Karina y los visitantes coparon el parque

Domingo 16 de septiembre de 2018
María Elena Hipólito

Por María Elena Hipólito sociedad@elterritorio.com.ar

Diversidad es la palabra que define a la Fiesta Nacional del Inmigrante que hoy llega a su fin luego de quince días de celebración entre las culturas que congenian en el Parque de las Naciones de Oberá.
Caminar por los pasillos del parque es toda una sorpresa, sobre todo para los que llegan por primera vez, porque no es sólo observar a los integrantes de la colectividades arropados con sus trajes típicos, es además escuchar diferentes idiomas, ver familias enteras sirviendo o bailando para un ballet.
A uno le pareciera estar en un mundo utópico, más en los tiempos que corren con los dramas de la inmigración y el racismo en distintos puntos del mundo. La libertad de credos, de culturas, la empatía se sienten y se practican en esta fiesta popular que honra lo que dice el preámbulo de la Constitución Nacional: que todos los derechos allí establecidos serán otorgados a los ciudadanos nacidos en el país “...y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”. 

Manos arriba para la cumbia
La fiesta registró gran concurrencia de gente sobre todo los días en que la entrada fue gratuita. Las casa se adaptaron a la realidad económica actual con los precios accesibles de los menúes para que de esa manera las familias pudieran disfrutar de todo lo que allí se ofrece.
La jornada del viernes no estuvo ajena a esta premisa porque si bien al principio de la apertura del parque las personas no eran muchas, el predio estuvo repleto. Es que justamente ese día llegaba por primera vez al Norguss Jacob, Karina la Princesita.
La cantante tropical subió al escenario pasada la medianoche y dio muestra de por qué es una de las más populares en esta escena. Durante toda la noche no escatimó en saludos, selfies con sus fans y en proponer un repertorio a la carta para que nadie se quede con las ganas de escuchar una canción. El carisma de Karina y de sus músicos -todos vestidos de negro-, fue celebrado por el público en todo momento.
No se toca fue la primera canción que interpretó la Princesita, lo que desató el cántico eufórico tanto de la platea femenina como de la masculina que también se prendieron a Díganle.
El repertorio de la quien fuera pareja del Kun Agüero y del Polaco es ampliamente conocido. Y eso se notó porque cada una de las piezas fue seguida de un populoso coro que se hizo notar cuando tuvo lugar un popurrí de canciones de su primer disco lanzado en 2004. De esa manera sonaron: A esa, Él no va a venir, Dime quién, Me voy a acostumbrar y Jamás vas a decirle.
Por lo general son las mujeres quienes se identifican con las canciones de Karina que hablan del desamor, el engaño, las traiciones y los amores que no se encuentran o no acaban en nada. No obstante, la voz de los muchachos también se escuchó entre el coro eufórico.
No solamente este sector del público tuvo sus canciones -la mayoría en cada uno de sus conciertos, según afirmó ella misma- también hubo algunos dedicados a los enamorados como por ejemplo Hasta el fin del mundo. Una prueba de calidad vocal lo había dado en el piso de ShowMatch hace unos años cantando Hey Jude de Los Beatles, así que los temas cantados a capella la noche del viernes no fueron un inconveniente para ella. Es así que se dio el tiempo de escuchar las peticiones de su público: Se te nota, Sinvergüenza, Corazón mentiroso, Con la misma moneda, Te quise olvidar y Fuera.
Así como el plato fuerte del viernes fue Karina, que cerró su show a puro aplauso a las 1.20 del sábado, anoche se esperaba la presentación del humorista Cacho Garay en el escenario mayor, mientras que por más temprano los ballets de los más peques volvieron a tomar protagonismo en la tarde de los niños.

Programa

Hoy (último día)
- 10: Apertura del predio y cobro de entradas. Generales y para jubilados a 80 pesos. Los menores de 12 años no pagan entrada.
- 15: Tarde de los niños (escenario mayor)
- 17.45: Entrega de premios (escenario mayor): Concurso de ornamentación de vidrieras y frentes de casa; Mejor stand expositor.
18: Ballet invitado ucraniano; Ballet Centro Cultural Argentino 'Difundiendo Lo Nuestro'; Ballet invitado paraguayo; Ballet col. española 'Alegría Hispana': Cuadro de reinas; Cuadro de cierre.
21.00 Hs. – Cierre Del Predio


Modelado al aire libre

Las mujeres trabajaron con cemento blanco estructural y polvo de mármol.
Fiesta, baile y degustación de platillos adentro. Expresión artística a las afueras. La conocida artista posadeña residente en Oberá, Silvana Kelm, se encargó junto a su alumna Karina Kamada de llevar adelante dos esculturas que estarán terminadas en los próximos días en la casa italiana.
La residencia de los italianos dentro del Parque de las Naciones estuvo siendo protagonistas de distintos arreglos desde el año pasado para tenerla a punto. Sobre este trabajo, Kelm, explicó: “Las esculturas son una característica de las villas palladianas. Por lo general estas casas de campo tenían esculturas en los techos y en los balcones. Las esculturas eran los dueños de esa casa. Nosotras hicimos dos obras, un hombre y una mujer, y los fuimos adaptando a los inmigrantes que llegaron a Misiones, por ejemplo, mujer tiene entre sus manos un racimo de uvas y el hombre un hacha”.
La casa italiana está inspirada en este tipo de residencias que se encuentran en la región de Véneto, pensadas y edificadas en el siglo XVI por el arquitecto Andrea Palladio. Las casas pertenecían a aristócratas y miembros de la burguesía.
Las mujeres, que estaban apostadas trabajando en las afueras de la casa, mostraban y contaban sobre el proceso de trabajo a cualquier curioso que se acerque a preguntar. Con sus herramientas en mano y un reflector, las artistas seguían con su tarea con mayor comodidad una vez ida la luz del sol.
“Armamos las estructuras y luego trabajamos con cemento blanco estructural y marmolina, que es polvo de mármol para darle el color blanco. Ahora estamos limpiando para darle las terminaciones”, contaron las mujeres que vienen trabajando en las obras desde principio de año y que una vez terminada van a ser colocadas en el balcón de la casa de la colectividad.

Sobre la artista

Silvana nació en Posadas. A los 17 ya sabía lo que quería hacer de su vida y partió hacia Buenos Aires para estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Ya instalada en la capital, conoció a quien sería su maestro, Ernesto Levin, con quién descubrió la sensibilidad y la pasión por las esculturas. “Me gustaba mucho la escultura, hacer cosas con las manos. En la escuela de Bellas Artes probamos muchos materiales. Todo era lindo. Pero cuando vi una exposición del artista con el que estudié, me sentí identificada por lo aéreo, por la libertad que tenían las figuras. Eran estilizadas, había mucho espacio alrededor, se las veía sueltas. Me gustó, me identifiqué con esa manera de trabajar. Era más o menos lo que yo quería lograr que no podía con otros materiales”, había dicho en una entrevista previa con El Territorio.


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