“La salida de la avicultura nacional es seguir creciendo en exportaciones”

Lunes 30 de septiembre de 2019
Héctor Motta comentó el salto tecnológico de la industria aviar.
Vctor Piris

Por Vctor Pirisvpiris@elterritorio.com.ar

Héctor Motta (75) es uno de los pioneros en el desarrollo de la avicultura en el país. El empresario entrerriano es el titular del Grupo Motta, que emplea a más de 700 personas con industrias que abastecen al mercado interno y exporta a diversos países. En diálogo con El Territorio desde su natal Crespo, explicó la evolución de la actividad de su sector.
También como actual tesorero de la Unión Industrial Argentina (UIA), opinó que la crisis económica es grave y que casi todo el 2020 podría traer números negativos. Pero también alentó a que el país tiene conocimiento, calidad y potencial para ganar más mercados internacionales. Destacó así la exportación como actividad que puede equilibrar la economía.

¿Cómo está la producción avícola en el país?
Dentro de las dificultades que tuvimos en el presente año, la actividad avícola tuvo una reposición casi normal de sus planteles de pedigree. Esto ha permitido que la oferta sea constante, ha habido una fluidez en los despachos de pollo fresco como en todas las variedades. Y lo mismo ha ocurrido con el otro producto avícola que es el huevo para consumo, que está con disponibilidad todo el año.
Actualmente Argentina tiene un consumo de 46 kilos de carne de pollo por habitante (anual) y en huevos se consumen 287 por persona. Estos números ubican al país entre los de alto consumo de estos alimentos, por debajo de España, México, Japón, que consumen más de 300 huevos por año.

¿Considera que este consumo es sostenible?
Creemos que la oferta para 2020 será similar a la de este año. Hay un ligero crecimiento que se empieza a ver con la mayor exportación de huevos. Todavía el país es un exportador muy tenue de este producto. En cambio, sí es un gran exportador de carne aviar. Este año se va a terminar de enviar cerca de 250 mil toneladas. Y en huevos tenemos un número importante y esperamos que se pueda alcanzar.
Si Argentina mantiene su competitividad, un nivel de precios y la calidad, habrá más países a los que se podrá llegar. Ya llegamos a más de 60 países con los productos avícolas. Y creemos que tranquilamente en materia de carne aviar, en los próximos diez años se pueden cuadriplicar envíos y pasar a ser uno de los líderes exportando.
Esto será posible, ya que disponemos de las materias primas para el alimento de las aves. Esta proyección significará agregar valor a una cadena productiva muy importante como es la cadena avícola.

En el mercado interno y por la crisis económica, ¿se seguirá comiendo más pollo por su menor precio?
Cuando Menem llega al gobierno, en el año 90, le habíamos hecho una propuesta de poder pasar de los 13 a 15 kilos (de carne de pollo) que se consumían en el país y de los 150 huevos que estábamos en aquel entonces, llegar a producir para que se consuman más de 25 kilos de carne aviar.
Hoy ya estamos hablando de 46 kilos de carne de pollo con una tendencia aún en crecimiento. Lo mismo en huevos, pasamos de esos 150 a 287 huevos (por persona por año). La oferta para el mercado interno es suficiente y pensamos que estamos cerca del límite. A futuro se proyecta un crecimiento vegetativo. Por lo tanto, la salida para la avicultura nacional en cuanto a seguir creciendo es mirar la exportación. Si no podemos exportar, no podemos seguir creciendo.

También se ven nuevos productos a partir de la carne de pollo. ¿Se sigue trabajando en nuevas formas de presentar el alimento?
Hay una variedad de productos disponibles y listos para consumir. Hubo una revolución en ese sentido, cada vez más gente prefiere llevar alimentos preparados. Y la avicultura ha sido líder en este sentido en cuánto a innovación. Prácticamente al igual que ha hecho la industria láctea, se han generado presentaciones que son todo un ejemplo de desarrollo tecnológico.

¿En su industria avícola hacen un pollo especial, sin agregados químicos?
Desde el momento del procesamiento de la carne aviar, está la posibilidad de aditivarlo. El Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) tiene permitido la aditivación (con agua y otros aditivos) en la faena, de ponerlo en frío. En nuestro caso, como lo hacen dos o tres colegas más, no aditivamos. Tratamos de trabajar el producto 100% natural, eso creemos que nos da una diferencia en cuanto al producto y es el símbolo con nuestra marca.

¿Han tenido problemas climáticos en los últimos años con pérdidas de aves por sequía o inundaciones?
Toda actividad que desarrolla el ser humano no está en un carril de permanente bonanza. Indudablemente hay vicisitudes, pero hoy en día las explotaciones avícolas se dotan con mayor tecnología. Antiguamente se trabajaba con galpones abiertos, hoy estamos trabajando con instalaciones de ambientes o climatización controlada. Se está prácticamente a nivel del bienestar humano, hoy las aves gozan de muy buen alojamiento, de un buen aislamiento térmico, buena distribución de alimentos, agua. Creemos que su condición de bienestar brinda después una mejor producción en su cría o elaboración.

Cómo integrante del Consejo Ejecutivo de la UIA, ¿qué piensa de la actual crisis económica? ¿Piensa que demorará mucho una recuperación?
Es una crisis muy profunda, creemos que de esto no se sale sin un gran acuerdo nacional en el que realmente bajemos la expectativa de lo que cada uno desea. Hay que buscar la concordia y la convergencia de la producción nacional. Si Argentina logra aumentar exportaciones en el tiempo, va a lograr un incremento en la balanza de pagos y se generará una política de desendeudamiento. De esa forma podremos ir hacia un estado de bienestar con más y mejores puestos de trabajo.
Debemos impulsar que haya mayor actividad económica, eso hace que la inversión se sienta tentada a reinvertir en si misma. E indudablemente somos los argentinos los que principalmente reinvertimos nuestro dinero en el país. Vemos que todavía vamos a tener entre seis y nueve meses muy difíciles. Pero si logramos un acuerdo nacional para que se depongan algunas actitudes y ponemos nuestro esfuerzo en pro del bienestar común, vamos a salir adelante.


En cifras

46

Kilos de carne de pollo se consumen por año y por habitante según recordó el industrial entrerriano. En 1990 el consumo era de 13 kilos.

287

Huevos se consumen por habitante por año en Argentina. El país se ubica entre los más demandantes de este alimento. En 1990 el consumo era de 150.

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