Narcoencomiendas: labores, números y estrategias del ardid

Domingo 14 de julio de 2019
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

No es una modalidad nueva ni mucho menos, pero está más que claro que el envío de estupefacientes mediante el uso de encomiendas viene registrando un protagonismo cuasi diario en las secciones policiales de los distintos medios de comunicación de Misiones. 
Prácticamente todos los días las distintas fuerzas de seguridad reportan procedimientos relacionados a narcoencomiendas en diversos puntos de la provincia. Como se dijo al principio, el fenómeno no es una novedad, pero no se puede negar el uso de esta modalidad aumentó considerablemente en los últimos tiempos. 
Sin ir más lejos, en junio hubo incautaciones y procedimientos relacionados a delitos de este tipo tanto en Puerto Iguazú como en la capital provincial, pero además de eso el 2019 dejó asentado el antecedente de una banda que en marzo debió sentarse en el banquillo de los acusados del Tribunal Federal de Posadas y responder por los envíos de marihuana que llevaban adelante. 
Tanto los orígenes del despacho de las encomiendas con droga como los destinos son diversos, aunque según detallaron fuentes consultadas especialmente por El Territorio para este informe en el último tiempo prevalecieron las localidades de Puerto Iguazú, Wanda y Puerto Esperanza como puntos de partida, mientras que las ciudades de Buenos Aires, Santa Fe y Neuquén aparecen con repetitividad como epicentros de llegada. 
El fenómeno de las narcoencomiendas es algo para lo cual las fuerzas trabajan constantemente y así lo reflejan los números registrados en los últimos meses. 

Procedimientos y números
Por ejemplo, según consignaron las fuentes consultadas, en un período de casi un año la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) llevó adelante un total de 50 procedimientos vinculados a esta modalidad de narcotráfico. 
Dicha cantidad de operativos culminaron a su vez con un total de 1.100 kilogramos de marihuana y poco más de dos kilogramos de cocaína incautada.
La estadística a la cual este matutino tuvo acceso también indica que, de esa tonelada de droga, prácticamente la mitad fue secuestrada mediante procedimientos realizados en jurisdicción del Escuadrón 13 Puerto Iguazú. 
Los uniformados dependientes de ese escuadrón marcaron un total de 520 kilogramos de marihuana secuestrados en encomiendas narcos, la mayoría de ellos mediante controles efectuados en el puesto fijo Urugua-í de la GNA asentado sobre la ruta nacional 12, además de allanamientos en distintos inmuebles y depósitos de empresas de transporte. 
En segundo lugar aparece el Escuadrón 50 Posadas, cuyos efectivos consiguieron sacar de circuito al menos 400 kilogramos del mismo estupefaciente producto de una quincena de procedimientos. 
Por último, se encuentra el Escuadrón 10 Eldorado, cuyas cifras indican que en el mismo período lograron detectar e incautar aproximadamente 110 kilogramos de marihuana. 

Factores de aumento
Las fuentes consideran que el aumento en el número de incautaciones de droga bajo este tipo de modalidad se da debido a dos factores fundamentales: el incremento de los operativos contra bandas de grande poder y la incorporación de nuevas tecnologías. 
Según explicaron, el primer factor obliga a las organizaciones a rebuscar formas de continuar con el negocio ilegal. “Es una modalidad en la cual se envía menor cantidad de droga, pero es mucho más efectiva que poner un camión en ruta con el riesgo de perder una carga completa”, señalaron. 
Es de esta forma que en ese mismo rebusque se observa cómo las organizaciones detrás del ardid también modifican sus maneras de envío. Es que en este punto las fuentes mencionaron que las bandas no sólo despachan las tradicionales cajas con panes de marihuana en su interior, sino que van más allá y envían estupefacientes ocultos en electrodomésticos. 
Por ejemplo, en enero de este año, la GNA primero interdictó un lavarropas que iba como encomienda en un vehículo perteneciente a un servicio postal y al realizar la apertura terminaron constatando la veracidad de las sospechas. 
La interdicción se llevó adelante el 14 de enero en Colonia Victoria y cuatro días después el Juzgado Federal de Eldorado autorizó la apertura de la encomienda, detectando de esta forma que solamente se trataba de la carcasa de un lavarropas automático que en su interior contenía 24 panes que alcanzaron un total de 18 kilogramos de marihuana. 
Situaciones como éstas ya se han detectado en envíos de otros artefactos como secarropas, hornos eléctricos, aires acondicionados, equipos de música, entre otros. Aunque el ingenio narco llegó prácticamente al extremo hace unos años, cuando se detectó que en la bodega de un colectivo de larga distancia había una valija en cuyo interior había un cerdo faenado con panes de marihuana dentro. 
El segundo factor que las fuentes atribuyen al aumento en la detección de casos de narcoencomiendas se debe a la modernización de las fuerzas y al uso de nuevas herramientas tecnológicas. 
Esto puede resultar clave para tratar de darle un fin definitivo a este ardid. Es que hasta hoy el principal inconveniente que se presenta en este tipo de hechos es que los envíos de encomiendas tienen prácticamente el mismo nivel de privacidad que una correspondencia.
Para despachar una encomienda hay ciertos requisitos a cumplir, pero nadie está obligado a contar qué hay dentro de una caja a punto de enviar a otro destino. Lo único que se pide es una declaración aproximada del avalúo de lo que está por despachar. 
Esto a su vez representa que cuando los uniformados detectan paquetes sospechosos, la apertura de la encomienda no es sencilla. Es por ello que se lleva adelante lo que se denomina interdicción -que sería similar a una retención del paquete- hasta tanto el juzgado interviniente autorice su apertura, lo que puede tardar horas como así también días, semanas o incluso meses.

Labores
Las fuentes explicaron que la sospecha se inicia durante el control de los paquetes, en donde se tienen en cuenta aspectos como tamaño, peso y tipo de envoltorio. 
En la mayoría de los casos, cuando los uniformados tiene fundadas sospechas de que un bulto puede estar conteniendo sustancias se solicita la intervención del can antinarcóticos, cuya labor resulta clave dado que si su reacción es positiva se avanzan varios pasos. 
Ahora, varias fuerzas de seguridad cuentan con modernos escáner que permiten ver mediante el uso de rayos x ver el contenido de los bultos. Si detectan sustancias orgánicas, casi confirmado que se trata de marihuana. 
Lo que en actualidad se está utilizando en forma seguida es el procedimiento de entrega vigilada. Éste se aplica orden judicial mediante y se pone en marcha cuando en el mismo correo o incluso antes -mediante inteligencia previa- se detecta que una persona, en este caso remitente, está por despachar droga por correspondencia. 
De esta forma, si los pesquisas intervinientes recolectaron fundados elementos para dar por cierto el contenido narco de la encomienda y si la Justicia considera viable el procedimiento, se ordena una entrega vigilada. 
Allí, los uniformados de la fuerza actuante dejan que el bulto siga su viaje normal y se aguarda hasta el momento exacto en que el destinatario de la droga se presente en el lugar de destino para retirar el paquete. 
El procedimiento permite no sólo la incautación del estupefaciente, sino también la del destinatario en flagrancia y posteriormente la del remitente, el cual también quedó bajo constante seguimiento desde el inicio hasta el final del operativo. 
Además, de todas las labores y los procedimientos llevados adelante por parte de las fuerzas de seguridad, las fuentes indicaron que es fundamental que las empresas de correo privado no disminuyan en ningún porcentaje sus medidas de control. 
Si bien, como se mencionó anteriormente, las encomiendas no pueden ser abiertas, las empresas si tiene la obligación de cumplir con un requisito básico: la identificación correcta del remitente y la colocación de una fotocopia del DNI en el paquete a despachar. 
Esto ayudará, por ejemplo, a reducir el riesgo de que los narcotraficantes se valgan de identidades falsas a la hora de realizar los envíos o, aún más peligroso, que utilicen documentos de otras personas. Con esto, puede pasar e incluso ya ha ocurrido, que quienes extraviaron su DNI por accidente aparezcan de un día para el otro implicado en una causa por narcotráfico de la cual nunca ni cerca estuvieron.

En cifras

50

En un período de aproximadamente un año, la GNA ejecutó medio centenar de procedimientos vinculados al envío de droga por encomiendas.

520

De la tonelada incautada en el mismo período bajo análisis, 520 kilogramos fueron decomisados en operativos realizados por el Escuadrón 13 Iguazú.


El RR.PP. de un boliche que cayó tras una entrega vigilada

Fue detenido junto a otras personas que luego fueron desligadas.
Los procedimientos por narcoencomiendas se registran en todas partes del país, pero casi todos registran un factor común: Misiones. 
Los antecedentes de los últimos años marcan que hechos de narcoencomiendas despachadas desde Misiones se han registrado, por ejemplo, en Buenos Aires, Santa Fe, Neuquén, Catamarca, y La Rioja, entre otros destinos. 
Uno de los casos más recientes fue en marzo de este año, cuando el gerenciador de un boliche en Rosario fue detenido después de un procedimiento de entrega vigilada que luego fue caratulado como Operativo Rayos X.    
Según consignaron medios rosarinos en ese momento, todo comenzó a salir a la luz cuando el 7 de ese mes, mediante un escáner los efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectaron un bulto sospechoso dentro de un paquete enviado por encomienda desde Posadas. 
Los uniformados procedieron a revisarlo y confirmaron que se trataba de marihuana, aunque en lugar de incautarlo lo cerraron y pidieron autorización a la Justicia Federal para realizar un seguimiento controlado del paquete, con el objetivo de ver quien lo retiraba. 
Fue así que finalmente el 12 de marzo un hombre se presentó a retirar la encomienda y los efectivos tuvieron la oportunidad que esperaban. 
Apenas el sujeto salió con el paquete lo siguieron y lo interceptaron en el bar de una estación de servicios ubicada en frente al lugar de donde retiró el paquete. 
Allí constataron que se trataba del gerenciador de boliches, quien había guardado la encomienda en el baúl del automóvil Audi en el cual se movilizaba y se sentó a tomar un café junto a otras personas que en ese momento también fueron detenidas.
El procedimiento culminó con 13 panes de marihuana -aproximadamente 10 kilogramos- incautados, como así también 70.000 pesos y 6.000 dólares. 
Tras la detención de la banda, todos fueron indagados por el magistrado intervinientes y acusados por los delitos de tráfico y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. 
Un mes después, la Justicia Federal de Rosario resolvió procesar con prisión preventiva al gerenciador de boliches y decretar la falta de mérito para los otros tres implicados. 
La resolución fue dictada por el magistrado Carlos Vera Barros, titular del Juzgado Federal 3 de dicha ciudad santafesina, y el ahora imputado fue identificado como Mario Gustavo P. (48), muy conocido en la ciudad por tratarse del gerenciador y RR.PP. de boliches ubicados en el barrio Pichincha de Rosario.

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