, un compañero dejó su bicicleta atada y lo desaparecieron. Y nadie más la fue a buscar porque él se llevó la llave del candado. Por varios días quedó ahí y después no sé qué pasó con esa bicicleta porque yo no me acerqué por temor a que la zona estuviera vigilada. Entonces esa imagen quedó en mi cabeza por mucho tiempo. En los ‘90, cuando volví del exilio a Rosario, recobré un poco mi libertad, mi tranquilidad, de estar en mi casa, con mi gente. Empecé a pintar y surgió esa imagen que tenía guardada en algún riconcito de mi cabeza. Cuando la saqué a la calle fue como volver a esa sensación de ver a un ser querido desaparecido, porque uno no lo ve más. Pero en cada cosa que dejó se lo recuerda.


EL PROYECTO
Pedaleando memorias es la denominación de la tercera edición de las Jornadas Trazando memorias, coordinadas desde un proyecto de extensión de la Secretaría General de Extensión de la Universidad Nacional de Misiones (Unam) y la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, de dicha institución.  En esta oportunidad, se evocarán las memorias de Arturo Franzen (quien antes de ser detenido y luego asesinado en la Masacre de Margarita Belén trabajaba como cartero en el Correo Central de Misiones), Mariano “Colorado” Zaremba, Manuel Parodi Ocampo, Carlos Tereszecuk, Miguel Angel Sánchez, el Ing. Alfredo González, entre otros. Varios de ellos utilizaban la bicicleta como medio de movilidad, para trabajar, estudiar y militar.


Talleres y pedaleada
• El miércoles, a las 20, Traverso brindará una charla abierta sobre su propuesta artística. Momentos antes, se descubrirá una obra de Traverso en un aula del edificio de la FHyCS, la que lleva el nombre Carlos Tereszecuk, primer presidente del centro de estudiantes, asesinado en la última dictadura. 

• El jueves, de 14 a 16.30 Traverso ofrecerá una charla- taller a estudiantes ingresantes de la universidad. En ese marco, se elaborarán los stenciles y banderas que serán utilizadas en las intervenciones posteriores.

•  El colectivo Usá la bici, pedaleá la Vida coordinará la actividad Pedaleando memorias, la que consistirá en una recorrida en bicicletas por calles del microcentro. La concentración será en el mástil por Mitre y Uruguay y se llegará hasta el Correo Argentino, donde se hará la intervención de la bicicleta.