Julio César Fernández vuelve a las tablas misioneras

Miércoles 2 de octubre de 2019 | 05:00hs.
Foto: Natalia Guerrero
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar

Sentimiento genuino, reciprocidad, compromiso, pasión, intimidad, entrega, son algunos ideales que rodean al concepto de amor, aunque cada uno le aporte su impronta e incluso haya deformaciones que complican a la definición. 
Sin embargo ¿qué es el amor? es una pregunta eterna que nos hacemos constantemente desde tiempos remotos y que, así como la cultura, las costumbres, va mutando con los años, las experiencias y los aprendizajes personales y en sociedad.
Con este interesante foco es que vuelve Julio César Fernández a posicionarse sobre las tablas posadeñas. Arraigado en Capital Federal desde hace 30 años, lleva 20 sin actuar en Misiones, y según explica, la propuesta es muy diferente a la última que trajo. 
Caracterizado por su humor innato, Julio se formó en distintas aristas de la producción y actuación teatral, aunque en los últimos tiempos su fuerte era la labor de vestuarista. Con ganas de subirse a escena nuevamente en la piel de un personaje, ideó este espectáculo de teatro musical Qué cosa es el amor con una serie de canciones que reinterpreta tratando de definir al sentimiento que consideramos más profundo. Con dirección de su amiga Paola Krum, la obra fue estrenada y elogiada el año pasado en Buenos Aires y finalmente pudo traerla a su ciudad natal, de la mano del vanguardista ciclo La Sequeira.
“El teatro hace bien y es necesario” manifestó quien considera también que hay que incentivar más al público misionero a convertirse en espectador.
“Me gustaría que más gente vaya al teatro. Hay que fomentar el teatro misionero porque hay muchos artistas, grandes talentos pero a los talentos hay que regarlos, encauzarlos y tiene que haber público. Es todo un trabajo, que lo tiene que hacer el artista, fomentado por el Estado... o por quien sea, porque sino siempre decimos ‘que haga otro’ y no, tenemos que hacerlo nosotros”, postuló Fernandez, entendiendo que muchas veces esa solitaria lucha es cansadora y termina por dejar a muchos sin aliento.
En esa línea lamentó que al ofrecer su arte a las pertinentes autoridades del Centro del Conocimiento, no obtuvo siquiera respuesta. “Que me digan que hable con otra persona, que van a ver si tienen presupuesto, pero no, ni me contestaron. Soy misionero tengo la posibilidad de ofrecer algo que para el público es gratis y no te dan el espacio, no está bueno eso”, alegó al tiempo que explicó que tanto el armado de su obra como su arribo a Misiones, correponde a ‘favores’ y contactos con amigos. 
“Mi espectáculo está hecho con todo de eso, con amigos con gente conocida que me está apoyando y quizás es gente famosa pero que también la pelean como vos, tienen un poco más de pantalla nomás”, arrancó exponiendo al detallar que en el mundo artístico siempre se da ese ida y vuelta entre pares ‘compinches’: así como él colabora, otros colaboran con él.
“A veces pensás que porque una persona está en la pantalla está mejor, pero después, durante dos años no tiene trabajo y ¿qué hace? tiene que comerse todos los ahorros. Entonces, siempre vivimos en la incertidumbre, por más que tengas notoriedad o no”, agregó sobre la vida del artista.
En coincidencia, apasionado por la Tierra Colorada, afirmó que hay un sinfín de fuentes de inspiración que nos rodean y material de sobra para el arte. 
“Es imposible no conmoverse acá. A veces no sabemos todo lo que tenemos, otros con menos hacen más”, lanzó y graficó que la vida de Horacio Quiroga en nuestra selva podría bien ser una increíble comedia musical y que personajes como Ramón Ayala cuentan algo único y maravilloso.

Canciones de amor
Para poner en marcha este nuevo espectáculo, Julio se formó durante dos años, se capacitó, investigó y hasta apeló a sus raíces litoraleñas para exponer lo que define como una montaña rusa de sensaciones. “Se puede pasar por muchos estados de ánimo, de uno al otro con facilidad con un ritmo ágil acentuado por los músicos que tocan en vivo”, sostuvo al recordar que en su primera presentación, si bien temió  que el ambiente acústico le jugara en contra, logró una vibra intimista con el público. “Se ve que esa cosa que no estaba amplificada a nivel sonido, sí estaba amplificada a nivel emocional”, contó el artista que conjuga humor y emoción inevitablemente.
“El amor para mí es una cosa que ocurre entre dos, como un milagro”, manifestó Fernández. “Y sobre lo que no ocurre es sobre lo que se escribe, hay más canciones de desamor”, sumó, luego de haber elegido 14 distintas cantatas para interpretar con diferente luz, voz, vestuario y personalidad. Así, del jazz a la guarania, el repaso por estas historias de amor y desamor pretenden llamar a una reflexión sobre emociones ocultas, incomprendidas o sobresaltadas siempre con una cuota de humor. 
“El humor está en mí, soy humorista. Tengo gracia, don para eso, pero uno lo tiene que encaminar. Por ahí puedo hacer una denuncia con humor  y si te reís no es tan trágico. Para eso sirve el humor, para exorcizar”, sentenció el artista misionero. 
¿Quién no se sacó la rabia entonando a los gritos una típica melodía despechada, con el corazón roto, dolorosamente identificado? Y en ese mitigar del dolor, esa catarsis musical es que se posiciona Fernández para “de alguna manera eso negativo convertirlo en positivo”, en aprendizaje, conocimiento. “El conocer al otro es conocerse a sí mismo”,  profesó en tiempos en los que las redes sociales parecen oficiar de  una instanteidad que no permite esa profundización, no hay tiempo para conocerse realmente. 
Con ánimo quizás un poco nostálgico, para reírnos de nosotros mismos, salir del lugar de sufrimiento que no suma, Qué cosa es el amor, nos invita a reflexionar un poco sobre los sentimientos. Conquistándonos, pero sin evangelizar porque “convencer no sirve y las cosas impuestas, no van a buen término”, comprende su autor. 
Espontáneo, como el amor que llega sin planearlo y que todavía se enmaraña al querer ser explicado con todas las letras. 

Para agendar

Qué cosa es el amor
La obra de Fernández con Mario Risco en trompeta y flautas, dirección musical de Carlos Brítez y actoral de Paola Krum llega el sábado 12 de octubre en doble función, a las 20 y 22 en la sala Quiroga del Centro Cultural Cidade, en el marco del ciclo La Sequeira.

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