La comuna dejó de asistir al merendero de un condenado

Martes 16 de abril de 2019
Luego de que El Territorio publicara el caso de un sujeto con antecedentes por abuso sexual que tiene un merendero en su propia casa, desde la Municipalidad de esta ciudad confirmaron que decidieron retirar la asistencia que brindaban al emprendimiento, aunque éste sigue funcionando.
Al respecto, el secretario de Desarrollo Humano, Rafael Marques Da Silva, se mostró preocupado por la situación planteada en el merendero de Villa Cristen, aunque aclaró que no pueden ordenar su clausura, a pesar de los antecedentes del encargado.
“Si bien desconocíamos los antecedentes de este hombre, también es cierto que ya cumplió su condena y no podemos prohibir que trabaje con niños porque podríamos incurrir en discriminación. Eso no quita que hablemos del tema y alertemos a la comunidad. Pero legalmente no podemos hacer mucho más”, argumentó el funcionario.
De todas formas, confirmó que el municipio decidió quitar el apoyo en mercadería que entregaba al emprendimiento, con lo que se reconoce la gravedad de los antecedentes del sujeto.
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de avanzar en la implementación de un registro de violadores, lo que permitiría prevenir situaciones que pudieran poner en riesgo a los menores.
“Creo que es un debate necesario para los legisladores, porque contaríamos con una herramienta para controlar los antecedentes de las personas. Igual en este caso, por el delito del que se trata, se habló con los vecinos para que estén alertas”, subrayó.
En tanto, a pesar de estudios que indican el alto grado de reincidencia de los violadores, ante la consulta de este matutino desde la UR II confirmaron que luego de la publicación no realizaron ninguna tarea ordenada por la Justicia ni de oficio.   
Tal como publicó este matutino en su edición del 2 de abril, el 27 de noviembre de 2014, en juicio abreviado, el Tribunal Penal Uno de Oberá condenó a Juan Alberto B. (45) a tres años de prisión en suspenso por abuso sexual en perjuicio de cuatro niñas que estaban alojadas en el Hogar Mitaí, dependiente de la Municipalidad.
La denuncia fue radicada el 4 de marzo del 2011 por una psicóloga que trabajaba en la institución que alberga a menores judicializados. Las víctimas eran nenas que en ese momento tenían 5, 11, 17 y 18 años, las dos mayores con diferentes grados de discapacidad, lo que las hacía aún más vulnerables.
El acusado y su esposa son empleados municipales y en ese entonces la mujer era la encargada del hogar, circunstancia que el sujeto aprovechó para someter a las víctimas.
En el expediente se probó que el imputado manoseaba a las niñas, por lo que fue condenado a tres años de prisión en suspenso por “abuso sexual sin acceso carnal calificado por la guarda de hecho”.
En consecuencia, en noviembre del 2017 el sujeto cumplió la condena impuesta, mientras continúo trabajando en la Municipalidad, al igual que su esposa. En tanto, a mediados del año pasado, Juan Alberto B. y Elida Ester F. (47) decidieron abrir un merendero en su casa del barrio Villa Cristen.
En su cuenta de Facebook, la mujer comentó que la iniciativa surgió al observar la creciente necesidad que hay en el barrio, al tiempo que agradeció la colaboración de la comuna y particulares que realizan donaciones para el sostenimiento del merendero. 

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