Juicio del Próvolo: la declaración del misionero derivó en un nuevo planteo

Sábado 7 de septiembre de 2019 | 09:10hs.
Ya se sucedieron trece jornadas del debate, que seguirá el lunes.
En la jornada del jueves se terminó de reproducir el testimonio en Cámara Gesell de un joven misionero de 23 años que estudió y durmió en el instituto religioso para chicos sordos Antonio Próvolo entre 2004 y 2009 y el miércoles había expresado haber sido violado por el ex jardinero del instituto, Armando Gómez, y por otro ex administrativo en el juicio que se lleva adelante en Mendoza. 
Con esta declaración, la defensora oficial Alicia Arlotta interpretó que existe un conflicto de intereses entre dos de sus tres clientes, los imputados  Nicola Corradi (83) - cura del Instituto-, Horacio Corbacho (59) y el jardinero Armando Gómez (57). El planteo fue rechazado , pero deberá definir el Tribunal. 
Según declaró el misionero, que el momento de los hechos tenía 8 años, fue abusado por el jardinero y otro empleado del instituto quien luego sería declarado inimputable. Agregó que ese hecho fue presenciado por el cura Corradi, pero no hizo nada al respecto. Los “intereses contrapuestos” serían entre estos dos individuos.
De inmediato, los fiscales Alejandro Iturbide y Gustavo Stroppiana y los querellantes Sergio Salinas y Oscar Barrera se opusieron. “Es extemporáneo porque tuvo 30 días para analizar la causa y se realizaron 11 audiencias preliminares donde se analizaron toda las pruebas”, explicó al término de la audiencia número 13 el abogado Barrera, según informó el diario Los Andes. 
El letrado afirmó que los intereses contrapuestos no son reales: a Corradi lo señalan como conocedor de los presuntos abusos que habrían cometido Gómez y Corbacho y, por lo tanto, estaría participando del mismo hecho. 
“No hay ningún interés contrapuesto: o se participó del hecho o no se participó. Acá todos participan del mismo hecho”, explicó, indicando que incluso Corradi puede ser investigado por todos los casos por “comisión por omisión, tal como está imputada Graciela Pascual”. 
El planteo deberá ser resuelto por los jueces Carlos Díaz, Alejandra Ratto y el conjuez Mauricio Juan el próximo lunes, ni bien se vuelva a abrir el debate.
Mientras tanto, se especuló que, de ser resuelto a favor de la defensora, el camino a seguir será el siguiente: establecer a quién defenderá Arlotta y a quien patrocinará un nuevo defensor oficial a designar.
Luego, este defensor deberá tener un tiempo suficiente -tal vez un par de semanas- para conocer el extenso expediente y el estado del actual debate para recién ahí empezar su tarea. Es decir, el juicio podría demorarse mucho más de lo que tardó hasta el momento. 

Final del video
El tribunal terminó de ver la reproducción de la cámara Gesell de la víctima misionera, donde relató un nuevo hecho de violación que involucró a “Pilo”-apodo con el que se conoce al imputado Armando Gómez- y otro abusador declarado inimputable. El testigo afirmó que Corradi vio la situación e intervino para que dejaran de abusarlo pero no denunció el hecho. 
La víctima explicó que los abusos ocurrían generalmente los fines de semana, cuando quedaba muy poca gente en el instituto, y también describió  que sufría maltratos físicos por parte de Kumiko. Y tanto Asunción como Kumiko -encargadas del albergue de las chicas y también imputadas en otras causas-  y Corradi sabían todo lo que pasaba en el Próvolo. 

Los detalles del horror
En la declaración que se reprodujo el miércoles, el misionero enumeró ocho episodios  de abuso y relató con lujo de detalles una práctica común a la que fue sometido en, al menos, tres ocasiones: una vez perpetrados los abusos contra su integridad, Corradi pedía que lo llevaran al médico para que lo revisen.
Además señaló que cuando salía del control -se desconoce quién los efectuaba y por qué no se hizo ninguna denuncia en base a los indicios-, lo llevaban a comer hamburguesas con papas fritas. O en otras ocasiones le daban golosinas.
Durante la entrevista, el joven brindó precisiones sobre los lugares a los que lo llevaban, la comida y hasta recordó que en el lugar donde comía esas hamburguesas también le daban “un juguetito”. Y que luego se lo quitaban, con forcejeo incluido. 
“Quedó todo grabado en su mente, lo traumático del abuso y lo que ocurría después”, agregaron al finalizar la audiencia los abogados querellantes Oscar Barrera y Sergio Salinas, según se detalla en la publicación del diario mendocino. 
El tribunal informó el jueves que hay dos víctimas que fueron sometidas a una pericia por el Equipo de Abordaje para el Abuso Sexual y se determinó que no estaban aptos para realizar nuevamente una Cámara Gesell. 

En cifra

8

La víctima misionera señaló que fue sometida en ocho oportunidades y dio detalles de los lugares donde ocurrieron los hechos.


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