Hace 100 años nacía José Manuel Moreno, una gloria del fútbol argentino

Martes 2 de agosto de 2016 | 18:04hs.

Hace 100 años, el 3 de agosto de 1916, nació en Buenos Aires José Manuel Moreno, recordado integrante del equipo conocido como "La Máquina" de River Plate, y considerado uno de los mejores jugadores del fútbol argentino.

 

Los hinchas y simpatizantes que pudieron ver el fútbol de los años 40 y 50 dicen que Moreno "fue mejor que Pelé y que Maradona" y que fue "un jugador completo, que pateaba con las dos piernas, tenía una visión total del fútbol y fue un notable cabeceador".

 

También fue reconocido por su amor a la bohemia y a las noches del viejo cabaret "Marabú", en Maipú al 300, pleno centro porteño. Y su amistad con Anibal Troilo y otros "tangueros" de la época, porque el "Fanfa" Moreno, como le decían sus amigos, era un eximio bailarín de tango.

 

Alguna vez, en un reportaje, dijo que le reprochaban "mis noches milongueras, pero ¿sabés que lindo entrenamiento es el tango para los jugadores? Tenés ritmo en una corrida, manejo de perfiles, trabajo de cintura... Mirá que en una de esas anduve bien por bailar tango por las noches".

 

Se había iniciado en las divisiones juveniles de River Plate, donde debutó en la Primera en 1934 con solo 18 años, con una contextura física privilegiada para su edad, y se afirmó en el equipo hacia, integrando un equipo junto con figuras como Adolfo Pedernera, Carlos Peucelle, Renato Cesarini y Bernabé Ferreyra.

 

Después vino el célebre equipo bautizado como "La Máquina", con aquella delantera que formaron Carlos Muñoz, Moreno, Pedernera, Ängel Labruna y Félix Loustau. Allí, Moreno asombraba por su plasticidad y fue calificado como "un jugador total".

 

Hay una vieja fotografía de la tapa de El Gráfico que muestra a Moreno con la camiseta de River, aquella casaca de tela con la franja roja y botones, saltando en el aire, con la cabeza volteada hacia abajo y mirando la pelota, en una notable demostración de agilidad y técnica.

 

Por otra parte, en una película que muestra los entrenamientos de River de esa época, se lo ve haciendo "jueguito" en el piso con aquellas pesadas pelotas de cuero de la década del 40.

 

En aquel célebre equipo de River, según recordaría Aflredo Di Stéfano -que jugó con Moreno en River en 1947-, el gran bohemio del fútbol del '40 "agarraba la pelota pelota en su área, la llevaba hasta el arco de enfrente y allí asistía o fusilaba al arquero".

 

En 1944 se fue a México a jugar al desaparecido Real España, con el que fue campeón en 1946. En 1947 regresó a River, ya con el apodo de "el Charro", donde permaneció hasta la huelga de jugadores de 1948.

 

Después comenzó un largo periplo en el que pasó por Universidad Católica de Chile; Defensor Sporting de Uruguay y volvería a la Argentina con 40 años, para tener un paso fugaz por Ferro Carril Oeste y luego por Boca Juniors, el club del que siempre se confesó hincha, donde jugó entre marzo de 1950 y febrero de 1951. Y después sería también entrenador del club de la Ribera, entre 1958 y 1959.

 

Su último partido lo jugó en 1961, a los 44 años, para Independiente de Medellín, equipo al que también dirigía, y fue, casualmente, en un partido amistoso ante Boca.

 

En River jugó 14 años dividido en dos etapas: 1935-1944 (256 partidos y 156 goles) y 1946-1949 (64 partidos 24 goles). Fue "pentacampeón" millonario, 1936, 1937, 1941, 1942 y 1947. En Boca jugó solamente un campeonato, el de 1950, convirtiendo 6 goles en 22 encuentros, y 15 tantos contando los amistosos, para totalizar 47 encuentro con la camiseta xeneize.

 

Con el seleccionado argentino ganó los campeonatos sudamericanos de 1941 y 1947.

 

En total y contabilizando River, Boca, la Selección y los equipos del exterior en los que jugó, Moreno protagonizó 523 partidos convirtiendo 243 goles, un promedio de casi medio gol por cotejo.

 

Los últimos años de su vida los vivió en el oeste del Gran Buenos Aires, en el partido de Merlo. Allí dirigió al Deportivo Merlo, en la Primera C, en 1977 y 1978. Tras su muerte, ocurrida el 26 de agosto de 1978, el estadio de ese club fue bautizado con su nombre y al equipo comenzó a conocerse como "Los Charros".

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