Lo esencial es invisible a los ojos

Martes 11 de septiembre de 2018
En pleno clásico paulista entre Palmeiras y Corinthians por el Brasileirao (ganó 1-0 el Verdao), la televisación ponchó una imagen que, segundos después, se viralizó desde San Pablo al mundo.
De repente, la cámara tomó dos plateas del Allianz Parque. En ellas se encontraba una señora y un chico, un garoto que, averiguación mediante, se supo que tenía 11 años. En primera instancia, nada fuera de lo común, una postal de una madre y un hijo con la camiseta del club local. Sin embargo, se trataba de Nicolás, un niño ciego que iba a la cancha con su mamá, una suerte de radio portátil del corazón que le iba relatando el partido segundo a segundo... Y sí, ya lo dijo El Principito: lo esencial es invisible a los ojos...

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