El silencioso trabajo de la casita Creación

Sábado 3 de marzo de 2018 | 06:00hs.
Cuando un integrante de la familia tiene un problema grave, todo a su alrededor cambia, se adapta.  Creación, como se conoce comúnmente a la Asociación de ayuda al niño con cáncer de Misiones, bien lo sabe y no sólo recibe a toda la familia en las vacaciones, sino que también los acompaña ahora en época de retomar la rutina escolar. Por eso, tiene una colecta de útiles hasta abril, para que tanto los niños que deben volver recuperados a la escuela como los hermanitos de quienes están internados tengan la posibilidad de asistir a clases.

En ese marco, Nadia Chávez, coordinadora de la asociación, rememoró en diálogo con El Territorio que “en noviembre nos pasó que una mamá vino a pedir un guardapolvo, y pensamos: ‘¿en noviembre?’. Nos dijo que su hijo iba a recibir la bandera y ahí hicimos de todo para conseguirlo; porque encima de que estaba solito afrontando su escolaridad, con un hermanito enfermo, pudo ser abanderado”.

“Buscamos contener y abrazar  a toda la familia por eso en los festejos incluimos a todos para que tengan  también un buen recuerdo”, agregó.

Además, refirió que si bien ahora están por comenzar las clases y la demanda de útiles es mayor, durante todo el año se reciben donaciones, especialmente de ropa para la feria americana que realizan periódicamente, y sobre todo de lápices y libros para colorear, una de las actividades preferidas en la casita. Quienes quieran acercar su colaboración pueden hacerlo a Félix Bogado 1461.

La asociación civil, que actualmente tiene registrados un total de 280 pacientes en tratamiento, funciona como hogar de día. Allí, los chicos enfermos y sus familiares que entran y salen del hospital tienen un lugar donde desayunar, jugar, lavar la ropa, darse una ducha o descansar un rato. Sin embargo, la idea es levantar la apuesta, y en el año de su 15° aniversario, Creación pondrá la piedra fundamental de su edificio propio, construido por el Iprodha, en un terreno cedido por la EBY. En ese lugar, tendrán más comodidades, estarán más cerca aún del hospital y pretenden en un futuro sumar hospedaje para que las familias puedan pasar la noche.

A su vez, buscarán la aprobación de una ley provincial que contemple de cerca las necesidades de los pacientes oncológicos y seguirán ayudando, entre otras cosas, a que los menores de 4 años que padecen cáncer tengan su propia cama.

“Este año queremos lograr la regularización de lecho, porque un niño oncológico que comparte la cama con su padre tiene riesgo de contraer infecciones”,  detalló Chávez. “El año pasado hicimos muchas entregas de camitas y queremos continuar con esa línea para que cada niño tenga su cama con su almohada, sus sábanas. Por más básico que parezca, muchos no la tienen. La mayoría de las familias no tiene trabajo estable”, destacó.

Educación y transporte
Si bien el Hospital Provincial de Pediatría Fernando Barreyro tiene toda la tecnología, comodidad y profesionalismo para tratar a los niños con cáncer, hay pilares básicos que cubrir, especialmente en el interior de la provincia. Por ejemplo en cuanto a educación, sólo en Posadas y Alem hay escuela hospitalaria, es decir que los chicos pueden aprender con un maestro en la misma institución sanitaria o bien, el educador puede dirigirse a su domicilio. Pero aquellos que no lo tienen, pierden la escolaridad.  En consecuencia, una de las propuestas que se elevó ante la Cámara de Diputados de la Provincia es que pueda existir una ley provincial que asegure la educación de los chicos enfermos. “Va a beneficiar a muchos, no sólo a los enfermos de cáncer, y no es nada complejo, es poner dos docentes más en cada pueblo”, alegó Chavez.  Otro de los dramas es viajar hasta Posadas para tratarse. “El traslado es lo que más complica, el no poder tener un carnet que facilite el transporte público o los obstáculos que hay en el municipio ante  el uso de ambulancias”, estimó la coordinadora al plantear la necesidad de una ley al respecto.

En comunidad
Mientras el mes que viene comenzará la construcción de la nueva casita de Creación,  la actividad solidaria no para y Chávez reflexionó que “todos debemos ser solidarios en la comunidad que vivimos, porque así entiendo al de al lado. No hace falta dejar mi trabajo, mi vida para ayudar al otro”. También estimó que no sólo “fue cambiando el grado de aceptación de la solidaridad, una naturalidad de recibir lo que el otro me da que antes no estaba, sino que también la sociedad se ablandó”, y contó que por ejemplo hay personas que organizan en su cumpleaños que les regalen útiles para donarlos a la institución, donde los más pequeños encuentran una contención y se olvidan, por un rato, del dolor.