Liberaron al marido de la mujer fallecida en barrio Villa Urquiza

Jueves 14 de febrero de 2019
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

Tal como publicó El Territorio en la víspera, la muerte de Fernanda Gabriela Silva (54) está más cerca de confirmarse que se trató de un suicidio y no de un asesinato, a tal punto que ayer mismo su marido recuperó la libertad.
Según consignaron fuentes consultadas por este matutino, el hombre, identificado como Juan Carlos M. (43),  fue liberado debido a que hasta el momento no hay indicios de que pudo haber tenido responsabilidad en la muerte y las primeras pericias efectuadas dan a su favor.
Las mismas fuentes detallaron que, además de esta situación, para liberarlo las autoridades judiciales también tuvieron en cuenta que el hombre en todo momento se mostró colaborativo con la pesquisa y consideraron a su vez que no existiría riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación.
Independientemente de todo ello, el marido de la fallecida continuará supeditado a la causa mientras el expediente avanza y se terminan de anexar los informes finales de la totalidad de las pericias que todavía están en marcha. 

Trama compleja
La muerte de Silva se trató de un caso con un trama tan compleja como increíble por momentos.
Es que así como lo reflejó este matutino en la víspera, todo comenzó el lunes a la tarde-noche, cuando el hombre llamó al 911 para alertar que al regresar a su casa del barrio Villa Urquiza encontró a su esposa colgada en el interior de un baño ubicado en la plata alta del inmueble.
Ante los uniformados que intervinieron, el hombre expresó que al observar la situación lo único que atinó a hacer fue tomar un cuchillo, cortar la soga y recostar a la mujer en el suelo, momento en el cual constató que estaba sin vida.
Los efectivos de la Comisaría Tercera ingresar al lugar y constataron lo sucedido. El médico policial revisó el cuerpo y halló lesiones compatibles con un ahorcamiento en el cuello, aunque de igual forma la Justicia ordenó que el cadáver sea trasladado a la morgue para un examen de autopsia.
Justamente, a la mañana siguiente el caso se vio revolucionado luego de que los forenses que hicieron la necropsia informaron que en la cabeza de la mujer encontraron un proyectil calibre 22 milímetros.
Luego de ello las autoridades autorizaron un allanamiento en la vivienda y en esa instancia terminaron incautando un revólver calibre 22 largo, y eso derivó en la demora en averiguación del hecho del marido de Silva y con su detención quedó abierta la posibilidad de que el hecho pueda haberse tratado de un crimen.
Sin embargo, la autopsia arrojó otro dato que resultó siendo importante y la información daba cuenta de que la causa de muerte de la mujer fue el ahorcamiento y no el disparo. Según detallaron los voceros, la munición quedó alojada entre el cuero cabelludo y el hueso, es decir que no llegó a perforar el cráneo y no causó lesión encefálica alguna.
Esto fundamentaría en cierto punto el hecho de que cuando el médico policial examinó el cuerpo dentro del baño donde se habría producido el desenlace, no encontró sangrado y tampoco pudo advertir a simple vista la herida, situación que ya sucedió en otros casos en los cuales hubo incidencia de un proyectil calibre 22 como por ejemplo en la muerte de Guido Kachuk o de Franco Emanuel Sotelo, en los que incluso después de una primera autopsia no se había advertido el balazo que presentaba.
Con esto sobre el tapete a los investigadores se le abrió un abanico de escenarios, incluida la teoría de que la mujer pudo haberse intentado matar de un disparo y al no lograrlo decidió ahorcarse para quitarse la vida.
Por más increíble que parezca, la teoría fue puesta bajo estudio y hasta ahora las pericias hacen que esta hipótesis prevalezca ante la posibilidad de un homicidio.
Los especialistas luego procedieron a analizar la trayectoria del disparo, pero lo que el martes por la noche terminó siendo clave fue el resultado de los exámenes de guantelete de parafina efectuados tanto en la mujer como en su marido.
La información llegó al filo de la noche y daba cuenta el estudio dio positivo en la mujer y negativo en el hombre, lo que indicaría que fue ella quien manipuló el arma de fuego.
Sobre este punto cabe mencionar que los exámenes de parafina tiene resultados de carácter orientativo, ya que los que arrojan resultados definitivos son las pruebas de absorción atómica, pero éstas tardaron un poco más en conocerse.
Los informes de esta pericia son los que ahora deben ser aguardados y luego anexados al expediente, al igual que otros estudios balísticos y genéticos ordenados por la Justicia.
Por ahora, ese será el próximo paso y el futuro del marido de Silva dependerá del resultado final de todas estas pericias, aunque pareciera que lo que un principio fue un caso plagado de misterio ahora tiene un poco más de certezas que de dudas.
En el hecho trabajaron los efectivos de la Comisaría Tercera, en conjunto con el personal de la Dirección Homicidios y de Criminalística. En tanto, en la causa toma intervención el Juzgado de Instrucción Uno, a cargo del magistrado Marcelo Cardozo.

Las claves del caso

echo: HEl lunes a la tarde Fernanda Silva (54) fue hallada por su marido ahorcada, pero al día siguiente la autopsia detectó que la mujer tenía un proyectil 22 en la cabeza.

AhorcamientoLa autopsia estableció que la causa de muerte de Silva fue el ahorcamiento y no el disparo, lo que abrió un abanico de escenarios para los pesquisas.

Parafina:El examen de guantelete de parafina dieron resultados positivos en la mujer y negativos en el hombre, lo que indicaría que ella fue quien manipuló el arma de fuego.


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