En un mes empieza el juicio por el caso Miriam Valiente

Miércoles 18 de septiembre de 2019 | 06:00hs.
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

Santa Ana se encuentra movilizada desde el crimen del adolescente Víctor Fernando Márquez Dos Santos (16) y en las tantas marchas que organizaron para pedir justicia por el hecho tampoco se olvidaron de otro caso que estremeció a todo el pueblo: Miriam Celeste Valiente (13).

La menor había salido de su casa el 5 de agosto de 2012 con un encargo de su madre. Debía ir al kiosco cercano a su casa a comprar mercaderías y lo hizo junto a un hermanito, pero sólo el niño regresó.

Al día siguiente su cuerpo sin vida fue encontrado al costado de la avenida San Martín, en la zona portuaria de Santa Ana y a unos 500 metros de su vivienda. 
El hecho sacudió a todo el pueblo, ya que los peritos además establecieron que la niña había sido abusada sexualmente y de inmediato todas las sospechas apuntaron a quienes fueron vistos por última vez con ella: Omar Milciades González (de 18 años en ese entonces) y Federico Vallejos (de 45 al momento de su detención). 
Ahora, más de siete años después del hecho, los dos acusados enfrentarán su destino y ocuparán un lugar en el banquillo de los acusados del Tribunal Penal Uno de Posadas.

Es que después de una extensa instrucción y tras resolver una serie de apelaciones y recursos presentados, el expediente llegó al tribunal a mediados del año pasado y ahora finalmente llegó la hora del debate oral, cuyas audiencias ya tienen fechas programadas. 

De acuerdo a la información a la que pudo acceder El Territorio en base a diversas fuentes consultadas, el juicio comenzará el próximo 16 de octubre y constará de un total de seis jornadas que continuarán el 17, 18, 23, 24, y 25 del mismo mes.

La extensión del debate se debe, según explicaron, a la complejidad de la causa y a la cantidad de testigos (25 en total) citados a comparecer ante el tribunal y las partes intervinientes.

Los implicados llegan al debate en condición de detenidos y están imputados por el delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte, figura bajo la cual podrían ser condenados a la pena de prisión perpetua en caso de ser hallados culpable al final del proceso. 

Estupor y tristeza

“Vino a las 19.30, estaba oscureciendo. Siempre venían juntos. Ella vino, compró media docena de huevos y el hermanito llevó chupetín. Y se fue para abajo”, ese fue el testimonio brindado a este matutino en aquella ocasión por Marcos, el almacenero que atendió a Miriam y que posiblemente haya sido una de las últimas personas que vio con vida a la menor.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir durante los primeros pasos de la pesquisa llevada adelante por la Policía de Misiones, la niña habría sido abusada por dos personas y en paralelo a ello devinieron una serie de pistas y elementos que terminaron acotando la investigación hacia los dos sospechosos.

Es que al menos una veintena de testimoniales recolectados por los investigadores coincidían en haber visto a Miriam junto a González y Vallejos entre las 19.30 y las 20 de ese domingo 5 de agosto de 2012.

Luego de eso, se estableció que en las manos de la niña se habían hallado restos de cabello y los cotejos morfológicos detectaron similitud con las muestras extraída a los detenidos, además de un posterior examen de ADN que dio positivo en al menos uno de ellos. 

Miriam era la mayor de un grupo de seis hermanos, todos menores, que residían junto a su madre en una precaria vivienda a unos 500 metros del lugar del hallazgo de su cuerpo sin vida.

El cadáver fue encontrado el 6 de agosto, minutos después de las 7 de la mañana, por dos personas, un chipero y una docente, quienes dieron aviso a la Prefectura Naval Argentina (PNA) y a la Policía, respectivamente.

Cuando la Policía llegó al lugar constató la escena sobre la banquina del acceso al puerto de Santa Ana y a unos tres metros de la calzada. 
Según detallaron en ese entonces, los pies estaban hacia la ruta y a un costado estaba la media docena de huevos que había comprado del almacén de la zona. También dieron con $5 y un celular, por lo cual la hipótesis de un robo fue prácticamente descartada.

Además, indicaron que el cuerpo estaba semidesnudo y presentaba heridas en la cabeza, posiblemente efectuadas con una piedra. 
En el lugar trabajó una importante comitiva entre uniformados locales, especialistas en Criminalística. detectives de Homicidios y personal de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic). Entre todos incautaron piedras y prendas de vestir para posteriores estudios científicos.

En cuanto a los detenidos, en tanto, apenas después del hecho se supo que González era tío de la víctima. El sujeto es de nacionalidad de paraguaya y aparentemente se encontraba en Santa Ana de manera transitoria. Vallejos, por su parte, se dedicaba a la olería y vivía en cercanías a la casa de Miriam.

Casi un año después de ser detenidos, en abril de 2013, Vallejos pidió una ampliación de indagatoria y apuntó contra el tío de la víctima. 
En contrapartida, las pruebas señalarían al olero como autor del hecho y al otro detenido como cómplice, aunque la instancia de debate será clave para terminar de esclarecer los puntos que continúan bajo discusión. 

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