La angustia de la madre que denunció a un policía por el abuso de dos hijas

Domingo 14 de julio de 2019
Paralelo a la prisión preventiva la jueza ordenó que el policía sea alojado en la Unidad Penal III de Eldorado.
Cristian Valdez

Por Cristian Valdez fojacero@elterritorio.com.ar

La lucha de una madre que defendiendo a sus hijos de supuestos abusos sexuales puso al padre biológico de éstos en prisión, atraviesa actualmente su punto más álgido.
El acusado, Suboficial de la Policía de Misiones, está detenido con prisión preventiva porque la Justicia entiende que la evidencia que sumó en contra es contundente, pero ella junto a las víctimas (de 11, 10 y 8 años) viven una etapa de desamparo tanto a nivel emocional como económico desde el día que decidió acusarlo.
Las deudas la agobian al punto de que un organismo público provincial la intimó recientemente por las cuotas impagas de la vivienda en la que reside junto a los cinco chicos (tiene dos más de 5 y 4 años), quienes desde la detención del hombre se quedaron sin la cuota alimentaria fijada judicialmente a instancias de la separación que ocurrió tiempo antes de la denuncia, pero que tampoco habría sido cumplida como fue pautada.
Lo único que reciben mensualmente es el dinero del salario de ella, monto que la madre refuerza haciendo productos panificados en la casa, que posteriormente los vende. Ninguno tiene asistencia psicológica, contó, por lo que ni sus hijos ni ella están pudiendo superar el trauma. Tampoco cuentan con asistencia de un abogado que se ocupe de seguir el avance de la causa. “Estamos desamparados. Desesperados”, admitió.

Un periplo interminable
La denuncia que hizo la mujer tuvo trascendencia pública en vísperas de la Navidad del año pasado. De acuerdo a lo informado oportunamente esa tarde acudió a la comisaría Primera de Eldorado para acusar al uniformado de abuso sexual en perjuicio directo de sus dos hijas más grandes -durante alrededor de un año y medio- aunque un varón era obligado a mirar lo que el progenitor hacía con las nenas.
Tras escuchar el testimonio de los menores en Cámara Gesell y el resultado de otras diligencias, alrededor de cuatro meses después (en abril de este año) la titular del Juzgado de Instrucción Dos de Eldorado, Nuria Allou, resolvió firmar la prisión preventiva para el efectivo bajo los cargos de “abuso sexual simple calificado por el vínculo” en el caso de las nenas y “corrupción de menores agravado en concurso ideal” por el niño.
Los estudios médicos determinaron que no hubo acceso carnal, pero en base a los exámenes y declaraciones la magistrada concluyó que los niños fueron objeto de ultraje sexual. El acusado, que gozaba de los beneficios de estar alojado en una dependencia policial rodeado de conocidos, fue trasladado a la Unidad Penal III y deberá esperar el avance del proceso tras las rejas.
Hace poco su abogado defensor habría solicitado autorización para traslado a otra dependencia carcelaria bajo el argumento que el uniformado teme por su integridad y necesita resguardo, lo que indignó a la madre atento a que el detenido cuenta con todas las garantías mientras las víctimas sufren desamparo.
“Yo hice la denuncia el 22 de diciembre porque mi hija más grande, que en ese entonces tenía 9 años, me contó que su papá la tocaba. En la Comisaría me pidieron que hable bien con ella para hacer una ampliación de la denuncia porque hasta ese momento me había dicho que la tocaba. Cuando fuimos a mi casa hablé con ella y me contó muchísimas casas que el propio padre le hacía cuando los llevaba a su casa cumpliendo el régimen de visitas pautado judicialmente después de separarnos. Ella dio su testimonio en Cámara Gesell y en base a lo que contó citaron a mi otra hija de 8 años y a mi hijo de 11 porque se descubrió que también le hacía cosas a mi otra nena y el varón era obligado a presenciar los abusos, fue testigo de todo durante todo ese tiempo que duró alrededor de un año y medio”, relató la madre a El Territorio.
En esa línea relató que “nosotros estábamos separados y después de que firmaron la prisión preventiva para el abusador suspendieron la manutención de los chicos y en los juzgados nadie hace nada. Se tiran la pelotita entre ellos y no se hacen cargo de sus derechos. Gracias a Dios me defiendo con mis conocimientos de panadería y trabajo en mi casa haciendo eso”.
“Pero en paralelo siento angustia porque su abogado pidió que lo trasladen (al acusado) a otro lugar porque se siente inseguro y necesita resguardo físico y me duele saber que al final él tiene más derechos, hasta lo protegen, y nosotros qué, los chicos qué”, se preguntó, y cuestionó que “legalmente nadie está peleando por ellos porque no tengo posibilidad de pagar un abogado. Ni siquiera cuentan con asistencia psicológica para poder superar el trauma producto de lo que padecieron en manos de su padre”.

“Me apuntó con el arma”
La mujer aseguró a este matutino que tiene miedo porque la década de matrimonio con el uniformado terminó como consecuencia de los supuestos episodios de violencia que sufría ella y los chicos. “Pero por el bien de las criaturas, que se merecen crecer acompañados de una figura paterna, nunca impedí que se acerque e incluso estuve de acuerdo cuando establecimos el régimen de visitas. Si te los cruzabas por la calle es impensado imaginar lo que hacía con ellos, pero adentro de la casa sucedía todo, los niños contaron eso y en su declaración este tipo se limitó a decir que no se acordaba de nada”.
“El siempre decía que hasta que no salga la sentencia no le van a dar la baja de la fuerza y así como está todo creo que esto de que está preso es sólo una máscara para hacer que las cosas se calmen y lo van a soltar. Cada vez que me pegaba o me apuntaba con el arma a la cabeza, se reía, decía que nadie me iba a hacer caso en la comisaría, que me la iban a tomar pero cuando me daba vuelta harían un bollo y lo tirarían a la basura. Nos tenía amenazados, por eso tardé tanto en reaccionar y el extremo fue ese diciembre, que mi hija me contó lo que hacía”, recordó.
Siguiendo con su relato añadió que “enterarme de eso me derrumbó, saqué fuerzas de donde no tenía y lo denuncié con mucho miedo por las amenazas que había hecho. Llegué a pedir custodia policial y en el juzgado se burlaban pero el miedo que sentía y hasta ahora siento es enorme. No sé que va a pasar con él, tengo miedo de que aparezca y nos mate a todos y después se suicide. Mientras tanto vivimos así, padeciendo necesidades y sufriendo con todos esos miedos en la cabeza”.
“Yo como puedo los contengo, creo que eso también hace que ellas se muestren normales pero creo que es porque son chiquitas y no dimensionan la gravedad de lo que estaban pasando. Necesitan urgente asistencia psicológica para que cuando tengan uso de razón no les afecte tanto”, imploró. 

Claves del caso

Confesión. La menor le contó a la mamá lo que estaba padeciendo en manos de su padre, por lo que inmediatamente ésta acudió a la Comisaría de Eldorado para radicar la denuncia por abuso.

Testimonios. El testimonio de la víctima en Cámara Gesell involucró a otros dos hermanitos que también fueron parte de la pericia y ambos confirmaron los sometimientos.

Preventiva. El pasado mes de abril la titular del Juzgado de Instrucción Dos, Nuria Allou, dictaminó la prisión preventiva del acusado y ordenó que sea alojado en la Unidad Penal III.


El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina