La Iglesia ratificó su postura dialoguista por la paz social

sábado 07 de junio de 2008 | 2:00hs.
El titular de Cáritas, Fernando Bargalló, renovó ayer el llamado de la Iglesia para que el Gobierno y el campo superen el conflicto y afirmó que la “marginación y pobreza de tantísimos argentinos” debe alentar a “caminos de solución y abocarnos a una Argentina más inclusiva y más equitativa”.
“Nuestra palabra quiere fortalecer la democracia y la paz social”, destacó el obispo de Merlo-Moreno y ratificó la convocatoria del Episcopado a que las “instituciones estén en más plena vigencia, porque desde ellas es donde se pueden y se deben resolver los conflictos”.
Un día después del documento emitido por la Iglesia en el que exhortó al Gobierno y al agro a avanzar en un urgente entendimiento, Bargalló advirtió que “si el corte de ruta, si el piquete pasó a ser el formulario para presentar las protestas, quiere decir que hay algo en nuestra democracia que anda bien”.
Entre los puntos del texto subrayados por Bargalló, figuran el que señaló que “ni la moderación en las demandas, ni la magnanimidad en el ejercicio del poder son signos de debilidad”.
Para el Gobierno la postura de la Conferencia Episcopal sobre el conflicto con el agro es “irrespetuosa”. La réplica del oficialismo estuvo a cargo del ministro de Justicia, Aníbal Fernández (despiece), quien cuestionó con dureza el documento católico.
Las expresiones fueron replicadas por varios prelados, entre ellos, el obispo de San Isidro y presidente de Pastoral Social, Jorge Casaretto, que pidió que el gobierno y el campo deben "deponer sus ideas, ver en qué se puede renunciar, para encontrar puntos en común".
Casaretto aseguró que la discusión entre el campo y el gobierno “es para la unión, para el encuentro, para el diálogo constructivo, por eso invitamos a las partes a deponer sus ideas”.

Reflexión, no protesta
Por su parte, el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, reclamó "menos protesta, más reflexión y más oración", apeló al "diálogo" para solucionar el conflicto con el campo y dijo que para resolverlo deben intervenir el Congreso y el Poder Judicial. Expresó que las diferencias entre estos dos sectores “lleva demasiado tiempo y tiene en vilo a la sociedad argentina” y aseguró que “estamos ante una situación difícil en la que conviene que haya menos protesta, un poco más de reflexión y un poco más de oración”.
También opinó el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, quien calificó como una “situación realmente muy delicada” la generada por el agro y el Gobierno y señaló que “es imperioso buscar salidas superadoras para bien de todo el país. Me parece que es el gesto fundamental: pedir gestos de grandeza, tanto al Gobierno como al sector agropecuario”, resumió.

Binner
A pesar de que el Gobierno salió a criticar al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, junto con la Iglesia, y los ruralistas, el mandatario santafecino obtuvo la venia presidencial ayer y se reunirá el martes con Cristina Kirchner a fin de lograr un acercamiento en la problemática. De todas maneras, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, juzgó como “lamentable la actitud de Binner” por acompañar a declarar ante la Justicia a “una dirigente de su partido que cortó una ruta”.  El socialista llevará los reclamos que presentó el jueves, cuya prioridad será informar sobre la situación que atraviesa  su provincia en el conflicto.


“Me suena a irrespetuoso”
El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, se preguntó ayer: “¿Qué gesto le quieren pedir al Gobierno que no haya hecho?” y aludió a que “el Gobierno tomó una decisión en ese marco. A tres meses de haber asumido comenzó con la propuesta de la redistribución de la riqueza”.
“Que le pidan un gesto de grandeza me suena casi  irrespetuoso porque quienes lo están pidiendo debieran estar asociados a esta idea, la idea de pelear por la mesa de los argentinos, asegurarles que productos como el pan, valgan lo que están valiendo hoy, no cinco veces más. O que la carne valga lo que vale hoy y no termine costándonos 60 pesos, o garanticemos que tengamos arroz en el caso de que lo necesitemos o que tengamos el trigo y el maíz garantizados”.