“Es como si no distinguiera lo que está bien de lo que está mal”

Sábado 27 de julio de 2019 | 06:30hs.
Cristian Valdez

Por Cristian Valdez fojacero@elterritorio.com.ar

La investigación que rodea la muerte de Mariano Antonio Skeppstedt (65) en el marco de una discusión que tuvo con la ex pareja de su hija, Pablo S. (28), a fines del mes pasado frente al edificio de tribunales en la ciudad de Eldorado, ingresó a la etapa de testimoniales.
El relato de las personas cercanas al acusado como también de las vinculadas con la familia de la víctima será importante para terminar de definir el perfil del acusado y, sobre eso, la forma en que se desenvolvía en la sociedad, puesto que inmediatamente después de haberse producida la muerte fue acusado de ser un hombre violento. 
Sobre él pesan varias denuncias que incluso derivaron en medidas de restricción de acercamiento hacia dos ex novias, pero desde su círculo íntimo niegan todo esto afirmando que es un joven con marcada sensibilidad, buen padre y alejado de cualquier episodio de violencia.  
El primer testigo en comparecer ante la titular del Juzgado de Instrucción Dos, Nuria Allou, fue Franco C. (33), actual pareja de Camila, la ex mujer y madre de la hija del acusado, quien ratificó haber corrido peligro en tres oportunidades cuando fue supuestamente amenazado, perseguido y hostigado por el ahora detenido, episodios que en su momento fueron denunciados y tuvieron derivaciones en el ámbito judicial.
Este matutino pudo averiguar que el joven, experimentado corredor de carreras en circuitos misioneros, hizo referencia a esas situaciones en las que habría corrido riesgo, ocurridos luego del inicio de su relación con la chica que deberá declarar en la causa el lunes 5 de agosto. 
El testigo había acusado a Pablo por haberle chocado dos veces con la camioneta mientras circulaba al mando de su automóvil, a mediados de diciembre de 2017. 
También afirmó que en otra oportunidad quiso chocarlos con una lancha cuando junto a Camila estaban pasando una tarde en el río. La tercera agresión a la que hizo referencia habría ocurrido una mañana cuando salía del banco y (Pablo) lo persiguió tratando de chocarlo con la camioneta, instancia en que lo habría amenazado.
El abogado del testigo, Juan José Selva Andrade, reafirmó las aseveraciones que hizo el joven y sobre eso agregó en diálogo con este matutino que en varias oportunidades buscó “terminar con estas situaciones hablando con Pablo para llegar a un acuerdo pero no asumió que el problema estaba y que podía explotar en cualquier momento, es lamentable porque al final sucedió lo que era previsible”.
“Claramente debe tener (por el acusado) un desequilibrio emocional porque no tiene frenos inhibitorios cuando algo le molesta, actúa sin tener en cuenta las consecuencias y no sé si es por algo natural en él pero es como si no tuviera manera de distinguir lo que está bien de lo que está mal y su familia es responsable porque debió darle esas enseñanzas y esa contención”, agregó.

“Vivir con miedo”
Selva Andrade expresó que además de las denuncias que le hizo su cliente, también hay otras que le hizo Camila después de haber sufrido algunos episodios de violencia en manos del ahora detenido.
La joven es una de las testigos clave que tiene la causa y se fijó su comparecencia para el primer lunes de agosto, instancia en la que aportará información sobre lo que pasó durante el tiempo en que estuvo en pareja con Pablo, siendo fruto de esa relación una niña que está a su cuidado. 
Hace pocos días, la chica eligió la red social Twitter para responder a una serie de cuestiones relacionadas al comportamiento del padre de su hija y a familiares de éste, que defendiéndolo publicaron una serie de fotos de él junto a la criatura y a ella la tildaron de “limitada” y “mentirosa”. 
“Mil denuncias, mil. Miles de perimetrales. El miedo era publicar las amenazas y todo tipo de cosas que me mandaba por miedo a que reaccione mal y lastime a mi hija o alguien de mi entorno. Lo denuncié del día uno, la Justicia nunca hizo nada”, escribió y sobre eso dijo: “La primera denuncia que le hice fue porque me pegó una cachetada y me tiró al piso con mi hija. Tres meses tenía”.
En esa misma línea de reclamos, posteó: “Increíble las cosas que tienen que pasar para que se haga algo y ojalá se haga justicia de verdad”, y acto seguido reveló que “no me quisieron renovar la perimetral porque no había una amenaza explícita. Mierdas. Vivir con pánico y miedo durante el resto de mi vida”.
La joven también afirmó sentir miedo “de pasarle a mi hija, pero yo era una inmadura porque no quería hablar con este tipo por miedo a que me mate frente a mi hija, miedo de salir a comer y cruzármelo, entrar a un supermercado, verlo y salir corriendo. Vivir con miedo. Lo único que hice fue proteger a mi hija de que pueda llegar a sufrir algún tipo de violencia”
Por último agregó que “no se sorprendan de nadie que lo defiende, son los mismos que siempre avalaron su forma de actuar, son los mismos que nunca hicieron nada para ayudarlo, esa es su gente que lo quiere”. 

Pericias en los chips y teléfonos

Las partes aguardan las conclusiones finales de la autopsia para ampliar el informe preliminar que reveló que la muerte de Skeppstedt se produjo “como consecuencia de un traumatismo de cráneo gravísimo, con fractura de la base de cráneo, hematoma subdural, epidural y hemorragia subaracnoidea, con contusión hemorrágica cerebral, lesiones que en su conjunto desencadenaron una muerte instantánea”. Desde la querella están expectantes por los resultados que arrojará el análisis que hace la División Cibercrimen de la Policía de Misiones sobre los chips y dos teléfonos celulares incautados en allanamientos realizados en propiedades de la familia del acusado. También se esperan decisiones de la magistrada respecto a su situación procesal, que por el momento lo mantiene en prisión imputado por el delito de homicidio simple.

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