Esposa de tripulante del ARA San Juan tendría pruebas de fallas

Lunes 22 de abril de 2019 | 08:30hs.
Andrea Mereles y su esposo Ricardo Gabriel Alfaro.
Se conocieron ayer algunas de las últimas palabras que Ricardo Gabriel Alfaro (37), cocinero del ARA San Juan, le dijo a su esposa  la misionera Andrea Mereles (38), el 25 de octubre de 2017, antes de embarcar a un viaje del que, al igual que los otros 43 tripulantes, nunca regresaría. La embarcación fue encontrada el pasado noviembre a 908 metros de profundidad, y el testimonio de Mereles abona la teoría que circula entre los familiares de las víctimas sobre el mal estado de la nave.

“Me olvidé de decirte que te amaba mucho, y te pido perdón si alguna vez te hice daño. Nos vemos los primeros días de diciembre. Y si no vuelvo, hacelos mierda. Si algún día yo no estoy, ya sabés, no les perdones nada”, esas fueron, según su esposa, las últimas palabras de Alfaro. Con miedo, con la sospecha de que no volver era una posibilidad.

“Me decía: ‘El ARA está cada vez peor. No sé cómo quieren navegar así’. Pasaba de todo: cortes de luz, principios de incendio, fallas en las válvulas…”, relató Mereles a la periodista Vanesa Miyar, que este domingo dio a conocer el testimonio en el diario de Río Negro. Y dijo que su esposo vivía con miedo.

“’Siempre tenemos novedades, problemas’, me decía Gaby después de cada navegación”, recordó la mujer, y amplió con otra frase de su pareja: “’El ARA está cada vez peor. No sé cómo quieren navegar con el submarino así… Nosotros no valemos nada para la Armada. Somos chanchitos de la india para ellos…’”.

“Él era un militar muy obediente y derecho, pero no quería navegar más ahí. En 2016 pidió el pase. Quería irse a Misiones, para trabajar en el Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS). En 2017 le salió ese traslado y éste hubiera sido su último viaje. Y mirá lo que nos pasó. Incluso pidió bajarse de esta navegación, porque iba otro cocinero como suplente, y para él no era necesario que dos suboficiales estuvieran para la cocina, pero le dijeron que no”, narró Mereles. 

La entrevistada es por estos días unas de las tantas esposas que espera ser citada para declarar ante la jueza Marta Yañez, a cargo de la causa que investiga el hundimiento. Lo interesante es que la esposa del tripulante no sólo cuenta con las palabras de su marido, sino que, además, aseguró tener fotos y videos de esos episodios, documentación valiosa para la causa.

Entre el material hay un video que Alfaro filmó con su celular a bordo del submarino, durante una navegación que realizó en el año 2016. También fotos que fueron tomadas también a bordo de la nave. Se muestran las curaciones a las que tuvo ser sometido uno de los tripulantes que, junto a otro submarinista, sufrió lesiones cuando “saltó una válvula”. “Uno será citado a declarar. El otro es uno de los 44”, manifestó Andrea.

“Lo de las válvulas no recuerdo si pasó en un viaje que realizaron en 2015 o en 2016. El que se ve en la foto es Manuel Debrina, un suboficial que está citado a declarar por este tema a fines de este mes. Tuvieron que darle 5 o 6 puntos de sutura, porque la válvula le pegó en la cabeza. El otro accidentado era el suboficial Sánchez. Él está entre los 44”. 

El video, mientras tanto, mostraría un corte de luz que se registró en plena navegación, según reveló en la entrevista. Mereles ya notificó a la jueza a cargo de la causa, Marta Yáñez, pero aún no fue llamada a declarar. En otro pasaje de la entrevista afirmó que su pareja le notificó que “los siguió un submarino inglés”. 

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