El Gauchito Gil recibe honores con chamamé y asado popular

Jueves 8 de enero de 2009
Como tradicionalmente sucede dede hace cinco años, hoy en avenida de las Américas y doctor Sabín, en Villalonga, se realizará el popular homenaje al Gauchito Gil.
Se espera alrededor de dos mil personas, provenientes de  localidades diversas como Candelaria, Eldorado y Buenos Aires.
Delfín Pérez (55) organiza este encuentro en su casa de Garupá. En su amplio patio, montó el santuario al Gauchito Gil, lugar que luego de un año de la última celebración fue ampliado para recibir a más feligreses y en mejores condiciones.
Pérez reconoce que el santuario creció gracias a las donaciones de los mismos seguidores del Gauchito.
Los devotos son cristianos, invocan a Dios y piden la intercesión de la Virgen y del Gauchito, un santo pagano; es decir no reconocido oficialmente por la Iglesia Católica. De todas maneras, a Gil le atribuyen favores y milagros.
El propio Pérez asegura que se salvó gracias a su intervención sanadora. Años atrás tuvo un grave accidente y el diagnóstico médico no fue nada alentador. Sin embargo, el Gauchito apareció en sus sueños y le propuso abandonar todo y seguirlo. Fue así que construyó el santuario de Garupá. Ahora,  Pérez goza de perfecta salud.
Anoche comenzaron a realizar los cortes a los 306 kilogramos de carne que comenzaban a asarse hoy temprano, luego de una procesión a caballo por la zona.
La celebración mantiene en vigilia a toda la familia Pérez. El asado del mediodía continuará con el chamamé de varias agrupaciones que tocarán en el escenario del Gauchito Gil. Otra gran cantidad de fieles no vendrán a compartir el almuerzo pero sí visitarán la imagen del santo, adonde dejarán sus ofrendas y encenderán las velitas rojas, color característico del Gauchito.

En Mercedes
Una multitud de personas  comenzó a arribar ayer al Predio Cruz Gil, situado en ruta 123, a ocho kilómetros de la localidad de Mercedes, en la provincia de Corrientes.
Son miles de peregrinos que llegan en caravanas desde otras ciudades para celebrar la fiesta en honor al Gauchito Gil, que se realiza cada 8 de enero.
Según estimaban las autoridades de Mercedes, se esperaba hoy a más de 150 mil personas.
Ayer, el alojamiento de esa localidad correntina se encontraba colmado de feligreses, una situación común por estos días. Por eso, el municipio destinó residencias particulares para cobijar a los visitantes. Muchos de los fieles llegan con el fin de cumplir una promesa al Gauchito durante una jornada donde se mezcla la veneración, el chamamé, el asado y el calor agobiante. El santuario se levantó donde presuntamente fue asesinado el gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez por un soldado, quien fue el primero en atestiguar sus poderes milagrosos, según la leyenda.
Además de su mausoleo, en el predio Cruz Gil se halla un oratorio donde se puede leer una poesía musicalizada por el chamamecero Roberto Galarza. La tacuaras que lucen la bandera colorada, le dan un tono particular al paisaje agreste.


Gaucho rebelde en Corrientes
Cuando un soldado se aprestaba para matarlo, el Gauchito Gil le dijo: “Cuando llegues esta noche a Mercedes te van a informar que tu hijo se está muriendo de mala enfermedad y, como vas a derramar sangre inocente, invócame para que interceda ante Dios Nuestro Señor, por la vida de tu hijo; porque sabido es que la sangre del inocente suele servir para hacer milagros…”.  Cuentan que ese soldado llegó a su casa y evidentemente su hijo estaba enfermo. Fue cuando invocó a su víctima y el milagro de vida acudió a su hogar. Esa es la anécdota más conocida de los poderes sanadores del Gauchito. También se dice que en vida fue un cuatrero pero que compartía sus botines con los pobres. Había sido convocado a pelear en la guerra entre liberales y autonomistas. Sin embargo huyó del campamento y se internó en el monte.