“No soy enemigo de los ricos pero sí, más amigo de los pobres”

Viernes 22 de enero de 2010
Vestido al estilo de los antiguos incas, el presidente Evo Morales fue ungido nuevamente ayer como guía espiritual de Bolivia en un simbólico ritual andino celebrado en un templo preincaico cercano a La Paz un día antes de asumir oficialmente su nuevo mandato.
Su segundo mandato hasta el 2015 estará signado por una caída en los precios de las materias primas y podrá diseñar un estado a su medida tras lograr una amplia mayoría en el Legislativo en las elecciones de diciembre que ganó con 64% de los votos.
Miles de indígenas de diferentes regiones del país ataviados con multicolores ponchos, polleras y música autóctona de vientos se dieron cita ayer en la localidad arqueológica de Tiwanaku, 55 kilómetros al Suroeste de La Paz, donde floreció una rica cultura anterior a los incas.
Líderes indígenas de Guatemala, entre ellos Rigoberta Menchú; de Perú, Argentina, Ecuador, Estados Unidos y activistas de países europeos también participaron de la ceremonia en la región altiplánica y entregaron presentes a Morales. El acto oficial de Asunción será hoy en la Asamblea Legislativa Plurinacional y anticiparon su asistencia los presidentes de Chile, Paraguay, Ecuador y Venezuela.
Morales quiso dar realce a la ceremonia y declaró feriado Nacional hoy por “la muerte de un Estado colonial y el nacimiento de un Estado plurinacional que consagra la nueva Constitución”, pero la expectativa era menor que en enero de 2005 cuando juró por primera vez como el primer presidente indígena del país.
Además, mientras la ceremonia en Tiwanaku concentraba la atención de una parte del país, otra vivía un drama por inundaciones en el Oriente que obligaron a evacuar a 2.700 familias y a declarar emergencia en la región de Santa Cruz. Hasta ahora seis personas fallecieron por el avance del agua.
En la ceremonia de ayer Morales dijo que, el desafío es “cambiar a Bolivia y desde Bolivia al mundo de las políticas de saqueo del capitalismo que están destrozando la madre tierra”.
Anunció que, su próximo “combate será por la defensa y los derechos de la madre tierra” y dijo que juró a sus ancestros luchar contra al capitalismo. E hizo propia la frase del ex presidente Gualberto Villarroel, un coronel del Ejército derrocado y asesinado por la derecha en 1946: “No soy enemigo de los ricos, pero soy más amigo de los pobres”.
“Los pueblos del mundo siempre deben estar de pie y nunca de rodillas frente al capitalismo”, acotó. Como no lo hizo antes, esta vez habló en aymará, su lengua materna.
En el inicio de la ceremonia una anciana encorvada condujo a Morales de la mano por las cuatro esquinas de una pirámide de piedra donde sacerdotes indígenas prendieron hogueras para honrar a los dioses andinos mientras el mandatario agradecía entre susurros por la gestión que concluye, y pedía a los dioses andinos por buenos augurios para su segundo Gobierno.
La oposición fue virtualmente borrada del mapa político y los analistas afirman que, sin enemigos al frente, Morales no podrá culpar a sus adversarios y tendrá que mostrar gestión de Gobierno antes que se inicien las protestas.