Frutas en Misiones tienen mucho potencial industrial inexplorado

Jueves 16 de enero de 2020
En el Inta de Cerro Azul se realizaron estudios sobre los jugos naturales a obtener con la producción local. | Foto: Victor Píris
Victor Piris

Por Victor Piris vpiris@elterritorio.com.ar

Con el calor del verano, la diversidad de frutas que se producen en Misiones se aprecia por su sabor para el consumo en fresco o en preparaciones como jugos, postres o helados. En un análisis de potencialidad reciente desde el Inta Cerro Azul se enumeraron las ventajas y dificultades de los cultivos en Misiones con destino potencial a industria. Se valoró así las alternativas de comercialización que podrían tener el procesamiento de ananá, maracuyá, palta, ciruela, mango, mamón, caqui y uva. El trabajo estuvo a cargo del ingeniero agrónomo Rodrigo Núñez Hinostroza y el técnico agrónomo Elías Levandovski del Área Frutales de la entidad. 
En el trabajo sobre frutales se destacó la producción de diversas variedades como complemento a otras producciones. Y destacando que, de acuerdo a la zona, los cultivos pueden desarrollarse en algunas pocas hectáreas, apuntando con el tiempo a mayores rendimientos intensivos. 

Tener unos mangos
Entre las frutas que aporta la región de Misiones se detalló el ejemplo del mango común o criollo que además de dar buenos rendimientos en fruta permite apuntar a procesados de gran valor. 
“Por la experiencia en los elaborados del mango, principalmente lo que es pulpa resulta una exquisitez. El tema está en que, para poder explotarlo comercialmente, sería necesario llevar la fruta a un sistema de cultivo. Obviamente que hay un montón de mangos en el arbolado urbano de traspatio que se pueden aprovechar y darles un alto valor en el mercado. Pero si uno pretende desarrollo a mayor escala sí o sí hay que llevarlo a un sistema de cultivo”, comentó Hinostroza en diálogo con El Territorio. Acotó que con este cultivo “justamente en Colombia se armó un proyecto muy grande relacionado al mango común. Así se buscó su denominación de origen y lograron reconocimiento internacional. Así que tranquilamente en Misiones se podría imitar esta acción”.
Insistió en tanto en que “la pulpa que se puede extraer del mango local es excepcional, sin dudas es diez veces mejor que cualquier otra variedad de mangos”.
En similar referencia se recordó que, con la producción de uva local, se puede apuntar a la elaboración de jugos. En este producto se razonó que se diferenciaría la producción misionera y se corre con ventaja frente a otras regiones del país. 

Más en menos superficie
Por otra parte, en el informe sobre frutas e industria, se apuntó que la explotación en pequeñas parcelas se condice con una producción sustentable y amigable con el medio ambiente. “Las características productivas de los frutales (de tipo intensivo) hacen económica y ambientalmente viable su explotación en un sistema de uso de la tierra en pequeñas superficies, acorde con la realidad parcelaria de la provincia. Sin embargo, la mayoría de estas frutas no han sido aprovechadas a una escala comercial, siendo que su producción se ha limitado al consumo familiar. En algunas especies, (ananá, mamón, banana, uva, durazno) el cultivo se desarrolló a mayor escala, pero no se ha logrado consolidarlos como actividad económica, manteniéndose sólo como una actividad marginal, lo cual se ve reflejado por la escasa superficie establecida”, se señaló en el trabajo. 
Se resaltó además, para estabilizar la producción, es necesaria la demanda fabril en la provincia. “En este sentido la industria transformadora de frutas cumple un rol fundamental; con la misma no sólo se aprovecha el potencial de producción mediante el agregado de valor al producto, sino también se consolida la producción de frutas, ya que mucha de ella por tamaño, excedente o daño, tendría un destino estable como materia prima industrial”.

Bajar la importación
Entre los objetivos y potencialidades de incentivar la producción de frutales, se destacan los considerados tropicales o exóticos, que el país importa todavía masivamente. Se recordó así que en variados casos hay frutas que llegan desde Ecuador o Perú y que por su intensiva producción desplazaron a otros abastecedores cercanos como Brasil. En este sentido se recordó que la producción local de ananá, palta, mango, es muy pequeña y tendría posibilidades de atender tanto la demanda provincial  como al mercado nacional. 
“En el año 2017, Argentina importó más de 29.000 toneladas de productos de ananá (fruta fresca y procesada), por un valor cercano a los 29 millones de dólares. De estos productos, la mayor cantidad corresponde a fruta fresca con un 56%, pero en relación a su valor comercial la fruta en conserva fue la que mayores egresos en dólares le generó al país”, se ejemplificó en el trabajo.
Por otro lado se apuntó que entre las debilidades de la producción local o puntos a trabajar se destacan la baja tecnificación, insuficiente planificación y proyección para la adecuación de los emprendimientos a cada situación particular. También la falta de créditos específicos para pequeños fruticultores y la escasa difusión de las posibilidades de mercado que podrían tener las producciones locales, así como una reducida asistencia técnica especializada. 

Sandías limitadas por fletes y procesos

Desde la firma Argenberry que elabora en Buenos Aires jugos naturales bajo la marca Finca Siete Lunas había proyectado años atrás la posibilidad de comprar sandías desde Misiones para desarrollar una nueva variedad de productos. Ayer su propietario, José Manfredi explicó que el proyecto quedó demorado por los costos de fletes y la imposibilidad de contar con productos procesados que simplifiquen el manejo de la fruta. “No llegamos a concretar nada porque en los dos últimos años vimos que hubo problemas con la producción, primero por muchas lluvias y luego por falta de agua. Esa inseguridad de contar con la producción nos acobardó un poco. Pero después también vimos que se encareció mucho el flete desde Misiones y eso condiciona mucho”, comentó Manfredi. El industrial indicó que "una solución o alternativa sería que en la zona de Misiones se procese la fruta con un descarozador. Esa máquina permite sacar sólo la pulpa o el jugo. Ese producto luego se puede luego conservar en tanques especiales y enviar. Ahí podría ser interesante comprar porque simplifica los procesos y se baja la incidencia del flete. Pero hay que cuidar mucho la calidad".


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