En Misiones las tormentas están superando todas las previsiones

domingo 14 de octubre de 2018 | 6:00hs.
El último martes, en Posadas cayeron 105,8 mm de lluvia.
El último martes, en Posadas cayeron 105,8 mm de lluvia.
Nazarena Torres

Por Nazarena Torres politica@elterritorio.com.ar

Las inundaciones representan la principal causa de desastres naturales en Argentina. La región del NEA, en tanto, es la más afectada del país con estas situaciones.
Estos datos se desprenden del Análisis Ambiental de País -presentado en el 2016 por el Banco Mundial- citado en el nuevo Plan Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2018-2023, dependiente del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Sinagir), el Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Gabinete de Nación.
El informe remarca que el 60% de los desastres naturales en Argentina son representados por inundaciones. “Éstas explican el 95% de las pérdidas económicas y poblaciones afectadas. Sólo en 2016 se perdieron 1.300.000 dólares y 72.119 personas se vieron afectadas por inundaciones en el país”.
Asimismo, en el NEA, “en el 77% de los casos, las lluvias causan el desborde de los principales ríos de la región (Paraná, Bermejo, Pilcomayo, Uruguay, Paraguay y sus afluentes) y todos ellos forman parte de la Cuenca del Plata”.
Ante esta situación, Misiones ideó un plan de emergencia, adherido al Sistema Nacional, con la finalidad de prevenir desastres. Al respecto, el director general de Alerta Temprana, Daniel Fernández Catá, explicó a El Territorio las acciones que se llevan a cabo y los cambios que está sufriendo la provincia.
“El plan se puso en marcha por orden del gobernador Hugo Passalacqua para hacer frente a las emergencias de origen metereológico, climático, hidrológico. Porque la provincia ya sufrió mucho daño en el pasado y debemos comprender que hay un escenario distinto en cuanto a cambio climático”, detalló. Y añadió: “Aparecen entonces dos factores clave, la alerta temprana y la protección civil, para fortalecer la capacidad de respuesta”.

En Misiones
“Lo que vemos es un cambio repentino de los fenómenos meteorológicos, por ejemplo con las últimas tormentas, con una formación y un desarrollo muy repentino”, expresó el especialista.
En ese sentido, destacó que se tienen indicios de cuándo va a llover o habrá tormenta, sin embargo alertó que en los últimos casos, los temporales superaron las estimaciones y tuvieron un desarrollo muchísimo más rápido, con una cantidad de agua superior a las previsiones.
También señaló que está habiendo un cambio casi imperceptible para la población, pero asimismo importante, en lo que respecta a la temperatura.
“La temperatura se va alterando y se va observando un aumento imperceptible de la mínima y las máximas, es imperceptible para la gente; pero esto también está trayendo efectos e impactos en los ecosistemas y en la atmósfera”, detalló Fernández Catá.
En ese marco, manifestó que desde el organismo, detectan una mayor cantidad de descargas eléctricas en la provincia y la región, vinculado al cambio climático.
“El cambio climático está afectando a todos los ecosistemas, humano y natural, y por supuesto que habrá que seguirlo de cerca e investigarlo mucho más. En muchas partes del mundo, donde hay mucha población expuesta y ecosistemas expuestos, trae muchos problemas y muertes. Creo que vamos a tener que trabajar más en el ordenamiento territorial”, sostuvo.


Cómo impacta en la realidad de todos los días

Las inundaciones, producto muchas veces de copiosas lluvias que en menos de una hora causan grandes estragos, son moneda corriente en la provincia y casi siempre afectan a una gran masa poblacional.
Como caso más reciente, el último martes, casi 300 familias debieron ser asistidas sólo en Posadas y Garupá, tras una fuerte tormenta eléctrica con intensas lluvias y granizo que azotó a la tarde.
Luego de la caída de unos 105,8 milímetros, según la Oficina de Prevención de Riesgos ante Fenómenos Naturales (Opad), hubo desbordes en el arroyo La Chancha, cuyo curso atraviesa varios puntos de la ciudad. También se vieron afectadas las poblaciones linderas a los arroyos Itá, Vicario y Antonica, entre otros. Así, fueron varios los establecimientos educativos, casas y edificios afectados.
Desde el Plan Nacional para la Reducción de Desastres Naturales remarcaron que se manejan dos factores, por un lado, "el aumento de las amenazas de origen climático".
Y segundo, "un incremento de la vulnerabilidad de las comunidades frente a las amenazas naturales, debido a la degradación de los ecosistemas, una menor disponibilidad de agua y de alimentos".