Matías Báez alimenta desafíos

Martes 17 de septiembre de 2019 | 03:00hs.
Eugenia Rossano

Por Eugenia Rossanodeportes@elterritorio.com.ar

“Si no te animás o tenés miedo, salí a la vida. El deporte es salud, con él podes salir. Hay que vivir y por sobre todo alimentar los sueños y objetivos. Vinimos a este mundo para eso. No hay que subestimar nunca los sueños, porque cuando uno lo hace, subestima la posibilidad de vivir. No sabemos lo que nos depara el destino y por eso hay que disfrutar”. La inspiradora frase corresponde a Matías Báez, un joven deportista de 16 años con cuadriparesia espástica, que se prepara para su primera carrera de 2 kilómetros el sábado.
Su corta edad no lo restringe para reflexionar sobre la discapacidad y la práctica deportiva. Para Matías todavía falta mucho por hacer en materia de infraestructura inclusiva, pero “nosotros tenemos que apropiarnos de los lugares”. 

“El acceso oeste hasta hace un mes era para cualquiera y nosotros lo hicimos un área de entrenamiento. Hay que transformar el lugar. Lo podés hacer desde una plaza, tu casa, la Costanera. Una vez que arrancás te vas motivando porque comienzan a aflorar otras cosas y eso genera placer. Hay que generar espacios para practicar deportes y cultivar los sueños”, aseguró el joven.

Mati, como todos lo conocen, cursa el cuarto año en el colegio Madre de la Misericordia y al recibirse piensa estudiar periodismo deportivo. El adolescente nació con cuadriparesia espástica, y tiene afectados los miembros inferiores, debe caminar con bastones canadienses o bien sostenerse por las paredes.

Para distancias largas utiliza la silla de ruedas para no cansarse “y disfrutar del camino”. También tiene los pies un poco torcidos, así que utiliza valvas que le permiten tener los pies derechos mientras camina en el colegio o el entrenamiento. Al comienzo su relación con todos estos elementos era “medio masoquista, y con el tiempo me fui acostumbrando, ahora son parte de mí. Entendí que sin eso se me complica el andar”.

Su trastorno motriz lo obliga a fortalecer los miembros superiores e inferiores, por ello realiza trabajo muscular dos veces por semana y desde que tomó la decisión de participar en la Maratón por la paz, que se realizará el sábado en la Costanera posadeña, sumó dos días más de entrenamiento. 

Si bien es su primera incursión en el mundo del running, hasta hace unos meses practicaba básquet adaptado en la Escuela Municipal y todos los veranos, desde el primer al último día de la temporada, realiza natación en el Club de Educación. Allí fue donde se conoció con Nahuel Yensen, profesor de educación física que lo acompaña y entrena desde hace cinco años. La escuela también fortaleció su gusto por el deporte y fue durante una clase que José Valenzuela le dijo: “Mati, esta carrera es para vos”.

“Me encantó el trasfondo solidario, ya que la inscripción es con útiles escolares y para ayudar a los chicos, hay espacio para todas las edades, hasta 10K; y en nuestro caso correremos como un equipo junto a mi tía”, explicó.

Como hermanos 

Cuando se les pregunta cómo es el entrenamiento y trabajo que realizan, tanto Matías como Nahuel, destacan el vinculo que formaron a lo largo de estos años y se reconocen como hermanos que podrían escribir un libro lleno de anécdotas. 

Nahuel era guardavidas. “No recuerdo bien, pero seguramente en nuestro primer encuentro me retó por alguna macana que me mandé; y ahí comenzamos a charlar, pegamos onda y comenzamos a trabajar”, recordó el joven.

El trabajo físico fue evolucionando positivamente y de cara a la carrera sumó mayor capacidad de resistencia logrando concretar 5 kilómetros en una hora.

“En la parte física se vieron muchos avances en el tono muscular, principalmente de los miembros superiores. Tenemos el aval de los médicos de Buenos Aires, donde él se trata, de seguir por esta senda”, destacó el preparador físico.

Mati y su tía, las ‘ovejas negras’ de la familia

Fernando Rapallini
Foto: Nicolás Oliynek
El entorno familiar de Matías es muy deportivo y todos lo alentaban a realizar algún tipo de práctica, pero en esta oportunidad él y su tía, Marcela Duarte, decidieron apartarse e incursionar en otras disciplinas en la provincia.

“Tenemos muchos familiares que juegan en Guaraní o Mitre, algunos pádel y las ‘ovejitas negras’ somos nosotros, que nos dedicamos a correr”, señaló Duarte, quien regresó a la Tierra Colorada hace un año luego de vivir en Buenos Aires, donde también corría maratones. 

A su regreso se reencontró con su sobrino y ambos comenzaron a disfrutar del amor por el running y la filosofía de vida que implica. “Es un proyecto que se puede hacer en familia y que nos enfoca en conjunto”, comentó Duarte.


Una maratón destinada a colaborar

La maratón Día Internacional de la Paz se correrá el sábado en la zona de El Brete de la Costanera de Posadas, a partir de las 16.
Las inscripciones se realizarán en ese lugar, a partir de las 14, y consiste en la entrega de útiles escolares.
Para quienes quieran participar, habrá tres categorías: 2 kilómetros, 5 kilómetros y la más extensa de 10 kilómetros.
Las pruebas son organizadas por la Asociación Misionera de Pruebas Combinadas de Alto Rendimiento.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina