Los bioquímicos celebran su día con emociones encontradas

Sábado 15 de junio de 2019 | 14:47hs.
Foto: Marcelo Rodríguez
Como cada 15 de junio, hoy los bioquímicos celebran su día en conmemoración al natalicio de Juan Antonio Sánchez, creador de la carrera de bioquímica en la Argentina.

En noviembre se cumplen 100 años de la profesión bioquímica como carrera universitaria, pues la bioquímica como ciencia nació con el primer esbozo de vida en el planeta.

Los profesionales se sienten realmente orgullosos de que el origen de esta carrera haya sido en Argentina y que a partir de ahí este ejemplo fuera imitado en demás países latinoamericanos. La bioquímica nació como una necesidad de establecer una estrecha correlación entre los estudios médicos, fisiológicos y químico biológicos, ya que en su momento estaban absorbidas por las carreras de medicina y farmacia.

Para agasajar a los bioquímicos en su día, el sábado 22 se realizará una cena a las 21 en un restaurante local y se pueden adquirir las tarjetas hasta el martes en la sede del Colegio de Bioquímicos de Misiones. En la ocasión se realizará la entrega de recordatorios a los bioquímicos que cumplen 25 años de matriculados.
Actualidad

La carrera se ha insertado en la sociedad con un perfil propio y definido, habiéndose de incumbencias propias. Esto coloca a la bioquímica dentro del mundo de carreras con un futuro promisorio, dado la creciente profundización de los métodos analíticos principalmente en el campo de la salud y la investigación, así también dentro de la biotecnología y la industria.

Actualmente corren tiempos difíciles, los profesionales de la bioquímica están atravesando una crisis, primordialmente con la pérdida de incumbencias, hoy mal llamadas “actividades compartidas”, perdiendo el campo laboral. Los bioquímicos que hoy se desempeñan en el campo de la salud ven cierta desidia de la universidad no sólo hacia el graduado, si no, en la formación de futuros profesionales. Afirman que desde la casa de altos estudios no se defendió a la bioquímica ante esta situación.

“La provincia no es ajena al escenario, conjuntamente se ha perdido el respeto por nosotros, por nuestros colegas y hasta por nuestro trabajo. Tristemente vemos que antes la ética profesional hacia el trabajo y el colega, eran una obviedad y hoy debemos escribir y resaltar cómo y por qué nos debemos respetar para trabajar. Todo esto pasa debido al pretexto de que alguien lo solucionara, o como pregona la conocida frase ‘yo ya me estoy yendo’ pero el tiempo pasó, y sólo empeoraron las cosas. Hoy la bioquímica llora, y corre el peligro de algún día llegue la extinción” expresaron desde el Colegio de Bioquímicos de Misiones.

Un diagnóstico preciso con rapidez es un derecho de todos
La bioquímica no es sólo análisis clínico. A pesar de que su fuerte es la salud humana y la carrera forma a los profesionales en un 80 por ciento en salud, esta área no es reservada exclusivamente a los diagnósticos, sino que también el trabajo se amplía a la biotecnología, la industria, los alimentos y demás. 

Con el paso del tiempo en la carrera de bioquímica se incorporaron actividades compartidas que permite a un profesional tener injerencia en diversos ámbitos. “Esto pasó porque se crearon muchas carreras nuevas y por ello hay un montón de egresados que necesitan tener un trabajo”, expresaron desde el Colegio de Bioquímicos de Misiones, pero esta medida no tiene buenos resultados, ya que al querer abarcar mucho se pierden en el camino especificidades de cada materia.
Otra de las preocupaciones que los profesionales visualizan en su desempeño diario es la escasez de bioquímicos en clínicas y sanatorios, lo que impide la pronta recuperación de un paciente, ya que éste debe recurrir a otras instituciones para lograr obtener un resultado.

La tecnología acompañó en los avances del conocimiento de manera maravillosa y los profesionales se han capacitado para ello, pero sin un bioquímico presente en un sanatorio se vuelve inválido este deber.

Pero es aquí como las profesiones dentro de la rama de la bioquímica se ven engañadas con promesas de equipamiento de última generación y sin profesionales al frente. Lo que se logra es tener a una máquina “interpretando”, dando resultados de “referencia” pero sin un profesional formado y capacitado que egresó y posee un título universitario. Es decir se disminuye la calidad que sí existe cuando hay un profesional que valide 500 determinaciones diarias.

Sin conocer sus derechos básicos como usuarios del servicio de salud, los pacientes acuden a un sanatorio que le indica dónde deben realizarse los estudios, siendo que la decisión de qué laboratorio y profesional lo atenderán queda a criterio del enfermo o de sus familiares.

A esto hay que sumarle el hecho de que las muestras sacadas a los pacientes enfermos deben transportarse a otro laboratorio para su análisis, siendo víctimas del clima misionero. Esto no pasaría si los laboratorios que funcionan en cada establecimiento realizaran todas las prácticas. De esta manera los resultados estarían garantizados con la calidad que declaran.

“En la esperanza de la mitología del ave fénix, se puede renacer, pero quedará sólo en la buena voluntad de quienes deseamos implantar el límite para retomar el rumbo, de que todo aquel campo ganado en estos 100 años no se pierda por la avaricia y egoísmo de unos pocos. Defendamos nuestra profesión”, resaltaron desde el Colegio, que trabajan para la modificación de la ley en vigencia y así evitar atropellamientos a los derechos tanto de los profesionales y como de los pacientes. 

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina