La inactividad turística golpeó con dureza a los comercios de Iguazú
jueves 20 de agosto de 2020 | 5:00hs.
La inactividad turística golpeó con dureza a los comercios de Iguazú
Por Emmanuel López Del Valle politica@elterritorio.com.ar
En el caso del rubro comercial, en Posadas, señalaron que por el cierre de fronteras hay mayores compras y solicitan políticas diferenciales para que los productos sean más competitivos con Brasil y Paraguay. Sin embargo, en Puerto Iguazú el panorama es distinto, con cierre de locales e incertidumbre sobre el futuro. En el rubro industrial, enfatizaron en la asistencia crediticia, que permitió mantener a flote a muchas empresas, y que los pedidos y la capacidad operativa se recuperaron. Mientras, en el sector productivo se hizo hincapié en el buen presente de los rubros alimenticio y forestoindustrial, responsables de los productos más solicitados en estos meses de confinamiento.
De la incertidumbre al repunte
“Fueron momentos de zozobra, una situación inédita. Esta pandemia fue un hecho con características que nunca antes se vieron. De un día para otro todo cambió y, en el medio, muchas preguntas, de cuánto iba a durar y en qué medida iba a afectar a la economía”, recordó Alejandro Haene, titular de la Confederación Económica de Misiones (CEM), en diálogo con El Territorio.
Señaló que Misiones tuvo mucha suerte, al considerar acertadas las medidas sanitarias que tomaron desde el gobierno provincial que evitaron un número mayor de contagios en la tierra colorada.
“Las industrias alimenticias y de la forestoindustria no pararon en ningún momento. Las pocas que pararon ahora volvieron al ruedo totalmente. Lo mismo con las actividades comerciales, todas ellas están funcionando y trabajando a pleno. Se pudo hacer eso porque Misiones tuvo suerte, hubo una previsión desde el gobierno provincial para afrontar esta situación que fue difícil para todos”, mencionó.
En este sentido, definió que Misiones “es una isla”, al ser uno de los pocos distritos del país con menor índice de contagios y el que mayor número de actividades permitidas tienen a nivel comercial e industrial. “Hoy el nivel de trabajo es a niveles previos a la pandemia, en febrero”, precisó.
Asimismo, destacó las políticas de contención económicas que se brindaron desde Nación y Provincia, como por ejemplo el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) y las tasas subsidiadas.
“En general hubo muchísimo acompañamiento para las pymes. Muchas empresas pudieron acceder al ATP para el pago de servicios y salarios. Lo mismo ocurrió con la tasa cero de Nación, los créditos y asistencias que brindó el Estado misionero. Hubo muchas solicitudes en el Fondo de Crédito de Misiones para dar soluciones en este contexto. Se atendieron a todos los sectores, sin excepción, y eso es algo positivo en medio de un momento difícil y distinto”, subrayó.
En cuanto a los costos que deben afrontar las pymes, enfatizó que no hubo modificaciones y que eso se debió al congelamiento en las tarifas de los servicios públicos que rige desde principios de 2020.
Reiniciar y seguir
Por su parte, el ministro del Agro y la Producción, Sebastián Oriozabala, contó que el rubro productivo estuvo exceptuado desde el día uno del confinamiento.
“Generamos marcos que nos permitieron iniciar y reiniciar muchas actividades, como ocurrió con el acopio de tabaco y el rubro forestoindustrial. Las industrias tenían compromisos nacionales e internacionales, y entendimos que había que garantizar la producción. Asimismo el sector productivo -industria, turismo y servicios- constituye una buena parte del Producto Bruto Interno de la provincia. Sabíamos que con el turismo no íbamos a poder contar en los primeros meses, por lo que consideramos clave reforzar los otros rubros, acompañándolos, gestionando permisos, herramientas sanitarias y mejorar la línea productiva”, manifestó .
Al mismo tiempo, agregó: “A medida que se fueron flexibilizando otras actividades, se fortalecieron las actividades primarias. A esta altura del aislamiento, la provincia y el sector están con niveles positivos en este contexto de pandemia. La yerba estuvo muy bien, al igual que la forestoindustria. La horticultura y la producción citrícola ganaron terreno por el consumo. Todos estos rubros están en un promedio del 90 por ciento de su capacidad. La única excepción fue el té, que tuvo complicaciones con las exportaciones”.
En cuanto a los próximos meses, Oriozabala recalcó que se continuará con el fomento de nichos productivos, como el jengibre y frutos tropicales, con inversiones a corto y mediano plazo.
“El objetivo es fortalecer los nichos en algunos municipios, que complemente a otras actividades. También continuar con el crecimiento del sector ganadero, con un próximo remate virtual para octubre o noviembre”, adelantó.
Posadas positivo, Iguazú negativo
“Los primeros días fueron duros por la incertidumbre que había. En ese tiempo fue un repensar las actividades, de cómo encarar todo, un evento inédito. Se pensó en el delivery para seguir con las ventas. Luego, con la apertura paulatina de los negocios para la atención presencial, se articularon medidas con el Estado, para generar confianza y recuperar terreno”, rememoró Sergio Bresiski, titular de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP).
Afirmó que en Posadas casi el 100% de las actividades operan normalmente, a excepción de los boliches y salones de evento, que hasta el momento siguen cerrados.
“Esta pandemia lo que hizo es un proyecto común como sociedad. Ante esta situación, Misiones requiere de políticas diferenciales para ser competitivos, apuntalando los pedidos a Nación. Es importante esto, que ya lo manifestó el gobernador Herrera Ahuad, porque nos vamos a ver más beneficiados. Un producto va a costar más barato para el cliente y eso nos hará ser más competitivos con otros países que, a raíz del cierre de las fronteras, incidió a favor del comercio local porque se queda acá”, aseguró.
Un panorama distinto se vive en Iguazú. Como consecuencia del cierre de fronteras y la falta de turistas nacionales y extranjeros, la actividad comercial mermó más de 50%.
“El balance es negativo, contrario a Posadas. A nosotros el cierre de frontera nos perjudicó porque el comercio fronterizo es una actividad que beneficia a tres países. Las ventas y el consumo cayeron mucho”, explicó Joaquín Barreto, titular de la Cámara de Comercio, Industria, Comercio Exterior y Afines de Puerto Iguazú. Afirmó que la falta de turistas es el principal problema. “Una vez que volvamos a la normalidad, quedará marcada la zona turística y la zona de comercio para los habitantes, porque muchos se fueron a los barrios para seguir”, lamentó Barreto.