La herencia del chamamé en clave electrónica

Miércoles 28 de noviembre de 2012
Los psicólogos suelen decir que en algún momento de la vida las marcas de la infancia vuelven al presente. Si bien en muchos casos puede tratarse de un proceso traumático, para Mariana Yegros esos retornos se transformaron en disparadores de una creación artística que le permite hoy protagonizar la escena de la música alternativa porteña, con un disco en el que mezcla sonidos electrónicos con el chamamé que escuchó en su niñez.  
Esta mujer nació hace 37 años en Morón, provincia de Buenos Aires, y es hija de un matrimonio obereño.
En su infancia, Mariana alternó los estudios de música clásica y canto lírico en el conservatorio de Morón con lo que se oía en la casa paterna, mucho chamamé.
Pero la balanza se volcaba hacia los sonidos litoraleños cuando la familia venía de visita a la tierra colorada en las vacaciones. Sobre todo si los Yegros paraban en la casa de un exponente del género, como Lalo Doretto: “Es amigo de mi viejo y, además, mi mamá hizo la primaria y la secundaria con la mujer de Lalo”, explica Mariana.
No obstante, las primeras manifestaciones musicales de la joven no tuvieron nada que ver con el chamamé. Recuerda Yegros que dejó el conservatorio para formarse en “las cosas que quería hacer en ese momento, música africana y cantos de la India”.
Y parecía que Mariana rumbeaba para esos estilos que, a modo de simplificación, suelen ser subsumidos bajo el paraguas de “lo alternativo”. Todo se potenció cuando en 1998 hizo su primer y último casting, en el que quedó seleccionada para cantar en un espectáculo del grupo de teatro y acrobacia aérea De la Guarda.
Así fue su debut en los escenarios; no en un bar, ni ante familiares y amigos, sino en el Velódromo de la Capital Federal frente a 15 mil personas.
Tras su paso por De la Guarda, hoy convertido en Fuerza Bruta, Mariana formó una banda llamaba The Martinas, en la que hacía música electrónica mezclada con canciones étnicas.
Luego se fue a vivir por un tiempo a Nueva York y después pasó por Barcelona para volver a la Argentina en 2006.
En ese momento, Mariana conoció a un músico holandés llamado Dick El Demasiado, que “tiene un vuelo muy profundo”, afirma la mujer. Y tras ese encuentro nació el personaje “La Yegros”, como se conoce a la cantante por estos días en Buenos Aires.
Lo que siguió fue un período de búsqueda sonora y composición hasta que este año apareció Viene de mí, el primer disco solista de La Yegros, que fue presentado hace un par de semanas en el bar La Oreja Negra, del bario porteño de Palermo.
Sobre la placa, Mariana dice que “tiene una base electrónica mezclada con música latinoamericana. Y se puede encontrar un poco de cumbia, algo de milonga y chamamé”.
La mitad de las canciones del disco fueron compuestas por un músico mendocino, Daniel Martín. Mientras que el resto surgió del trabajo de La Yegros junto a Gaby Kerpel, su productor, quien se encarga de los sonidos electrónicos en las presentaciones en vivo.
En ese sentido, parte del material de Viene de mí, fue mostrado hace dos años en el Festival del Chamamé en Corrientes. De aquella experiencia, Mariana remarca: “Era muy jugado lo nuestro porque por primera vez se iba a presentar un chamamé electrónico, estábamos a la expectativa a ver cómo le caía a la gente y la verdad es que todos se lo tomaron muy bien”.
Tanto fue así que, después de aquel show, La Yegros volvió a ser convocada para el Festival del año siguiente.
“Toda mi vida la pasé en contacto con el chamamé porque mi viejo es fanático. Lo que nunca me imaginé es que después iba a conectarse tan profundamente con lo que amo, que es la música y que me iba a llevar a vivir momentos tan apasionados”, concluye Mariana Yegros, y añade: “Me pasa que si bien canto cumbias, cuando tengo que interpretar El Bendito (uno de los chamamés que forma parte de su disco), me salta toda mi infancia y las experiencias de chica, que por ahí en su momento no las valoré tanto. El escenario te conecta con las raíces y la verdad que para mí es divino lo que pasa. Justo hablaba con el compositor Daniel Martín, a ver si se podían hacer más chamamés más porque es con lo que más me siento conectada cuando canto, me encantaría seguir generando ese sentimiento, e ir por ese lado, porque es algo que me sale muy natural”.
El disco de Mariana provocó impacto en la escena musical porteña. De hecho, el diario La Nación hizo una crítica de Viene de mí, y consideró a la mujer como “una de las sorprendentes voces” de la actualidad. Y hasta una publicación destinada a turistas que llegan a Buenos Aires, llamada Time Out, tituló a página completa “Viva la Yegrolution”.
De aquí en más a la mujer le esperan giras por el país y el exterior para mostrar su trabajo, que fue lanzado a principios de mes.
No obstante, Mariana desea volver a la tierra colorada: “Ojalá que pronto podamos estar en Misiones, porque mi sueño es tocar ahí”, completa La Yegros.