Natalia Samaniego y otras cuatro mujeres asesinadas por sus parejas

Domingo 16 de septiembre de 2018
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

El descubrimiento del crimen de Natalia Samaniego (25), cuyo cuerpo fue hallado dentro de una heladera  en el inquilinato donde residía junto a su concubino, volvió a mostrar la peor cara de Misiones.
Por las características que engloban al caso, la noticia del asesinato recorrió el país entero, pero el hecho no hizo más que confirmar un flagelo que en la provincia parece nunca detenerse: la violencia contra la mujer.
Es que el reciente caso se transformó en el quinto femicidio registrado en Misiones en lo que va del año, cifra que prácticamente iguala a lo registrado durante la totalidad del 2017, teniendo en cuenta los datos recolectados por el Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación.
Según indica el informe final 2017 elaborado por dicha institución, el año pasado se cometieron un total de 292 femicidios en la Argentina, siendo Buenos Aires la provincia con la mayor cantidad de casos registrados, con 119.
El mismo estudio estadístico señala que durante el 2017 en Misiones se registraron seis casos de femicidio, lo que ubicó a la provincia en el puesto 12 a nivel país.
En comparación con esto, en menos de nueve meses transcurridos en este 2018 ya son cinco los casos, lo que vuelve a encender las alarmas.
Justamente, en este contexto es que el nombre de Natalia Samaniego se suma al listado que integran otras cuatro mujeres que perdieron la vida a manos de sus parejas durante este año. Ellas fueron Elsa Inés Glosniski (64), Carolina Aguerre (30), Ruth Gómez (17) y Liliana Toth (56).

Los casos
Según el recuento de casos elaborado por este matutino, el primer hecho se registró el 14 de febrero en una vivienda del paraje Toma de Agua, en jurisdicción de la localidad de Aristóbulo del Valle.
Eran cerca de las 13 cuando los efectivos de la Comisaría Primera acudieron al lugar, pero desafortunadamente ya era tarde. En el inmueble se toparon con el cuerpo de Glosniski, que presentaba un disparo de arma de fuego en la cabeza, y a unos 70 metros de ella encontraron a su concubino, Carlos Thuay (76), ahorcado en una planta de mango.
Junto al hombre hallaron un arma calibre 22 con nueve cartuchos y una vaina servida.
Según pudieron reconstruir los investigadores que intervinieron en el hecho, la víctima había denunciando al hombre por violencia de género en la comisaría de la mujer local, por lo que el Juzgado de Familia ordenó la exclusión de la vivienda y una restricción de acercamiento a la misma para Thuay.
La medida tenía un plazo de 90 días pero se dio por finalizada una semana antes del crimen, cuando ambas partes, en audiencia judicial, dieron por terminado el conflicto.
El examen médico además determinó que la mujer también había sido brutalmente golpeada, ya que presentaba hematomas en la cara y en las piernas.
El siguiente caso fue en mayo, más precisamente el 15 de ese mes, cuando la Policía de Oberá se vio movilizada en dos puntos distintos con escasos minutos de diferencia.
Es que poco después de la 1.30 se constató que la psicóloga Carolina Aguerre (30) había sido hallada muerta en un pasillo interno del complejo de departamentos en el que residía en el barrio Oberá 4 y, cerca de las 2, el concubino de la mujer, Cristian Damián Pintos (35), fallecía calcinado luego de un accidente de tránsito sobre la ruta nacional 14, en picada San Jorge, a unos 60 kilómetros de su casa.
De acuerdo a todo el material recogido durante la pesquisa, se estableció que Aguerre fue desnucada tras una discusión con su concubino, quien luego del hecho escapó a toda velocidad y terminó colisionando su vehículo con intención de quitarse la vida.  
Prueba contundente de ello fue una serie de audios de Whatsapp que el involucrado envió a algunos familiares y amigos a modo de despedida y supuesta justificación de sus actos.
“Hola F. (se preserva identidad), te dije que hoy iba a cazar… que iba a manguear al sombrero, a él no le llegué a agarrar, pero se salva porque tiene tres hijos. Por eso se salvó. Chau amigo, un gran abrazo”, se oía uno de los audios que trascendieron luego del hecho.
Posteriormente, el epicentro del drama fue Puerto Iguazú. Fue el 22 de julio, cuando Ruth Gómez fue encontrada muerta dentro de una precaria vivienda ubicada al lado de un depósito de gas en el que su pareja, Ariel D. (24), trabajaba como cuidador.
La muchacha presentaba un disparo en la mama izquierda y todavía no se pudo establecer en qué momento del día se produjo el crimen, ya que el hecho fue descubierto recién en horas de la noche.
Ese día, el sospechoso escapó del lugar en motocicleta y luego descartó el arma utilizada en un malezal, pero horas después fue detenido.
Ante las autoridades del caso adujo que el disparo fue accidental en medio de un forcejeo mantenido con la joven. El hombre permanece tras las rejas acusado de homicidio agravado por antecedentes de violencia, femicidio.
Familiares y amigos de la víctima recordaron que tan sólo unos meses antes la muchacha se había presentado en la Comisaría de la Mujer y denunció a su pareja.
Según se pudo saber, en esa instancia la joven había sido rescatada por una trabajadora social que la encontró tendida en el suelo y lastimada luego de sufrir una golpiza por parte de su pareja por no haber cocinado.
Transcurrió menos de un mes y otro femicidio fue noticia en la provincia. Fue el 18 de agosto, en Gobernador Roca, y el hecho tuvo como víctima a Liliana Toth, quien por primera vez se había animado a reclamarle en público a su pareja por los constantes hechos de violencia que sufría y terminó siendo ultimada delante de todos.
Según los voceros del caso, el hecho se produjo en un inmueble del barrio 25 Viviendas.
Allí, Toth recibió una estocada fatal en la espalda por parte de su concubino, quien luego se dio a la fuga y permaneció oculto en montes de la zona por más de 48 horas.
Apremiado por el frío, el hambre y la sed, en determinado momento el prófugo se dejó ver entre los arbustos por la amplia comitiva policial que participaba de su búsqueda. Su clandestinidad había terminado y los efectivos inmediatamente lo pusieron tras las rejas.
El acusado, identificado Teodoro Lukasiewicz (64), quien ya registraba un antecedente por matar a un vecino en la década del 80, luego se asbtuvo de declarar y fue imputado por homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por haberlo cometido en un contexto de violencia de género. 

El crimen de Natalia
Y, finalmente, fue el 10 de septiembre que se conoció el último hecho que terminó de estremecer a todos.
Vecinos de la avenida Santa Catalina de Posadas llamaron al 911 para denunciar los olores nausebundos que provenían un departamento tipo monoambiente ubicado a pocos metros de la intersección con la avenida López Planes.
Sin saberlo, esa llamada permitió descubrir otro escabroso femicidio. Es que al llegar al lugar, los policías debieron forzar la puerta de ingreso y una vez adentro se encontraron con lo peor.
Sobre la cama del monoambiente estaba Juan Martín Carleris (22), incosciente por un cuadro de intoxicación con pastillas, y al recorrer el inmueble encontraron a su concubina sin vida dentro de la heladera.
La autopsia determinó que la joven fue asesinada mediante un estrangulamiento y el cuerpo llevaba entre ocho y diez días sin vida.
El acusado alcanzó a ser hospitalizado y una vez recuperado desfiló en el juzgado que lleva adelante la causa. Allí se abstuvo de declarar y fue imputado de homicidio calificado por la situación de pareja.
En la escena del crimen los investigadores incautaron una carta en la que el acusado realizaba invocaciones a Lucifer y confesaba el asesinato de su concubina. La Justicia ordenó pericias caligráficas que ya están en marcha.
Los familiares de la víctima narraron luego que la pareja solía mantener discusiones y describieron al sujeto como una persona “celosa, histérica” y “agresiva verbalmente”.

Asesinada a golpes en San Pedro

En junio, la localidad de San Pedro también se vio conmocionada por el asesinato de una adolescente discapacitada. El hecho se descubrió el 2 de junio y la víctima fue identificada como Raquel Dos Santos (17). La joven fue hallada muerta a golpes dentro de una vivienda del barrio Irrazábal y por el caso se concretaron tres detenciones. Los aprehendidos fueron la dueña de la vivienda, su pareja y otro joven de 25 años. De acuerdo a lo que se pudo reconstruir durante el inicio de la pesquisa, la principal hipótesis que se maneja indica que la autora del crimen sería la dueña de casa, quien aparentemente había descubierto que tenía una relación íntima con la víctima. Tras el hecho, los dos hombres se habrían encargado de trasladar el cuerpo de la adolescente hacia el interior de la vivienda. Además, se sospecha que lavaron el cuerpo y quemaron todos los elementos que podrían ser comprometedores en el caso. Los tres involucrados fueron imputados por homicidio doblemente agravado.



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