Familia tabacalera optó por el cultivo de frutillas

Martes 11 de septiembre de 2018
Hace cinco años, la familia Ostapiuk, de paraje Polvorín, San Pedro, se inició en la producción de frutilla. Con el pasar de las cosechas, los frutos fueron considerables, haciendo de esta una actividad rentable que viene a reforzar la sacrificada vida de una familia tabacalera. Con un mercado establecido, la demanda aumenta y las 6.000 plantas no logran abastecer a la clientela de San Pedro, Bernardo de Irigoyen y Pozo Azul.
La incursión en este cultivo llegó a la familia mediante el Inta y la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación. El aporte constante de los técnicos de la citada secretaría fue un pilar fundamental para llevar adelante una actividad para la cual las condiciones del clima no son las más apropiadas. En tanto, son ejemplo de que mediante el asesoramiento y la perseverancia fue posible adaptar el cultivo obteniendo óptimos resultados.
Sobre la alternativa que llevan adelante Nancy Lucía Rohden (44) y su esposo Paulo Ostapiuk (51), en diálogo con El Territorio señalaron: “Para nosotros fue una nueva opción para obtener rédito económico porque estar sólo con el tabaco se puede pero no es suficiente y no es sano, como estar trabajando con la frutilla; es más liviano el trabajo, estás bajo techo y además ofrecemos un producto orgánico libre de cualquier componente químico que pueda afectar a la salud”.
Cuando decidieron diversificar la producción mediante este cultivo, no contaban con ningún tipo de experiencia. De comprar los plantines, ahora son quienes los producen y han mecanizado la plantación bajo invernáculo para proteger a las plantas de las inclemencias del tiempo y con un sistema de riego por goteo. El rendimiento en kilogramo varía en cada nueva cosecha teniendo en cuenta las condiciones del clima.
Comparando con la plantación de tabaco, que requiere jornadas de trabajo sacrificadas, manejo complejo, mayor espacio, con las frutillas, Nancy, bajo sombra, se encarga cuidadosamente de mantenerlas limpias, garantizar el suministro de agua y no requieren ningún de agroquímicos.
“El agua suele ser el inconveniente porque es algo esencial en este cultivo, las bombas no suelen resistir, se queman; lo ideal sería contar con una rueda de agua, y la tarea acá es retirar los tallos, hojas viejas, es una producción más segura y la recomendamos”, relató.

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