La yerba en su mejor momento entre productos de economías regionales

Jueves 16 de julio de 2020 | 06:30hs.
Foto: Gentileza
Victor Piris

Por Victor Piris vpiris@elterritorio.com.ar

La yerba mate se muestra como uno de los productos de las economías regionales con mayor movimiento productivo y comercial en el país. Así fue considerado ayer en un encuentro virtual entre expositores de la yerba mate, el sector lácteo, el vino argentino y las frutas de la Patagonia. 
Organizado por el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (Capa), la videoconferencia sobre la actualidad de economías regionales contó con la participación de Ricardo Maciel, vicepresidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym); Fernando Córdoba, tambero y presidente de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe; Raúl Ferragut ex productor y periodista especializado en el sector de peras y manzanas y Hugo Carmona Torres, vicepresidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Al inicio de las exposiciones Maciel explicó a los periodistas de varias provincias que seguían el evento que el aislamiento social por el coronavirus no impactó negativamente en el consumo de yerba mate. E incluso se vieron resultados positivos en la demanda interna. “El consumidor ha optado por una nueva forma de consumir, con el consumo individual del mate. Eso hizo que las compras no caigan y en los últimos dos a tres meses al menos el consumo se haya incrementado”, evaluó. 
El también representante de Misiones en el Inym recordó que en la actualidad los productores reciben entre 30 y 33 pesos por kilo de hoja verde. Y los precios se sustentan en la fuerte demanda del consumo y en la mayor alternativa de venta que se tiene a través del trabajo creciente de las cooperativas. 
Maciel recordó que en los últimos años gran parte de los pequeños productores se asociaron en cooperativas y lograron construir sus propios secaderos. En esa práctica los productores están teniendo mayores alternativas para poder negociar su producción y acceder a mejores pagos . “Después de muchos años, recién se viene recuperando el valor para el sector productivo. Por esto, estamos muy celosos de que los valores no decaigan y se mantengan. Y en ese escenario ver cómo los precios se pueden trasladar al sector comercial, en algún porcentaje, para que también el consumidor no se vea muy afectado”, planteó en relación al análisis actual que se está dando entre el Inym y Nación. 
Por otro lado, explicó que la yerba mate como producto exportable tiene muchas chances de seguir creciendo. “Nuestro principal mercado es Siria, que estuvo muy complicado en 2016 y 2017 por un conflicto bélico interno. A partir de la dispersión de ciudadanos sirios en otros países de la región, ayudó a que la yerba se difundiera en nuevos mercados. También ha crecido la demanda de España y de Estados Unidos y Chile. Y este año teníamos una expectativa muy importante en India, porque es un país que consume muchas infusiones”, comentó.

La leche
Por su parte Fernando Córdoba, tambero y presidente de la Mesa de Productores de Leche, explicó que la situación de los tambos es compleja con precios congelados y con un consumo que ha decaído en el último mes. “Uno de los problemas que tenemos los productores de leche es que somos entregadores de leche, no ponemos precio a nuestra producción; el precio que recibimos nos lo dicen casi un mes después. No somos los que evaluamos la calidad de lo que estamos entregando, sino que eso lo hace la industria, estamos en una situación de dominancia y el productor no encuentra la forma de organizarse para hacer frente a esto”.
Resaltó que “en los últimos 20 años la lechería argentina está totalmente estancada. Y eso es un atraso para el país porque queremos exportar, pero no sabemos cómo, ni a qué precio podemos apuntar. Hoy buscamos cómo seguir subsistiendo”, dijo en su evaluación.
Córdoba detalló que en promedio los productores reciben unos 18 pesos por litro de leche entregado. “Ya vamos por el cuarto mes que estamos cobrando lo mismo por el litro de leche en una economía donde se toma de referencia el precio del dólar, que en los últimos meses se ha revalorizado más de un 14% (dólar oficial). Si lo vemos así, venimos cobrando menos”, recordó. 
En tanto analizó que “la pandemia trajo en los dos primeros meses un aumento del consumo que se debió más que nada a un estancamiento de los consumidores. En el último mes, el consumo de lácteos fue cayendo y ha habido un traslado de los productos que tienen un mayor valor agregado a productos de menor valor agregado como la leche fluida o la leche en polvo, o algún producto que fue estrella en las últimas semanas, como el dulce de leche”.

Manzanas y peras
Desde Río Negro, Raúl Ferragut, relató que los productores de peras y manzanas de la Patagonia deben esperar un año hasta la liquidación de la producción que entregan para ser comercializada. Indicó que se entrega la fruta a consignación y depende de lo que paga el consumidor, hay o no un margen de ganancia para el productor.
Puntualizó que si no hay un cambio en las políticas que ayuden al sector, van a seguir estando muy mal. Se explicó que la gran mayoría de los productores, en Río Negro y Neuquén, tienen hasta 30 héctareas y en los últimos años varios han tenido que abandonar la actividad. “En los últimos 10 años dejaron de participar en la actividad, me incluyo en la cifra con mis hermanos, 683 productores. De 1.404 que había en 2009, en el 2019 había solamente 781 productores.Hay una clara falta de rentabilidad”. 
Ferragut resaltó que  en el sector reconocen la falta de una estrategia de comercialización.  “Hace tres años estamos en emergencia frutícola. Se necesita un plan para salir de la crisis”.
Recordó que competir internacionalmente es muy difícil porque hay países como Nueva Zelanda y Australia que dominan plenamente el mercado. Por otro lado, apuntó que se necesita achicar la “tremenda brecha entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor. De hecho, de 11 kilos de manzana por habitante que se consumían años atrás,  bajamos a 4 kilos, esto habría que revertirlo. Hay que acortar esa brecha para llegar directamente al consumidor.  Ya en parte se está llegando a las ferias de las grandes ciudades”. 

Vino 
Desde el Instituto Nacional de la Vitivinicultura, su vicepresidente Hugo Carmona Torres explicó que el mercado del vino muestra algunos signos de recuperación. Y se reconoció que en los últimos años los productores de uvas debieron absorber los malos precios por un consumo muy restringido. 
“En realidad nos estamos recuperando un poco en el consumo interno. En la actualidad estamos en unos 20 litros por habitante por año. Y en los últimos años incluso veníamos cayendo a razón de un 4% anual”, explicó el directivo. 
Diferenció en tanto que “desde el año pasado ha habido un pequeño repunte. El consumo de vino en Argentina está en el primer semestre un 2% más que el año pasado. A pesar de que los restaurantes y los hoteles han estado cerrados, es un repunte importante”. 
Carmona Torres apuntó que con la pandemia “la vuelta a casa, el almuerzo en familia ha hecho que el vino sea algo importante equilibrando un poco la balanza. Hay que recordar que del 100% del vino que se vende, un 70% es para el mercado interno y un 30% para la exportación”. En cuanto a la exportación destacó que “tuvimos una sorpresa interesante porque en el primer semestre vimos un aumento del 52% en las exportaciones. Y particularmente aumentó la exportación del vino argentino a granel”.
El directivo del INV reconoció que en este escenario hay una expectativa de que puedan mejorar los precios que recibe el productor por su uva.
 “Los productores siguen siendo la variable de ajuste y también entregan muchas veces su uva a expensas de cómo puede ir estando el precio, en funciones del comercio que haga la bodega que elaboró el vino”.

Más controles en yerbales y envases

El Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), por medio de su departamento de Fiscalización, realiza continuos controles en todos los eslabones de producción y elaboración del producto; como así también efectúa la toma de muestras de los paquetes en góndolas. “La intención es colaborar para que toda la cadena yerbatera sea beneficiada y encontrar soluciones a los problemas que tenemos desde hace tiempo”, destacó Marcelo Hacklander, uno de los tres representantes que tiene el sector productivo en el directorio del Inym. El dirigente agrario de la zona de Jardín América forma parte de los nuevos directores que asumieron en junio pasado y que comenzaron a acompañar la tarea de los inspectores, ya sea en las chacras, en los caminos o en los secaderos y molinos. El objetivo es acercar las herramientas que dispone el Inym a las necesidades del sector yerbatero. “La intención de estas visitas que hacemos los integrantes del Directorio es para que nos conozcan y vean que no somos un ente puramente de recaudación”.


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