Miguela Doldan, la maestra con una vida recorrida entre tizas y vocación

Martes 17 de septiembre de 2019 | 05:00hs.
“Desde pequeña soñaba con ser maestra, era mi juego preferido cuando niña”, contó Miguela. | Foto: Fabián Acosta
Miguela Doldan fue alumna y abandera en la Escuela 569 Fragata La Argentina, establecimiento en el que actualmente se desempeña como educadora. 

Reconocida y muy querida en la localidad, la maestra Miguela habló con El Territorio acerca de su trayectoria en el establecimiento educativos que cumplió sus bodas de oro el pasado 15 de septiembre. 

Miguela Doldan contó que es oriunda de Bernardo de Irigoyen, al igual que sus padres, y que realizó sus estudios en la misma escuela en la que ahora enseña. “Por ese entonces, fui abanderada de la bandera argentina en séptimo grado y escolta cuando estuve en sexto, porque mi promedio superaba al de la abanderada”, señaló. 

Miguela contó que desde pequeña soñaba con ser maestra, “era mi juego preferido y con el correr del tiempo se convirtió en una verdadera vocación”, contó. Actualmente vive junto a su esposo y sus dos hijos, pero en realidad, la Señora Miguela se siente un poco madre de otros tantos niños que pasaron por su salón de clases y aprendieron junto a ella, además de lo establecido en la currícula, el valor de la educación.

La docente trabaja en la Escuela 569 desde el año 1990 y está próxima a cumplir 30 años de docencia en el establecimiento.
“En octubre cumplo 29 años de docente en esta querida escuela y debo confesar que muchos de los que fueron mis alumnos y pasaron por mis aulas, hoy son colegas míos”, destacó la docente. “A veces, camino por la calle y me encuentro con tantos ex alumnos que pasaron por mi sala. Sin ir más lejos, el actual intendente de la localidad fue uno de mis estudiantes. Me siento muy satisfecha por eso. Porque dí lo mejor de mí como profesional y hoy, ver los frutos de mi esfuerzo en personas de bien, realizadas, me hace sentir orgullosa”, continuó Miguela emocionada. 

Con respecto a la labor del docente y la importancia de ser educador, la maestra señaló: “Ser maestra para mí, es principalmente enseñar con amor y contención. Educarlos en valores e inculcarles lo mejor de la vida, esa es la tarea de un maestro”, reflexionó Miguela. 

Para concluir, la experimentada docente habló sobre su futura jubilación, que podría tramitarse el año que viene: “No quiero imaginarme. No puedo pensar en el día en que voy a dejar la escuela. Me falta sólo un año y siento que va a ser muy difícil no volver a ejercer la docencia”.

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